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Jayne Lefort, Ingeniera de operaciones científicas de la ESA

Hay que romper los límites que te ponen delante por ser chica o chico

Uno de los grandes obstáculos para lograr que las escuelas de ingeniería despierten el interés de más mujeres está en la visibilidad de los modelos. Infinidad de mujeres que ocupan puestos de responsabilidad en escuelas técnicas, universidades, agencias espaciales, laboratorios, equipos de investigación… pero apenas se conoce. Y la verdad es que su labor es seguir haciendo lo que hacen; es deber del comunicador contar las cosas, y también reflejar la realidad del mundo, y parte de esa realidad ahora es que las mujeres están, y hacer que se vean más es ayudar a otras mujeres a tener claro que no existen caminos que no puedan recorrer.

Uno de esos modelos es Jayne Lefort. Licenciada en Física con un master en tecnología espacial y comunicaciones por satélite. Desde 2009 es ingeniera de operaciones científicas en la ESA, donde ha participado en las áreas de operaciones de satélites, fundamentalmente en los centros de operaciones científicas de sondas del Sistema Solar. Actualmente su trabajo está vinculado al proyecto Solar Orbiter, un satélite que tiene previsto lanzarse en 2018 para observar el Sol. Lefort trabaja con los científicos responsables de los instrumentos con los que irá equipado el satélite y con el equipo de control, y se encarga de preparar y simular los planes de operaciones para instrumentos científicos a bordo de la sonda. Lefort fue también ingeniera de sistemas para el centro de operaciones científicas de BepiColombo, que prevé mandar una sonda a Mercurio en 2018, así como ingeniera de operaciones científicas de Philae e ingeniera de sistemas de control desde tierra para el ATV del Centro Nacional de Estudios Espaciales Francés.

Un perfil profesional que asombra por tratarse de una mujer, pero que no tendría que causarnos más sorpresa que la de cualquier persona que se entrega a su carrera con pasión y el apoyo de su familia, sea hombre o mujer. Sobre esto, precisamente, quisimos hablar con Jayne Lefort.

El problema de las mujeres es la falta de confianza

Los mitos son, quizá, los más difíciles de derribar. Uno de ellos se sigue repitiendo a pesar de que los datos demuestran una y otra vez que no es así. En la mente de muchas personas, incluidas las chicas, está la idea de que carreras como las ingenierías no son para ellas. Lefort opina que hay algo peor que ese mito, y es la falta de confianza que parte de las propias mujeres en edades bastante tempranas, “chicas con los mismos resultados que los chicos de su edad, o mejores, que creen que les va a ir peor“. En la mente de muchas está presente la idea de que los hombres tendrán más posibilidades de trabajar en los mejores proyectos. Para Lefort no se trata de otro mito, “pero no es algo exclusivo de la ingeniería, sino algo que supone un problema en todos los ámbitos de trabajo“.

En los últimos tiempos hemos asistido a una “despoblación” de las ingenierías. No es sólo que haya pocas mujeres, es que hay, en general, cada vez menos gente. Empresas y universidades se han movilizado con campañas y acciones para volver a hacer atractivas las ingenierías y atraer a las chicas, pero existen otras carreras, como Medicina, que se están “feminizando”, en el sentido de que se considera más “de chicas”. Lefort opina que “no se puede forzar a nadie a que le guste algo, pero sí trabajar su confianza y la idea de que pueden hacer lo que quieran que no están limitados por ser hombre o mujer; ese mito es mayor“.

Lefort cuenta como parte de su experiencia personal que no ha tenido mayores problemas en su profesión por el hecho de ser mujer, pero sí tratar con hombres “que se comportan de manera diferente con las mujeres“, y algunos (y puntualiza que sólo algunos) que le tienen menos respeto por ello. “No es lo habitual, pero hay hombres a los que no les gusta no tener razón delante de una mujer, y menos si es la mujer la que tiene razón“, explica Lefort.

Para Lefort está claro que cada cual debe hacer profesionalmente lo que quiera, no lo que quieran otros, “porque esa gente no va estar contigo siempre, pero tú sí“.

Gracias a un profe muy malo

Jayne Lefort se siente afortunada de formar parte del mundo de la investigación aerospacial, “un mundo pequeño con muchas cosas interesantes y bonitas”. Lefort recuerda que para ella no fue difícil, porque todo lo que es ciencia o física le permiten ver las cosas que pasan a su alrededor y explicarlas. “Tengo tres hijas y puedo hablar con ellas sobre ciencia y sobre lo que pasa, por qué se levanta el Sol por las mañanas y se pone por las noches… no entiendo cómo algo así puede no ser interesante“, dice.

