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Gerrit de Poortere, Experto en Audio de Philips

Todos podemos aprender a oír como un experto en sonido

Gerrit de Poortere es Ingeniero de Innovación de Sonido y Acústica en Philips y es también el responsable del programa de evaluación de calidad sonora Golden Ears que entrenará tu oído para ser un experto. Recientemente pudimos conversar con él y preguntarle qué es este proyecto, que acerca el conocimiento de sus expertos al gran público y resolver unas cuantas dudas sobre sonido que siempre nos han rondado la cabeza. ¿Te animas a escucharle?

TNL: ¿Es el sentido del oído tan importante para todos nosotros? Y si la respuesta como sospecho es que sí, ¿por qué?

Obviamente, aunque en distintos niveles. Si tomas nuestra capacidad para oír, como estamos haciendo ahora mismo, lo fundamental es que nos estamos comunicando. Escuchas lo que yo digo, escucho lo que tú dices. Y es muy importante en nuestra vida social. Esa es una parte.

Por supuesto, en segundo lugar, y debido a la evolución, nuestras capacidades auditivas también nos permiten disfrutar de la música. Y en ese sentido, es importante que, dado que la música transmite emociones con gran detalle, cuantos más detalles seamos capaces de apreciar en la música, tanto más capaces seremos de recibir las emociones que transmite esa música y de sentirlas. Para comprenderlo mejor es útil establecer la comparación con un cuadro o una fotografía. Puedes tener dos imágenes con el mismo contenido, pero si una de las dos imágenes se ve poco nítica y la otra está muy bien definida, aunque tengan el mismo contenido, preferirás la más definida, la disfrutarás más. Lo mismo sucede con la música y con nuestra capacidad auditiva.

TNL: Eso queríamos preguntarle. Si los compromisos de calidad que se dan con las imágenes, con el vídeo o con el sonido nos pasan factura. Consumimos más música y más vídeos y más imágenes que nunca pero solemos hacerlo en dispositivos con capacidades muy limitadas. ¿Se puede decir que consumimos mucho, pero con baja calidad?

Sí. Eso es correcto. Por supuesto lo que digo es cierto dentro de un cierto contexto. Ahora estamos hablando el uno con el otro a través de un smartphone, con una calidad de sonido limitada. Pero se puede decir que, en los dispositivos pequeños, intentamos todo lo posible para hacerlos tan buenos como es posible. Y por supuesto si hablamos de la gama alta de nuestros productos, como la gama Fidelio, allí tenemos dispositivos de mayor tamaño. altavoces mejores, tenemos más presupuesto disponible. Son productos más caros. Podemos centrarnos más en la calidad en ellos. Y en estos equipos es muy importante conseguir la capacidad de reproducir todos los detalles para así disfrutar por completo de la música. Es más relevante que en los dispositivos portátiles de pequeño tamaño. Esta filosofía es importante para nosotros en todas las gamas de producto, pero siempre dentro del contexto y de las limitaciones que tenemos para cada categoría de dispositivos.

TNL: Ahora mismo, ¿cuáles son las limitaciones que uno puede esperar de un equipo de sonido? ¿Somos conscientes de que no tenemos una buena calidad de sonido?

Lo que veo ahora es que más y más gente, sobre todo la gente más joven, escucha la música a través de sus smartphones y ni siquiera emplea auriculares. Y así la calidad no es muy buena. Vemos también que en el extremo contrario hay personas que siguen estando dispuestos a sentarse en su sillón y disfrutar de su música con una pareja de buenos altavoces o a ver una película en pantalla grande con una barra de sonido de calidad. Reconozco esta tendencia que menciona, pero sigo creyendo que hay personas que quieren disfrutar de la calidad. Y también creo que es una moda. Eso es lo que vemos ahora. Espero que la situación cambie más adelante y que la gente sea nuevamente más sensible a la calidad que tiene el sonido que escucha.

Gerrit de Poortere nos comenta que evaluar el sonido de un equipo no es algo que se pueda hacer con máquinas, es fundamental la impresión de personas que escuchen ese sonido. Y que estén formadas de acuerdo con unos valoraciones y criterios comunes para eliminar la arbitrariedad.Gerrit de Poortere nos comenta que evaluar el sonido de un equipo no es algo que se pueda hacer con máquinas, es fundamental la impresión de personas que escuchen ese sonido. Y que estén formadas de acuerdo con unos valoraciones y criterios comunes para eliminar la arbitrariedad.

