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Jorge Pascual, fundador de Anfix

Buscamos un cliente de diez años, no de diez minutos

Anfix es una de las empresas que más están dando que hablar últimamente. Con su filosofía de romper con las herramientas de gestión de empresas convencionales ha conseguido una base de 20.000 usuarios. Hemos hablado con Jorge Pascual, su fundador y CEO.

TNL: Anfix se crea en 2010 y el producto ve la luz en 2012. En dos años habéis conseguido 20.000 usuarios. Para eso hace falta ofrecer algo más que la competencia. ¿Qué diferencias hay?

¿Qué es Anfix?

¿Qué es Anfix?Anfix es una herramienta de gestión de contabilidad y facturación que incorpora también gestión de proyectos, almacenes, etc.

Se trata de un software en la nube que ofrece todas las ventajas de disponibilidad de estas soluciones, así como un coste más asequible.

www.anfix.com

Hay bastantes, principalmente dos. Una es la apuesta funcional que hemos hecho, Anfix es el producto más completo que tienes en la nube. Precisamente por eso los dos años iniciales. Suena un poco feo y parece que son dos años sabáticos que te has pegado con el dinero de los inversores. Precisamente lo que marca la diferencia es una inversión que se hizo en desarrollo tecnológico del producto. La competencia que estaba en la nube ha hecho pequeñas apuestas. Empiezo con la facturación y, si me va bien, meto la gestión de artículos, la contabilidad… pero una PYME que entra a gestionar su negocio necesita todo: hacer facturas, controlar inventario, clientes, proveedores. O me das todo o no es solución. A nivel funcional estamos liderando el mercado. Y no sólo lo decimos nosotros, también es la conclusión de un estudio funcional de IDC.

La segunda es la parte de usabilidad. En general, los competidores han apostado por hacer productos sueltos para facturación, contabilidad, etc. Nosotros apostamos por Anfix, que no es ni facturación, ni contabilidad, sino lo que llamamos el escritorio. Queríamos virtualizar la idea de mesa de trabajo, esa que reventamos en los spots de televisión. Antes los negocios se gestionaban desde esa mesa, donde tú tenías cajones y en cada cajón tenías los elementos de tu negocio. Pretendimos virtualizar todos esos cajones y esa apuesta era muy diferencial. Con un login y un password tienes acceso a controlar todo tu negocio. En la competencia tienes que ir a un sitio para hacer la facturación, que no se integra con la contabilidad y tienes que hacer exportaciones y subir un archivo a otro sitio. No es un sistema integrado y, desde el punto de vista de experiencia de uso, lo mejoramos mucho porque está todo a un click.

TNL: En la parte de desarrollo de producto vais un poco contracorriente. Existe la tendencia del mínimo producto viable, yo lanzo y luego voy desarrollando y vosotros habéis desarrollado un producto muy completo antes de salir. ¿No creéis en esa filosofía?

La creemos totalmente. Precisamente por eso hicimos una inversión. Porque el mínimo producto viable es aquel que tiene todo lo que necesita para gestionar la empresa. Si sólo ofreces factura no es un mínimo producto viable, para mi no es viable. Tengo que hacer la factura, saber si mi cliente me la ha pagado, si tengo stock o tengo que hacer pedidos, si he pasado un presupuesto… para una PYME, o le das la gestión de todo o no es viable. Es mínimo producto, pero no es viable. Creemos que la tracción que estamos teniendo es porque el producto es viable. El error llega cuando piensas que tienes que hacer el mínimo producto, pero te olvidas de la viabilidad. Hay productos como Twitter en que puedes hacer algo muy reducido funcionalmente y ser viable para lo que pretendes, en otros productos tienes que cubrir todo un proceso y la viabilidad requiere mucha inversión.

O le das a la PYME la gestión de todo o el producto no es viable

TNL: ¿Os habéis encontrado cierta resistencia a tener datos críticos y confidenciales en la nube? ¿Existe una cultura reacia a perder el control de esos datos?

Esa cultura existe, lo que pasa es que se está derrumbando. Hay dos elementos, primero la sensación de seguridad. Cuando subes a un coche te sientes más seguro que en un avión. Las estadísticas dicen que el avión es más seguro, pero la percepción de seguridad es mejor que en el coche. Tu percepción de seguridad cuando tienes el disco duro al lado es mayor que cuando tienes los datos en la nube. La realidad es que es mucho más fácil atacar los datos locales por parte de un empleado. El que más interés puede tener en saber cuánto cobra una persona de la empresa es otro empleado, pero esa información no es relevante para el proveedor donde se almacenan los datos.

