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Leopoldo Abadía, profesor y escritor

Quiero que todos los días los ministros hablen del paro

Hemos tenido la oportunidad de conversar con Leopoldo Abadía, autor de libros como La crisis ninja y otros misterios de la economía actual, El economista esperanzado o el más reciente, La economía en 365 preguntas. En un momento en que la crisis nos motiva a leer sobre economía, ha sabido llegar al gran público explicando los principios económicos de forma directa y sincera.

TNL: En los últimos años hemos aprendido conceptos como la prima de riesgo o las preferentes. ¿Por qué no nos hemos preocupado cuando las cosas iban bien?

No lo sé, pero supongo que de repente han pasado una serie de cosas que nos han afectado. Uno, que nos han subido los impuestos y dos, que nos han llegado recortes. También hemos aprendido qué era el déficit, que cuando ingresas 100 y gastas 200 vas mal. Eso lo sabían nuestras abuelas, nuestras madres y cualquier persona con sentido común.

Aquí se nos había olvidado y como estado habíamos pensado que si gastó el doble o más de lo que ingreso se resuelve yendo al banco y pidiendo dinero. Lo que pasa es que, a medida que te vas endeudando, el que te presta dinero dice “cuidado con este tipo o esta nación, que se está endeudando”. Entonces, a esa nación que se va endeudando le van cobrando los intereses un poco más altos.

Hace un par de años o el año pasado, cuando pedía dinero Alemania avalaba Alemania y cuando pedía el dinero España avalaba España. Como de Alemania se fiaban más, le dejaban el dinero más barato y la diferencia era la prima de riesgo. Si a Alemania se lo dejaban al 2% y a España al 6%, la diferencia era el 4%. Lo que pasa es que, para liarlo, le llaman 400 puntos básicos.

Hemos pensado que, cada vez que hablaba un ministro, nos iban a dar un golpe

Para ti y para mi, eso quiere decir que aumenta el déficit. Los intereses son gastos y cuando ingresas más de lo que gastas sólo puedes hacer dos cosas: aumentar ingresos y reducir gastos, es decir, subir los impuestos y recortes. Esto tiene como consecuencia que no estamos contentos y que aprendemos qué es la prima de riesgo. Con cosas así, hemos pensado que ante cualquier cosa que decía un ministro al día siguiente te pegaban un golpe.

TNL: Tú lo explicas muy sencillo, pero nos suelen contar que la economía es muy complicada, que mejor se lo dejamos a otros. ¿Tan difícil es?

¡No es verdad! Yo cuando veo premios Nobel a los que han dado el premio por unas cosas que deben ser muy importantes me parece muy bien. Pero, para ti y para mi, que no aspiramos al Nobel de economía, no necesitamos saber eso. El día que me digan en que me influye eso, me parecerá muy útil. Y seguramente lo es.

Explicar a la gente lo importante es muy fácil y yo suelo decir que hay dos principios que sabían nuestras abuelas: que no se puede estirar el brazo más que la manga y que cuando te prestan dinero hay que devolverlo.

Estos dos principios, fíjate, si en el año 2011 habíamos estirado el brazo más que la manga en 91.000 millones de euros, alguien tiene que decir “oiga, pare”. En Maastrich habíamos firmado que el déficit no podía ser superior al 3% del PIB. Dicho así no nos damos cuenta de la magnitud, pero el 3% son unos 30.000 millones. Por eso yo digo que a la señora Merkel habría que canonizarla en vida, lo que pasa es que cuando digo eso, ¡me pegan unos chillidos!

TNL: Es que no es muy popular la señora Merkel en España.

El otro día hablando con un periodista le dije “si te molesta el nombre de Merkel, pon Europa”. Cuando digo Merkel, digo Europa. Hemos firmado que el déficit no podía ser superior a 30.000 millones y estábamos en 91.000, pues hay que bajar. Y eso sólo se hace subiendo impuestos y recortando gastos. Hombre, y vendiendo alguna cosa, privatizando. Cuando hace unos años en Barajas vi un cartel de un sindicato que decía “En época de crisis Zapatero quiere vender AENA” pensé “claro, en época de crisis, no en época de opulencia”. En época de crisis vende AENA y hasta los muebles de su despacho.