TNL: ¿Qué han hecho en Philips en relación con todo esto? Tengo entendido que existe un programa de entrenamiento de expertos en sonido para para evaluar productos…

Sí, el sonido es algo muy importante para nosotros. La calidad de sonido nos preocupa, queremos ser los mejores del mercado de audio. Ese es nuestro objetivo, nuestra ambición. Ser el mejor quiere decir que eres mejor que todos los demás, ¿de acuerdo? Es siempre algo relativo. En ese sentido nosotros siempre definimos una cierta referencia. Seleccionamos un producto de la competencia y el producto que queremos desarrollar tiene que ser mejor.

Como ingenieros nos encanta ser capaces de cuantificar esta diferencia de calidad. Normalmente, cuando haces esto tomas medidas, voltajes, etc. pero para el sonido eso es algo más complicado. La única forma de medición adecuada que tenemos son nuestros oídos. Si escuchamos algo a través de dos dispositivos distintos, podemos decir cuál de los dos nos gusta más, cual preferimos. El de la izquierda o el de la derecha.

Al poner en marcha el proyecto del que hablaré ahora hemos creado unos equipos de Golden Ears (Oídos de Oro), personas entrenadas en distintas ubicaciones del mundo (Lovaina, Hong Kong, Singapur, Shenzen) y todos ellos son Golden Ears. Al igual que en los equipos de medida es necesaria una calibración, lo mismo sucede con los Golden Ears. Si hablamos de claridad mi colega de Singapur y yo, necesitamos estar seguros de que hablamos exactamente de lo mismo. Por eso las definiciones están escritas y compartidas. Así como los protocolos de prueba y las salas de audición.

En segundo lugar, hemos desarrollado un programa completo para entrenar paso a paso a nuestros expertos de forma que tengan como mínimo la capacidad básica de audición y de reconocer las diferencias en el sonido. Que sean capaces de reconocer todos los detalles. Es el mismo entrenamiento, y en las mismas condiciones, eso quiere decir que si escuchamos el mismo dispositivo aquí en Lovaina y en China, ambos dispositivos sonarán igual en ambos lados. Los expertos los evaluarán de la misma manera y tendrán las mismas impresiones al respecto. Así podemos comunicarnos al mismo nivel, sin confusiones ni diferencias de criterio.

Eso es, en esencia, el programa de entrenamiento Golden Ears…

La reproducción del sonido perfecta es una búsqueda que nunca termina. Los ingenieros de sonido siempre quieren elevar el listón, como nos comenta Gerrit de Poortere.La reproducción del sonido perfecta es una búsqueda que nunca termina. Los ingenieros de sonido siempre quieren elevar el listón, como nos comenta Gerrit de Poortere.

TNL: Entonces, ¿nos puede decir en detalle cómo es el proceso de evaluación de equipos por parte de los Golden Ears? Ha mencionado la comparación entre un equipo de referencia y el producto de Philips. Entiendo que se evalúan los dos, y se emiten unos informes sobre si uno es más detallado o el otro tiene mejores bajos, o mejor definición pero… ¿qué sucede después?

Ajá. Los tests se realizan… permítame explicarle el proceso completo que seguimos. Si decidimos, junto con nuestro equipo comercial, que queremos hacer un producto que va en una dirección concreta, que sea de un tamaño concreto, de tal y tal manera, definimos sus especificaciones. Entonces, buscamos cuál es el producto con el que compite directamente con el mismo precio y el mismo tamaño. Nos basamos en cómo suena, pero también tenemos en cuenta cómo lo puntúan las revistas especializadas. Si evalúan un producto y éste recibe cuatro estrellas, eso para nosotros es muy importante porque quiere decir que es un buen producto. Ese es un factor que nos importa mucho. Al hacerlo así, al recopilar todos estos datos, nosotros también tenemos en cuenta cuál se vende muy bien por el mismo precio. Eso nos lleva a elegir cuál será el equipo de referencia contra el que lo mediremos.