Nosotros tenemos una máxima que es que con Anfix nunca vas a dejar de hacer algo importante. Nos preguntan «¿qué pasa si se va la conexión?». Pues tan sencillo como que te vas al bar, te tomas un café y tienes una conexión. Pero, ¿te has planteado qué pasa si se te estropea el disco duro? El problema ya no es el tiempo y los costes de recuperar la información, es la cantidad de cosas que vas a dejar de hacer porque no tienes disponibles los sistemas. Con Anfix o empresas en la nube no te va a pasar eso: las inversiones en seguridad que hacemos para una empresa pequeña, no serían viables. Es cierto que la cultura existe, pero también es cierto que se está cayendo.

Hacemos un ejercicio para convencer al usuario y nos estamos ganando cierta fama de spammers porque enviamos muchos mails. Pero lo que intentamos con los mails no es vender. Enviamos un mensaje cada dos o tres días mientras estás con la versión de prueba para que descubras una prestación nueva. Todas están explicadas en la web, pero ¿quién se lee toda la web? Lo que intentamos es hacer digerir toda la información para que en el momento de decidir el usuario tenga todos los elementos.

Hacemos una labor de información porque no estamos buscando un click through impusivo. Si yo te miento al cabo de unos meses te vas a enterar. Yo estoy buscando un cliente de diez años, no de diez minutos. Si te cuento cosas que no son ciertas te terminarás por dar cuenta. Por eso hacemos una labor de evangelización sobre los clientes que están probado Anfix.

Jorge PascualJorge Pascual: «Si te miento, al cabo de unos meses te vas a enterar. Estoy buscando un cliente de diez años, no de diez minutos»

TNL: ¿Cuál sería vuestro cliente tipo por facturación y número de empleados? ¿Son empresas pequeñas o de tamaño medio?

Nuestro target es empresa muy pequeña, es micropyme de nueve empleados o menos. Yo diferenciaría un par de subsegmentos. El que tiene unas necesidades muy básicas, que prácticamente sólo necesita cumplir con los trámites y aquel usuario que tiene unas demandas mayores porque el negocio es más maduro o es más complejo. Un negocio sencillo de controlar puede crecer y entonces necesitarás una herramienta más complicada. Otros negocios que exigen control de almacén, logística, etc. ya son complejos desde el primer momento.

TNL: Nos llama la atención que Anfix está centrada en el mercado español, pero vuestros inversores son de fuera. ¿Tan difícil es conseguir inversores en España?

Yo no sé si es difícil conseguir inversores en España, lo que sí sé es que para nosotros es más fácil conseguirlos fuera. No sería capaz de generalizar, pero en nuestro caso si ha sido más sencillo encontrarlos fuera. Y la apuesta por el mercado español es clara: estamos ante una grandísima oportunidad.

TNL: Eso también nos llama la atención. Parece que invertir en España es una locura y, sin embargo, habéis convencido a vuestros inversores del potencial del mercado español. ¿Fuera se ve España como un mercado con muchas posibilidades?

Encuentras un poco de todo, pero en 2014 es fácil convencer a alguien de que invierta en España. Lo estamos viendo en el mercado inmobiliario, donde vienen empresas a comprar porque está a precio de saldo. Ahora mismo España es un país muy atractivo para inversión. En 2009, que fue cuando nosotros levantamos la primera ronda, no era tan evidente que España se convertiría en un país interesante para invertir. Lo que visualizamos en aquel momento fue algo que afortunadamente se está cumpliendo. España entraba en un momento complicado, pero ese momento era bueno para nosotros por varios motivos. Primero porque necesitábamos mucho tiempo para invertir en ese producto. En una época de bonanza económica nos habrían salido muchos competidores o las empresas ya consolidadas podrían haber invertido.

TNL: Pero en ese momento, no podían hacerlo.

En un momento de crisis nadie invierte, así que si vas contracorriente ganas un poco de terreno. Nosotros confiábamos mucho en que fuese algo que iba a pasar, creíamos en los ciclos y pensábamos que aprovechando las ventajas de invertir en un momento de crisis, en el que podíamos acceder a mucho más talento a un precio más económico. Aunque nosotros mantuvimos los salarios en los mismos niveles que veníamos mantiendo en otros proyectos desde 2007. Lo que sí es cierto es que había mucha más disponibilidad, anteriormente tuvimos que hacer outsourcing en India porque aquí no había acceso al talento.