Se nos había olvidado que teníamos que llegar a 30.000 millones [de déficit]. Este año hemos terminado con algo más de 60.000. Eso quiere decir que vamos bien, pero nos hemos comprometido a que para 2016 tenemos que estar en 30.000 millones.

Ayer leí en el periódico que todavía falta reducción de déficit. Para saber eso no hace falta hacer estudios, sólo necesito comprarme el periódico. Vienen dos años de apretones, más ligeros que los que hemos tenido, pero apretones. Lo que pasa es que como nos hemos portado bien, la prima de riesgo ha bajado y nos cobran menos por los intereses.

TNL: Nos hablabas de los avances en la unión monetaria, pero falta la unión fiscal.

Mi mayor ilusión es que la gente me pregunte, en vez de cuando se acabará esto, cuando firmaremos la constitución de los Estados Unidos de Europa. Igual no lo vemos nosotros, pero no se nos puede olvidar que estamos yendo despacio hacia la unión política. Que es muy complicada, pero hemos dado pasos hasta ahora. La unión monetaria ya la tenemos.

La unión presupuestaria también: ahora los presupuestos se hacen mirando a Bruselas. Si nosotros hacemos un presupuesto con un déficit de tanto, Bruselas nos dice que no. La unión fiscal todavía no existe. La unión bancaria, pues el BCE a partir de noviembre de este año se hará cargo de la supervisión de 128 bancos grandes europeos. Santander, BBVA o La Caixa se van a supervisar desde Frankfurt.

El comisario Almunia dijo hace ya tiempo que las recomendaciones de los comisarios no son recomendaciones, son obligaciones. Si Bruselas dice que no se puede fumar, no fumamos. Si Bruselas rechaza la doctrina Parot, obedecemos al día siguiente. Quiere decir que estamos en Europa. Fíjate ahora con el famoso céntimo sanitario, que hay que devolverlo. Ya me dirás cómo.

Estoy plenamente convencido de que Zapatero no mandaba, Rajoy no manda y el próximo no mandará. Manda Merkel, y cuando digo Merkel quiero decir Europa. Pero yo digo Merkel un poco por fastidiar a la gente.

TNL: Pero Merkel es la cabeza visible.

No es la más guapa, ni la más simpática, ni la más elegante. Pero es la que representa en estos momentos “la que manda”. Si te sonríe es que las cosas van bien, y si no, pues es que no te has portado bien. ¿Que me gustaba más cuando eramos unidad de destino en lo universal? ¿Que quedaba mejor cuando en nuestros dominios no se ponía el Sol? Igual sí. Pero han pasado 600 años, así que igual lo que te cuentan de entonces no era verdad.

TNL: Todo esto que nos cuentas tan fácil, en los planes de estudios desde los más pequeños hasta los universitarios, salvo que te dediques a la economía prácticamente no se habla de economía. ¿Haría falta cambiar eso? ¿Deberíamos tener más formación en economía en los planes de estudios?

Sí, pero con cuidado. Cuidado con los libros de economía que se dan en los colegios. Hace tiempo me llamó un profesor amigo mío. Riéndose me explicó que daba clases de economía a chicos de 14 o 15 años y me leyó un párrafo que decía que “las economías de aglomeración se consolidan con las economías de desagregación”. Me preguntó “¿lo entiendes?” y le dije que no, “pues yo tampoco”. Pero me explicó otra cosa peor, que los chavales de 14 años se habían aprendido la frase de memoria y la habían puesto en el examen.

Esos chavales han aprobado economía y no tienen la más remota idea de economía porque no entienden lo que han puesto. Si en vez de eso les dicen que no se puede estirar el brazo más que la manga o que hay que pagar intereses, el chaval lo entiende.

Sí, tenemos que explicar economía, pero cuidado con como lo hacemos. Al final, podemos sacar unos monstruitos que digan unas frases complicadísimas que no las entiendan ni ellos. Prefiero que enseñe economía un tío con sentido común que un tío que ha escrito un libro así.

TNL: Yo tuve un profesor de economía que nos prohibía tomar apuntes. Nos los daba él y decía “aquí venís a entender”.