Entonces el primer paso es probar el producto actual, el que ya tenemos en catálogo y someterlos ambos al juicio de los Golden Ears. Los dos productos se colocan tras unas cortinas para que el test sea completamente ciego. El experto Golden Ear no sabe en ningún momento cuál es cual. El experto puede reproducir música y cambiar entre el sistema A y el sistema B. Y entonces ya puede dar una serie de valoraciones sobre sus atributos como los que mencionabas (graves, detalles, claridad de la voz, etc.). Entonces, después de que los Golden Ears hayan hecho su trabajo, se procesan todas sus valoraciones de forma estadística. Así podemos obtener unos valores promedio para saber cómo comparan un producto con el otro. Entonces realizamos un análisis sobre cada aspecto para saber en qué somos peores que el competidor de referencia.

Podría suceder, por ejemplo, que nuestro producto fuera peor en la definición de los detalles, eso quiere decir que tenemos que mejorar en eso. También vamos a ver en qué somos iguales y entonces decidiremos cuáles son los aspectos a mejorar. En cuáles queremos ser mejores. Es importante aclarar que nosotros no creemos que se pueda ser el mejor en todos los atributos. Quiero decir que si un producto de la competencia tiene, hablando por ejemplo de un Home Cinema, una claridad perfecta al reproducir voces, entonces eso es algo que no es posible mejorar. En ese caso lo que nos proponemos es ser tan buenos como nuestro competidor.

De todos modos, vemos que hay oportunidades donde podemos mejorar. Nunca seremos peores que un competidor en determinados atributos, pero hay que tomar decisiones. Podemos ser iguales en algunas cosas pero, además, ser mejores en otras. Volviendo al ejemplo del Home Cinema, decidiríamos ser igual de buenos en la claridad al reproducir voces pero ser mejores en la reproducción de detalles. Esta definición de lo que queremos conseguir es lo que llamamos nuestra política de sonido. Ese es nuestro objetivo para un producto concreto: queremos ser mejores en determinadas cosas y estar al mismo nivel en el resto.

Sólo decimos que somos mejores cuando más del 65% de los Golden Ears lo estiman así en las audiciones

Y entonces pasamos al siguiente paso. Lo que he comentado hasta ahora son los tests de referencia. A continuación nos sentamos junto con los ingenieros. En esta fase decidimos lo que tenemos que hacer para crear ese nuevo producto de acuerdo con la política de sonido definida. Entonces desarrollamos soluciones técnicas de audio para conseguir esa calidad y las incorporamos en un prototipo. Este prototipo, una vez creado, pasa por las mismas pruebas que comentaba anteriormente y se evalúa frente a la referencia. Si el prototipo mejora los aspectos buscados y cumple con lo esperado, entonces habremos conseguido el objetivo: cumplir con la política de sonido que se definió.

Entonces nuestro trabajo pasa a la siguiente fase. Lo que hemos visto hasta ahora sucede en Lovaina, que es donde fundamentalmente llevamos a cabo la labor de innovación. Ya tenemos un prototipo de laboratorio y al que le falta pasar por los centros de desarrollo de Singapur, Hong Kong o China donde crearán un producto real a partir del prototipo. Me refiero a un producto que sí esté listo para salir al mercado, que tenga un diseño bonito.

Esto también quiere decir que, por ejemplo, si hacemos unos altavoces grandes en el laboratorio, que suelen ser cuadrados es posible que el equipo de diseño los cambie por unos redondeados. Esto seguramente influya en la calidad del sonido, por lo que en este paso ellos harán también unos tests a ciegas de sus diseños con expertos Golden Ears. En esta etapa la política de sonido debe seguir cumpliéndose. Si es así, damos un paso más y vamos a la fábrica que producirá unidades finales del producto que también se probarán frente a la política de sonido definida. Cuando todas esas etapas se hayan cumplido satisfactoriamente, es cuando ya se puede lanzar el producto porque está todo correcto. Este es todo el proceso que seguimos con nuestros productos.

TNL: Tal y como lo ha descrito parece ser un proceso que requiere mucho tiempo y recursos, ¿no es así?

Sí y no. Merece la pena porque evitamos posibles problemas de calidad posteriormente. Y una vez que te acostumbras a hacerlo, puede realizarse de forma bastante rápida. Las primeras fases, cuando no sabes si con tus prototipos podrás alcanzar lo que te propones, pueden ser más largas. Pero es parte de nuestro trabajo de innovación, que requiere tiempo. Del mismo modo, cuando ya sabes que algo es posible en teoría, las cosas van más rápido. Y estas primeras fases hacen que el trabajo de producción de la fábrica sea más rápido.