En los primeros dos años la inversión fue fundamentalmente en recursos humanos. Al salir comprobamos que la situación de crisis nos permitía hacer inversiones publicitarias más fácilmente, ya que la inversión había descendido. Nos aprovechamos de que el mercado publicitario y del marketing está en niveles mucho menores que hace unos años. Hemos podido hacer una campaña de marketing mucho más expansiva que la que nos habríamos podido permitir hace unos años. Eso, trasladado a otros países es complicado, el coste de adquisición de talento es más caro y el coste de marketing es más caro.

También es cierto que fuera el mercado potencial es también más grande. EEUU es un mercado de 400 millones de personas pero, ¿cuánta competencia tienes y cuánta tienes en España? Este es uno de los elementos interesantes para nosotros de cara a la inversión. El mercado de PYME y autónomo en España es muy pequeño para los grandes. Es un mercado potencial de 3 millones que está hiperfragmentado y al final llegas a 200.000 o 300.000. Ni Google, ni Microsoft, ni ninguno de los grandes va a hacer una inversión grande para desarrollar este mercado que, además, hay que desarrollarlo ad hoc porque los impuestos de aquí son de aquí. Bueno, de Navarra, del País Vasco… son desarrollos muy locales.

El mercado de pymes y autónomos en España es muy pequeño para los grandes

Veníamos de una situación donde el que el mercado está hiperfragmentado. Hay muchísimos proveedores muy pequeños. El más grande es Sage, que tiene en torno a 300.000 o 400.000 clientes. Aún así, son 300 o 400.000 clientes de un potencial de 3 millones. Eso hace que el entorno competitivo en España sea muy bajo, que haya muy poca competencia. Hicimos cuentas y vimos que un mercado como el español da para que tres proveedores potentes tengan una rentabilidad muy buena. A la vez que puedes ofrecer un producto muy competitivo al usuario final.

Esto engancha con la famosa brecha de la PYME. Resulta que lo que llamamos PYME es alguien que en su vida personal tiene Facebook, Dropbox, maneja el último smartphone… ¡de brecha digital, nada! Lo que no tiene es una oferta para gestionar su empresa con la última tecnología. Se tiene que instalar el software que había hace 20 años, que básicamente es lo mismo evolucionado. Nosotros vimos que había posibilidad de hacer una oferta nueva, de traer nueva tecnología y de dividir los precios de forma salvaje con un 90% inicialmente de descuento. Aún así, si todas las empresas hiciesen los esfuerzos para reducir los precios e hiciesen las inversiones para captar mercado, con tres que estimamos que podrían hacer el esfuerzo financiero que se requiere sería un esfuerzo muy rentable.

TNL: Esa inversión incluye una campaña en televisión, ¿confiáis más en los medios de masas convencionales que en otros como redes sociales?

Son complementarios y cumplen con fines diferentes. De nuevo, estamos haciendo las cosas al revés. En nuestro sector nadie había hecho televisión para vender facturación o contabilidad y nosotros lo hemos hecho. Nuestro negocio requiere mucha confianza del usuario y también mucha llegada. Y no existe un sitio donde podamos encontrar a los autónomos y las PYMEs de España. ¿Qué tienen en común un taxista, alguien que tiene un hotel y alguien que hace diseño gráfico? Pues que los tres hacen una factura, pero dentro de eso, leen cosas distintas, emplean el tiempo libre en cosas diferentes, el espacio de trabajo es distinto. Lo único que tienen en común es algo como la tele, que es una bomba atómica: les impactas a ellos, a niños, a abuelos, etc. Pero es la única forma rápida de darte a conocer por parte de tu target.

Estamos hablando de 3 millones de potenciales usuarios. Son muchísimos para alcanzarlos vía redes sociales o medios online exclusivamente. La estrategia por un lado persigue generar marca, si te fijas en la campaña no tiene un call to action, no pretende llevar gente a la web. Sólo contamos que Anfix ha llegado y es la nueva forma de hacer las cuentas. Se trata de que cuando esa persona busque herramientas de contabilidad, vea artículos en medios y se informen Anfix ya les suene. Ese punto de credibilidad que te da la tele no te lo da ningún otro medio a día de hoy.


http://www.youtube.com/watch?v=EO_2ba2Cx3s#t=0
El spot de Anfix para televisión.