Claro, porque si tomas apuntes y no te enteras de lo que estás apuntando, luego te aprendes los apuntes de memoria y te crees que has aprendido. Sabemos frases, y fíjate a diario las frases que leemos en los periódicos. ¡Son maravillosas! Yo a veces pienso “¿lo habrá entendido?”. El que la dice, ¿eh? Yo a veces pienso que es lo que llaman en mi tierra una tontería.

TNL: Están las frases que no entendemos y las que no nos creemos, porque la gente cuando escucha que Botín y Rajoy dicen “¡esto ya marcha!” no sé si no lo entendemos o que la realidad de las grandes finanzas es distinta a la nuestra.

No, no, cuando Rajoy dice “¡esto ya marcha!” sí que lo entendemos. El problema es que no es verdad. Es verdad en el sentido de indicadores macroeconómicos. Estamos saliendo de la recesión porque el PIB crece en el 0,1% pero tú y yo pensamos “¡oye, que hay 5.835.000 personas en paro!”.

Yo siempre digo que cuando la EPA durante dos trimestres seguidos baje el número de desempleados en 100.000 diré que estamos saliendo. Pero no porque lo diga Rajoy, sino porque las empresas están empezando a funcionar y a generar empleo.

Me parece muy bien que nos digan esas cifras. La prima de riesgo ha bajado porque se fían más de nosotros, es verdad que el PIB va a crecer. Todo eso es verdad, pero me gustaría mucho más que Rajoy dijese que los datos macroeconómicos indican que estamos bien y luego hablase del paro. Porque es la principal preocupación de los españoles según el CIS, y yo quiero que todos los días los ministros me hablen del paro porque entonces me creeré que están preocupados por eso.

Me gustaría mucho que mañana Rajoy o De Guindos digan que están pegando un apretón a los bancos para que abran el grifo del crédito a las PYMEs españolas. Si tenemos 3 millones de PYMEs y cada una crea un puesto de trabajo, se acabó el problema del paro.

Me gustaría que Rajoy diga que están apretando a los bancos para que abran el grifo del crédito

TNL: Otro asunto que mucha gente no entiende: para cubrir la deuda de los bancos nos hemos endeudado todos y no se les ha exigido a cambio que presten dinero.

Los bancos han hecho el idiota todo lo que han podido. Se han quedado con infinidad de pisos. Como Europa exige a los bancos un determinado capital, y ese capital tiene que estar respaldado por unos activos que no valen el dinero por el que se los quedó el banco.

Cuando el banco tiene dinero invierte en deuda pública porque el estado no puede presentar suspensión de pagos y tú y yo en un negocio sí que podemos. Cuando vamos a pedir tú y yo dinero el banco dice “que le avale su padre, su madre y algún pariente más”. Y si no tienes tanta familia, pues ¡adiós muy buenas!

Creo que en Europa se está hablando de la unión bancaria que, a trompicones, va andando. Se va a constituir un mecanismo para rescatar y liquidar bancos, pero lo que interesa es que el banco haga de banco. Y si el banco ha hecho de inmobiliaria pues tendrá que cargar con las consecuencias. Igual algún banco que ha hecho de inmobiliaria tendrá que irse a la porra. Es muy triste, pero lo que interesa es que yo pueda ingresar mi nómina y tú puedas pedir un crédito para un negocio normal, que tendrá un cierto riesgo.

Así que nos hemos dedicado a salvar a los bancos y a ver si están salvados de verdad porque las otras vías alternativas de financiación de las PYMEs las leo pero no las entiendo. No sé si son buenas o malas.

TNL: Nos cuentan también que España es un buen país para invertir, con buenas infraestructuras, talento, salarios, hasta el sol… pero esa inversión de fuera no llega. Si los de aquí no están invirtiendo, los de fuera no se pueden fiar mucho, ¿no?

El de fuera hace lo que haríamos tú y yo. Si vemos gangas, las compramos. Es decir, cuando veo que un fondo ha comprado 2.000 pisos pienso “ya hemos colocado 2.000”, pero no sé a qué precio. Han venido a comprar gangas. Yo, si tuviera dinero, también compraría gangas en España y fuera de España.

Y luego hay cosas puntuales y un poco pintorescas. Que Bill Gates ha invertido 100 millones en FCC. Está muy bien, pero es muy poquito dinero, que Bill Gates en una noche de copas se gasta más, ¿eh? Pero eso no quiere decir el capital extranjero venga a España, quiere decir que Bill Gates es amigo de alguien de FCC y ha dicho “venga, te compro unas acciones”.