Gerrit de Poortere es el creador y responsable del programa Golden Ears para evaluar equipos de sonido.Gerrit de Poortere es el creador y responsable del programa Golden Ears para evaluar equipos de sonido.

TNL: También hemos sabido que el programa Golden Ears se ha abierto para que cualquier persona pueda entrenar su sentido del oído, ¿podemos participar todos y convertirnos en Golden Ears?

Lo que he descrito hasta ahora es el proceso Golden Ears que está implantado internamente en Philips para desarrollar productos. Es un programa profesional. También vimos que había mucho interés cuando explicábamos todo esto a los consumidores. Que querían participar en todas estas cosas, por lo que desarrollamos una versión de consumo del programa de entrenamiento Golden Ears. Aunque este programa es bastante extenso, no se puede decir que sea fácil, aún así no llega al mismo nivel de detalle que el programa profesional. Quien lo desee puede apuntarse en la web de Golden Ears donde recirá una formación básica que, una vez superada, le dará paso a niveles superiores. Hay varios niveles, desde el básico hasta el más avanzado (Bronce, Plata y Oro). Para avanzar desde un nivel básico hasta el siguiente tendrá que haber respondido correctamente a todos los ejercicios del nivel en el que está. Hasta que no lo haga no pasará. Y así sucesivamente.

Tras el proceso de alta en la web, ésta les mostrará una introducción y explicaciones de qué significa cada término. Todo ello está acompañado con ejemplos que pueden escucharse con auriculares. Una vez comprendido, se pasa a la fase de preguntas y respuestas.

TNL: Ya veo, así que es una experiencia de aprendizaje…

Así es, está planteado como un sistema de enseñanza. Lo primero que recomiendo para participar es que se empleen auriculares. Algunas características como los graves de un sonido se pueden percibir con facilidad, pero en uno de los niveles los participantes escucharán archivos MP3 y necesitan ser capaces de percibir la diferencia entre archivos con codificación MP3 y otros que no tienen esta compresión. A primera vista puede parecer sencillo, pero incluso para nosotros no siempre es fácil distinguir el sonido codificado con altas tasas de bits (N. de la R: cuanto más alto es el bitrate, o tasa de bits, mayor calidad retiene, esto es, menor pérdida de calidad se producirá en el sonido codificado).

Por eso es tan importante seguir el programa de entrenamiento con auriculares. También hemos visto que las tarjetas de sonido internas de algunos PCs pueden ofrecer una calidad demasiado baja y no ser aptas para este entrenamiento. En un caso así será necesario disponer de una tarjeta externa para poder notar las diferencias entre los sonidos que se les mostrarán. Todo dependerá de la calidad de la tarjeta de sonido y de los auriculares. Los modelos muy básicos no serán suficientes porque este programa de entrenamiento busca detectar las diferencias. Para los archivos MP3, sin duda, recomiendo usar unos auriculares de buena calidad.

El mercado demanda dispositivos más pequeños y totalmente móviles, pero eso El mercado demanda dispositivos más pequeños y totalmente móviles, pero eso «rema en dirección contraria» a una buena calidad de sonido. El compromiso entre calidad y movilidad requiere un esfuerzo constante.

TNL: ¿Qué pasa cuando realizo todo este programa y paso por los tres niveles, qué ocurre al final?

Bueno, el sistema te da la enhorabuena (risas). Recibes la calificación de Golden Ears y, en el caso de España, se ha organizado un desafío a escala nacional para encontrar al mejor Golden Ears, en el que el ganador viajará invitado a nuestro laboratorio de Lovaina.

TNL: Entonces, en su experiencia ¿cree que cualquiera puede alcanzar esa capacidad de análisis de sonido? ¿Todos podemos ser Golden Ears, o son necesarias unas cualidades auditivas especiales?

Todo el mundo puede aprender a serlo. Pero dicho eso, algunas personas tienen más facilidad, más talento y podrán ir más rápido. Nadie debe pensar que no es capaz. Puede llevarle algún tiempo, y quizás al principio no note las diferencias que buscamos que aprecien. Un día le parecerá que todo suena igual, pero días más tarde empezará a ver que no es así, que hay diferencias. Eso sucede cuando empiezas a entrenar tus habilidades auditivas. Lo importante es que nadie haga sesiones de audición de más de 30 minutos seguidos. Porque ese es el límite para experimentar cansancio tanto en los oídos como en la cabeza. Y entonces no detectará las diferencias entre lo que escucha. Eso sucede también en nuestras pruebas ciegas, nunca duran más de media hora.