TNL: Se combina que encontráis esa necesidad por cubrir con una apuesta por la calidad.

En Anfix la calidad es importantísima. Aún así, todos los días me levanto con ganas de mejorar 5.000 cosas. Para nosotros eso es muy importante. Apostamos desde el principio por crear un clima que fuese motivador para la gente que estaba trabajando. Una de las máximas que intentamos implementar es «vamos a dar color a un mundo que es gris». Tradicionalmente, el mundo de la contabilidad y de la facturación ha sido aburrido y para nosotros era muy importante tener a la gente motivada. Lo intentamos conseguir mediante nuestra apuesta: esto lleva establecido así desde hace 20 años y nosotros tenemos que venir para no hacer lo mismo.

Yo me pasé un año entero en la web de Anfix con una camiseta gris. ¿Qué mensaje estábamos transmitiendo? Que aquí no vas a encontrar a nadie con corbata, si estás buscando un software de ERP, este no es el sitio, esto va de otra cosa. A partir de ahí, que era el icono más visible, todo hacia atrás. El servicio técnico es gratis, algo que no ha hecho nunca nadie en este sector. Ahora mismo te conectas un sábado por la tarde y una persona te contesta porque los autónomos y las PYMEs entre semana trabajan y el fin de semana hacen las cuentas. Intentamos que cada cosa sea diferente porque eso nos motiva. Y cuando algo te motiva, eso redunda en la calidad de lo que haces. Queremos tener empleados felices porque sabemos que eso creará un producto de calidad y generará usuarios felices.

El servicio técnico es gratis, algo que no ha hecho nadie en este sector

TNL: Habéis llegado a desarrollar vuestra propia plataforma de pagos, una inversión grande para una parte muy pequeña del servicio. ¿Tan importante es que cada detalle sea exactamente lo que busca el usuario?

Absolutamente. El tema de los pagos es una de las cosas más desagradables que tienes que hacer. Intentamos al menos que sea sencillo. Cuando nos pusimos a ver todos los mecanismos de pagos que había en España todos pasaban porque, después de llegar a la cesta de la compra y pulsar «Pagar» salta una ventana que te pide un password, una coordenada, que finalmente entra en no sé dónde y vuelve… en la mitad de los pasos uno se ha perdido porque esto es un infierno. Nosotros queríamos que metieses la tarjeta o la cuenta bancaria, pulsaras pagar y ya está. Y que el mes que viene no tuvieras que pasar por lo mismo. Eso nos costo muchísimo, nos costó ir fuera de España para tener toda la conectividad, con todos los tipos de tarjeta. Nosotros, por ejemplo, cobramos con AMEX. El número de tarjetas en España es pequeño, pero intentamos dar la solución global e integrada. Creemos que cada proceso tiene que estar muy afilado y, aún así, hay mil procesos por afilar en los que estamos trabajando. Y más en algo que para el usuario es un rollo.

TNL: Pensáis que España es un buen país para invertir pero, ¿pensáis que es también un buen mercado para emprender? ¿Hay facilidades para empezar con un negocio o seguimos teniendo muchas más trabas que otros países?

Seguimos teniendo muchas más trabas, sin ninguna duda. En el año 2000 montar una startup en EEUU era ir a una ventanilla, pagar una tasa de 100 dólares y empezar cuando en España era un proceso más largo. Ha mejorado un poco, pero poco. Pero no me parece lo más preocupante. En general, la crítica se centra en lo complejo de lo administrativo, que es cierto pero se puede solucionar. Esas son barreras, pero son pequeñas. A mi me parece que la cuestión aquí está en cómo te financias. Ahí está el gran problema. Sobre todo porque en España el mayor método de financiación hasta hace unos años era el banco.