El capital extranjero ha venido a comprar gangas

Me parece que al final lo que interesa es que venga el capital extranjero, que el capital español se mueva, que los bancos empiecen a echar una mano cumpliendo simplemente su deber… y no me gusta que todo el éxito consista en reducir salarios. Puede ser que haga falta reducir, no lo sé, pero no me gusta que el éxito sea ese: ya he reducido salarios y por lo tanto exporto. Pero no me gusta ser la China de Europa.

TNL: Parece que no somos capaces de crear riqueza.

La riqueza la crean las empresas, tú y yo vamos a crear poca riqueza. Si yo tengo una empresa y contrato dos personas estoy creando riqueza. En España hay que cuidar muchísimo el turismo. El año pasado vinieron, me parece, 60 millones de personas. Si yo tuviese una tienda en la que entran 60 millones de personas les recibiría personalmente, les daría un beso en la frente, les daría de cenar, les metería en la cama y les taparía bien con una manta.

Si tenemos una industria que funciona, esa industria hay que mimarla. Porque cuidado, también hay sol en Croacia, en Egipto, en Túnez y como allí además hay bofetadas prefieren venir a España. Pero mañana allí se acaban las bofetadas y si les cuidan mejor se van allí. Si yo soy Noruego, para mi España, Túnez y Argelia son iguales.

Y déjame que enlace con una cosa: la marca España no puede estar representada por cocineros y bailarines. Eso no es marca España, eso es folklore. Que me parece muy bien, ¿eh?

TNL: O no sólo por cocineros y bailarines.

A mi me gusta que se diga “oye, cuando a estos tíos les encargamos el canal de Panamá sale a la primera”. Lo que ha hecho Sacyr contra la marca España se ha cargado lo de los cocineros, lo de los bailarines… ha llegado allí y ha dicho “ah, es que me equivoqué en no sé cuánto”. La marca España es que digan “menudo país, qué bien trabajan, cómo cumplen, qué seriedad”. Y eso es un trabajo de todos, desde Rajoy hasta el último.

TNL: ¿Y estamos preparados para vender esa marca?

Yo digo que sí, pero nos tenemos que dar cuenta. No sé si es que estamos preparados, pero sabemos lo necesario para hacerlo así. Pero hay que tener la mentalidad. No podemos ser chapuceros. Pero eso cualquiera que tiene un negocio. ¿Por qué vamos a un bar y no a otro? Porque me atienden, saben mis manías y voy porque me tratan bien.

Con la competencia que hay, el día que me traten mal me cambio al bar de al lado. Y se hundirá y dirá “me he hundido por la crisis”. ¡Mentira! ¡Es porque eres un chapucero! Para eso tenemos que estar preparados, capacidad tenemos de sobra.

TNL: ¿Quizá tenemos que ser un poquito más alemanes en eso?

Fíjate, a mi eso de los alemanes… alemanes chapuceros también habrá. Tenemos que ser gente que trabaje bien. Si los alemanes trabajan bien, pues alemanes. Y si trabajan bien los de Afganistán, pues afganos. Yo quiero ser como el que trabaje mejor del mundo. Para eso no hace falta ser alemán, tenemos ejemplos en España muy claros. Se puede ser de pueblo, de pueblo español, no hace falta ser alemán.

TNL: Vamos a buscar ejemplos no sólo de fuera, sino también los que nos pillan más cerca.

¡Claro! El otro día vi las cuentas de Mercadona y son muy bonitas. Te vas a Zara y ves que hacen cosas importantes. Se equivocarán de vez en cuando, ¡por supuesto! Harán alguna cosa que estará mal, como tú y como yo.

Mercadona da de comer a 400.000 personas. ¡No hace falta ir a Alemania, me quedo en Valencia! Y te hablo de Mercadona porque me enteré de las cuentas anteayer, pero hay empresas en España serias. Y no ya las grandes, hay PYMEs de 400 o 500 personas que dices ¡qué bien trabajan! Esa gente saldrá adelante. Se mueven mucho, exigen mucho a su gente, intentan pagarles bien… no hace falta más que trabajar bien, la chapuza nos gusta a todos porque cuesta menos esfuerzo.

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