Lefort vivió su llegada a la ingeniería en distintas etapas. Las matemáticas y las ciencias siempre fueron su fuerte, pero los puntos de decisión se presentan de las formas más insospechadas. Con 13 años tuvo un profesor “muy malo”, así que una tarde, antes de un examen, pidió a su padre que le ayudara, y fue gracias a las explicaciones de su padre que logró entender las cosas y, de ahí, pasó a la curiosidad y al interés. Con 16 años su deseo era tirar por la línea de lo artístico, pero el gusanillo de las ciencias seguía latiendo, así que finalmente cambió de dirección porque “tenía menos miedo y pensé que podía hacerlo“, apunta. Así llegó a la carrera de Física, y luego a interesarse por el espacio que era como “lo más sexy de la ciencia“.

Aparte de la ayuda de su padre en los exámenes, para Lefort su principal inspiración vino de los hombres. “Cuando veía que los hombres hacían cosas yo quería hacer lo mismo; no sé de dónde veía la reacción, me daban ganas de hacer las cosas cuando veía a los chicos haciéndolas“.

Para Lefort el apoyo de la familia es importante, pero siempre “sin forzar“. En el día a día con sus hijas, Lefort hace que desaparezcan los mitos, y que si alguien les dice que las chicas no pueden hacer las mismas cosas que los chicos, vean el límite que les están poniendo, porque su trabajo será romper ese límite. Algo que considera que hay que aplicar por igual a chicos y chicas, porque ambos acaban siendo condicionados por lo que se cree socialmente que es lo más adecuado para ellos, y “hay que romper las barreras y dar apoyo a los hijos“.

¿Sacrificio o integración?

Le lanzamos a Jayne Lefort una pregunta sobre los sacrificios que suelen hacer las mujeres para poder ser profesionales reconocidas en su trabajo. Su respuesta es contundente: Nada. No hay que sacrificar nada más que lo que sacrifique un hombre, entre otras cosas porque ni el trabajo, ni la familia son, para Lefort, un sacrificio. “Si tienes ganas de hacer algo no hay que sacrificar, si hay que sacrificar algo es que lo has enfocado mal o no hiciste una buena elección al principio”, aclara. “Si me siento mal por no poder ir a recoger a mis hijas al colegio es que hay algo que estoy haciendo mal; los hombres también tienen responsabilidades con la familia y también ellos tienen que dejar de hacer cosas a veces, pero no tenemos que hacer de eso un sacrificio o pensar que las mujeres se sacrifican más“.

La clave está, explica Lefort, “en tener un buen equilibrio en todo“. Tiene la suerte de contar con horarios flexibles en su trabajo, y de no tener esa flexibilidad reconoce que sería más difícil. En casa habla de su marido, que también ha hecho sus “sacrificios” por la familia, pero la cuestión está en organizarse entre los dos, “para que no sea sólo uno el que renuncie a demasiado, es un trabajo en equipo“.

Ante todo, personas

Lefort aclara que para ella no hay hombre o mujer, “sólo personas diferentes, porque somos únicos. Yo no soy capaz de ver que tenemos cosas mejores o peores por ser hombres o mujeres. En la ESA tenemos diferentes nacionalidades, diferentes personalidades, diferentes ideas… el enriquecimiento es por todo eso, porque somos todos diferentes“.

2 Responses to Hay que romper los límites que te ponen delante por ser chica o chico

  1. Leonardo 7 Junio, 2016 at 9:00 #

    Hola Fátima,\r\n\r\nPerdona pero no le veo el sentido a este artículo.\r\n\r\nLas mujeres son muy inteligentes, crees que alguien lo duda? Si deciden estudiar carreras como la medicina u otras en lugar de ingenierías será tal vez porque les agradan profesiones en las que puedan ayudar a otras personas. Por ciento, también hay mujeres en carreras de ingeniería o arquitectura. Creo que nada ni nadie les prohíbe o dificulta el que escojan una carrera u otra.\r\n\r\nYo soy ingeniero agrónomo, y en mi promoción la mitad eran mujeres.\r\n\r\nSaludos

    • Redacción
      Redacción 7 Junio, 2016 at 9:53 #

      Hola Leonardo, tienes razón, no existen impedimentos (al menos en nuestra sociedad) para que las mujeres estudien lo que quieran, y conforme pase el tiempo, las brechas salariales también se irán disipando hasta llegar a un momento en que un trabajo igual tenga un salario igual. Los impedimentos están muchas veces más en las propias personas, hombres y mujeres, que en ocasiones (no siempre, por supuesto) se sienten condicionados a elegir la carrera “familiar”, o piensan que tal o cual estudio es más de chicos que de chicas, o al revés. Y creo que podría aplicarse igualmente a los que quieren hacer un FP pero todavía tienen en la cabeza que el FP es para los “tontos” que no les daba la cabeza para ir a la Universidad. El artículo va más en ese sentido, en el de derribar los mitos que hacen que tomemos las elecciones de nuestra vida condicionados por algún tipo de temor, en lugar de hacer lo que queremos realmente.\n\nSaludos

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