El banco lo único que hace es hacer líquido tu patrimonio. Es muy difícil que a una startup le financien nada, pero sí te dan un préstamo si hipotecas tu casa. Eso te lleva a que tu aventura empresarial te puede hacer quedarte sin casa. Y eso me parece mucho más grave porque si te va mal no te va mal sólo con la empresa, sino con tu patrimonio. Eso sí es diferente en otros países, aquí el capital-riesgo está empezando a surgir pero capital hay, riesgo poquito. En otros lugares el riesgo se asume y se apoya al emprendedor. Creo que lo importante es encontrar un ecosistema que apoye al emprendedor: «Tú te crees la idea, tienes un equipo que te va a llevar a ejecutarla, te veo con determinación y conocimiento. Yo me juego la pasta contigo y si te va mal lo ideal es que aprendas de esa experiencia».

Aquí durante muchos años si fracasabas te ponían un estigma y no se entendía que esa persona que había fracasado tenía un conocimiento salvaje. A mi no me gusta perder ni a las canicas y no digo que los fracasos sean lo que tenemos que hacer. Yo preferiría no haber fracasado nunca, pero aquí no se asume como se asume en otros lugares.

TNL: Las diferencias parecen más culturales que administrativas. ¿Dirías que la cultura de Anfix se parece más a la americana que a la europea?

Nuestros inversores nos han puesto más fácil el poder tener esa mentalidad. Nos tenemos mucho respeto mutuo. Eso se traslada en que yo puedo tener un sueldo digno, no me han dicho «hasta que esto no de beneficios tú no cobras un duro». En muchos casos te encuentras con que los inversores piden a los emprendedores auténticos sacrificios que van en contra de los dos, del emprendedor y del propio accionista. Si tú no estás tranquilo con tu estructura de costes tendrás que dedicar parte de tu tiempo a ver de dónde sacas el dinero.

A nosotros nos han respetado en eso y también en las participaciones societarias. Tienes que saber poner en valor tu producto y también tienes que encontrar a alguien que te respete y te deje tener el sentido de propiedad. Y eso aquí cuesta, cuesta encontrar un trato entre iguales. Cuando vas a pedir dinero parece que casi la palabra es despectiva, «pobrecito de mi, que voy a pedir dinero». Y tú vas a vender un trozo de tu vida. Los accionistas tienen algo que se puede multiplicar, que es el dinero, pero los años que dejes en esto no van a volver y eso tiene mucho valor. Tienes encontrar ese respeto mutuo, yo respeto mucho el dinero de nuestros accionistas porque sin ellos no somos nada y ellos respetan mucho toda la inversión que hace el equipo de management para sacar el proyecto adelante. En ese sentido, sí tenemos una cultura más americana porque nos lo han permitido los accionistas.

Cuando vas a pedir dinero, estás vendiendo un trozo de tu vida

De ahí hacia abajo intentamos que sea así. Cuando pusimos la primera oficina, con un sofá blanco, un futbolín y una Playstation la gente de Valladolid lo flipaba. Todo el mundo vaticinaba el gorrazo que nos íbamos a pegar. «Estos tíos no venden nada, están dos años jugando al futbolín», pero después conseguimos hacer algo interesante. Pero eso nos lo ha permitido el entorno. Cuando yo planteé al consejo de administración que debíamos crear un clima interesante en la oficina no encontré más que apoyo para sacarlo.

Hemos tenido mucho apoyo para crear una cultura muy abierta y eso ha calado en la gente que trabaja en Anfix. Y eso después sale hacia fuera y se palpa en el ambiente. Mucha gente nos lo dice y les decimos «pues hacemos facturación y contabilidad».

TNL: Quizá por esa cultura del que es el banco el que invierte no es común que el inversor sea proactivo aportando conocimiento a la empresa. ¿El vuestro lo es?

Nuestro inversor tiene un papel muy definido, es capitalista y tienen muchísimas ventajas. Ellos saben que van a cumplir apoyando el negocio desde el punto de vista financiero y ahí hemos encontrado siempre todo el apoyo. No es que sea fácil, pero bajo criterios racionales hemos encontrado un apoyo financiero salvaje. Se han creído el proyecto y la implicación del equipo. Yo no he ido a pedirles que me ayuden con el estudio de mercado, ellos tienen claro que ese era mi problema. Ellos después analizarán los resultados.