TNL: Dado que tienen laboratorios en varias partes del mundo, ¿han detectado si las personas de distintos países oímos de forma distinta?

Es una pregunta interesante. Nos la preguntamos nosotros mismos hace un tiempo, y descubrimos que, probando auriculares en París y en Shanghai, las diferencias son tan pequeñas que son despreciables. Lo que sí encontramos, y no tiene que ver con nuestras capacidades auditivas es que, por ejemplo en la India, la gente puede escuchar música que tiene distorsiones graves mientras que en otros lugares no se tiene esa resistencia a las distorsiones. Pueden soportar una distorsión mayor, aparentemente, aunque le insisto que esto es una impresión personal.

TNL: Estoy completamente de acuerdo. Escuchar sonido distorsionado puede ser bastante desconcertante e impedir que te concentres. Puede ser muy difícil simultanearlo con otras tareas.

Correcto, correcto. Pero hay ciertas culturas en las que no tienen tantos problemas con eso. No sé si es algo personal o cultural. Eso no lo sé.

TNL: Y para finalizar, se puede decir que venimos de un mundo en el que la música y las películas se almacenaban en soportes específicos, o acudíamos a lugares acondicionados especialmente para escucharlos. Ahora hacemos más tareas conectados a la red, y en las redes de datos les pasan cosas terribles a los datos (se comprimen, se descomprimen, se interpolan, etc.). Y estos datos tan procesados se escuchan en dispositivos portátiles de sonido que plantean mayores dificultades físicas para reproducir sonidos por su reducido tamaño. ¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan para conseguir un sonido correcto y realista en el futuro inmediato?

Bueno, yo principalmente estoy dedicado a productos de Home Cinema y creo que, incluso aunque recibamos las películas a través de Internet, la calidad será adecuada. Estoy bastante seguro de ello. Lo mismo pasa con el sonido. Si escuchas actualmente sonido en streaming por Internet, verás que la calidad es bastante adecuada. Si nos fijamos en las emisoras de música estatales, la tasa de bits que emplean es suficientemente alta como para disfrutar de una buena calidad. En nuestros desarrollos siempre apuntamos a la mayor calidad posible. No vamos a conformarnos con una calidad inferior porque pensemos que ese equipo se vaya a usar principalmente con audio procedente de Internet que no tiene la mejor calidad. Siempre evaluamos los productos con muestras de sonido de calidad CD o Blu-ray. Por eso esto para nosotros no implica la menor diferencia.

TNL: Entonces, por ejemplo, ¿cree que si educamos nuestros oídos para distinguir mejor calidad de sonido demandaremos un mejor sonido de nuestros teléfonos móviles? ¿O tenemos unas expectativas distintas para escuchar música y para las conversaciones telefónicas? ¿Le parece correcto lo que tenemos ahora o podemos esperar una mejora en el futuro?

En este momento no vemos que haya una convergencia entre esos dos usos o mundos. Hay gente que ve películas en su iPad mientras viaja en el tren o consume contenidos en su smartphone al tiempo que viaja en metro. Yo, por ejemplo, no hago eso. Yo veo películas en mi televisor, en casa. Estamos viendo un crecimiento en el mercado de barras de sonido, es un mercado en expansión. Hay gente que disfruta de las películas en su televisor, mientras que otros prefieren hacerlo en movimiento. Es difícil decir si el mercado va en una dirección o en otra. Todo está sucediendo al mismo tiempo y dependiendo de las circunstancias, la gente usa aquello que tiene. Si estás en el tren, lógicamente no tienes tu TV contigo, pero quieres ver algo en YouTube que te ha enviado un amigo, entonces lo harás en tu smartphone o tablet. Pero cuando llegues a casa, quizá quieras disfrutar de ello con mejor calidad y verlo en la pantalla de tu televisor. Así es como yo personalmente veo la situación.

TNL: Muchas gracias por dedicarnos su tiempo a compartir sus impresiones con los lectores de Teknlife. Ha sido un placer charlar con usted.

Imágenes: Philips

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