Hay que diferenciar entre tipos de inversores. El inversor que te acompaña está muy bien, pero es la figura de business angel que te va a apoyar con un poco de dinero y asesorándote. Eso es fantástico, pero encontrarlo no es fácil. A veces ves a personas que invierten dinero con mucha reputación a los que les cederías una parte de tu empresa. Yo le daría un 10% de la empresa a Bill Gates a cambio de hablar con él una vez al mes. ¿Qué pasa? Que ni aunque se lo regales te van a dedicar diez minutos al mes. La gente tan buena está metida en miles de empresas y la tuya es una más. Necesitas sacarte tú las castañas del fuego y buscar apoyo en lo que eres débil. Si eres débil en desarrollo de negocio necesitas un socio para eso, si necesitas dinero necesitas un socio que te aporte dinero y si necesitas tecnología necesitas un socio que sepa montar un equipo de tecnología. Cada uno tendrá una participación en la empresa y en el management de acuerdo a lo que aporte. Si encuentras un socio que tiene dinero, contactos, tecnología… eso es fantástico, pero eso es difícil.

TNL: En un hipotético «libro blanco del emprendedor», hay un momento en que tienes éxito y lo siguiente es la internacionalización. ¿En vuestro horizonte hay planes de internacionalización? ¿En qué países?

Si prevemos internacionalización, pero nuestro foco está en crecer en España, si conseguimos dar con un motor de crecimiento en España veremos si se puede trasladar a otros países. Nuestra perspectiva de internacionalización está, pero no a corto, está a medio o largo plazo.

Nosotros tenemos tres mercados naturales: Europa, Latinoamérica y EEUU. Latinoamérica tiene como factor común el lenguaje y diferenciador las legislaciones. Si rascas un poco más, también el lenguaje es distinto. Hay mucha fragmentación. En Europa, la legislación es parecida y cada idioma es diferente. Y luego tienes EEUU: 400 millones de personas, una legislación y un idioma. Ahí el factor es la competencia, tienes más competidores. Hemos hecho un pequeño análisis y sabemos que en uno de esos tres mercados estará la internacionalización. Pero habrá que analizar muchas más variables. En uno de esos tres estaremos… no es decirte mucho, porque prácticamente es todo el mundo.

TNL: Como emprendedor y como empresa cuyo producto ayuda a emprendedores, ¿qué tres consejos le darías a alguien que se quiere meter en un proyecto y no se atreve? ¿Qué no le puede faltar a alguien con una idea que cree que puede ser un pelotazo?

Lo primero, ¡que no se piense que va a ser un pelotazo! Es importante bajar las expectativas porque si no puedes llevarte un palo. No le daría consejos desde el punto de vista de empresa, sino desde el punto de vista de la actitud del emprendedor. Lo primero sería rebajar las expectativas y probar con el mercado lo antes posible si realmente es un pelotazo o no. Es decir, sé pragmático.

Lo segundo es tener mucha pasión con determinación. Si tienes pasión y disfrutas con lo que estás haciendo, y tienes la determinación de conseguirlo lo vas a conseguir. ¡Seguro! El otro día con un amigo decíamos que no hay nada más potente que un grupo de mentes alrededor de una mesa pensando que algo es posible. Al final, con la determinación de hacerlo posible, saldrá.

Y lo tercero, que si tuviese que reducir los consejos a uno sería este, es sé feliz. Si estás haciendo algo donde cada mañana te levantas con ganas y te motiva, ese día no va a volver. Si eres feliz, ya has ganado un montón. Si después el proyecto tiene éxito, es la leche. Pero si no lo tiene, el camino habrá merecido la pena. En algunas conferencias que me piden sobre cómo valorar una idea o cómo buscar financiación termino metiendo algo que nunca me piden, pero es lo que me gusta. ¿Hemos pensado qué es éxito? A los dos años es no hacerte pipí, a los cinco es acordarte de lo que has hecho hoy, a los 12 tener amigos y a los 20 tener sexo… ¿en qué punto te encuentras? Al final te das cuenta de que el éxito no es hacer una startup que venda mucho. En el camino que te lleva hasta ahí habrás pasado por muchas fases y lo importante es ser feliz en cada una de ellas. El éxito no es el destino, es el camino, es disfrutar del viaje.

Emprender, para mi, es tremendamente jodido si no lo haces desde el punto de vista del disfrute diario. Lo decía Jobs y yo lo comparto al 100%: si lo que estás haciendo no te gusta cámbialo inmediatamente. La única forma de tener éxito es tener una pasión y una alegría por lo que estás haciendo impresionante. Eso es lo que hace que trabajes 15 horas al día y sueñes con el producto. Y con eso no hay quien compita. No es algo que haces de 8 a 5, forma parte de ti.

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