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El fabricante de chips ARM propone "su Linux" para la Internet de las Cosas

ARM Mbed, un sistema operativo para la IoT

Hace dos décadas, el éxito de Internet de las Cosas (IoT, Internet of Things) posiblemente hubiera dependido del esfuerzo de desarrollo y de marketing de Microsoft e Intel. Sólo si alguna de estas dos compañías hubiera puesto sus energías en desarrollar y extender un ecosistema de estándares y aplicaciones, algo como IoT hubiera pasado del plano de las grandes ideas a ser una realidad. Hoy el mundo es muy distinto. Ya hemos vivido la revolución de GNU/Linux y posteriormente la de Android (que no existiría sin GNU/Linux, por cierto). El éxito de una nueva generación de sistemas y soluciones depende de que se cree un entorno suficientemente grande de desarrolladores profesionales y apasionados que crean en él y aporten su talento y su tiempo.

Esto dará como resultado que más y más productos y soluciones de pequeñas (a veces minúsculas) empresas aporten su granito de arena que, por lógica, debe poder interoperar con lo existente e integrarse en ese entorno de código y estándares abiertos. Muchas cosas ya no se deciden en una mesa de ejecutivos de la empresa multinacional líder, sino que ahora son la suma de las decisiones dedistintas empresas que van en la misma dirección que miles de desarrolladores individuales. Todos juntos comparten y apoyan una serie de elementos que hacen que todos ellos se sientan cómodos aportando su parte a un esfuerzo común. Y el resultado de todo este trabajo puede ser una nueva generación de dispositivos, programas y servicios que, en este caso, todos juntos formarán la Internet de las Cosas (IoT).

Uno de los principales jugadores en IoT, casi se podría decir que el equivalente a Intel en el terreno de los procesadores embebidos (Embedded) para dispositivos es ARM Holdings. Esta empresa acaba de anunciar el sistema operativo abierto Mbed, que lleva desarrollando desde hace 8 años y que está lanzando junto con varios socios como IBM, Salesforce, Freescale o Marvell tal y como informa CNet. El Director del Área de Tecnología de ARM, Mike Muller, declaró esta semana que “queremos facilitar la creación de plataformas conectadas, seguras y sencillas”.

La idea básica que subyace en IoT es la de conectar muchos dispositivos a la red para tener accesible la información sobre su estado y poder conocer, desde el lado electrónico, todo lo posible del lado físico del mundo, y cuando sea posible, tomar decisiones y enviarle órdenes a los dispositivos conectados. Coloquialmente, consiste en extender las posibilidades de los ordenadores conectados a muchos otros dispositivos (electrodomésticos, elementos de las viviendas como puertas, ventanas, luces o timbres, automóviles, redes viarias, etc.).

Conectar dispositivos de toda clase en red requiere los tres elementos mencionados al principio: sensores para captar datos, una mínima capacidad de proceso y un sistema para conectarse. Y estos tres necesitan energía con la que alimentarse, y ésta es un área en la que se está trabajando por partida doble: diseñando componentes de reducidísimo consumo y pensando en sistemas de alimentación eficientes. El más inmediato son baterías de larga duración, aunque se están produciendo avances en otras áreas como los dispositivos que, por su ubicación o uso pueden generar su propia energía a partir de la luz solar, el viento, la temperatura o el movimiento.

Como puedes ver, en IoT se está avanzando mucho pero hay todavía mucho, muchísimo por hacer, y eso es lo que permite pensar que pequeñas empresas pueden “dar la campanada” y aportar soluciones revolucionarias que, ahora sí, no está nada claro que vengan de los líderes habituales del sector tecnológico. Pero para que eso suceda hace falta un marco de trabajo en el que muchos actores pequeños puedan integrar su aportación a un todo mucho más grande del que son capaces de desarrollar por su cuenta. En este sentido, el que la empresa creadora de los procesadores ARM que hay dentro de una gran parte de los desarrollos empleados en IoT fomente y facilite un sistema operativo abierto puede ayudar mucho a definir un terreno de juego en el que los jugadores “pequeños” puedan centrarse en hacer muy bien cosas muy concretas y se despreocupen de otros detalles, con la tranquilidad de saber que podrán integrarse en la gran IoT gracias a estos estándares comunes.

ARM también ha anunciado Mbed Device Server, un software para gestionar de forma más sencilla y segura grandes cantidades de dispositivos conectados. Su planteamiento es facilitar la labor de los responsables de sistemas de las empresas que hagan desarrollos para IoT y simplificar la gestión diaria de la cantidad de dispositivos que pueden llegar a desplegar.

Existen otros esfuerzos como la AllSeen Alliance y el Open Interconnect Consortium para definir estándares comunes o el protocolo Thread de comunicaciones inalámbricas. Lo que diferencia a Mbed de los organismos que buscan definir estándares es que Mbed es una herramienta abierta para desarrolladores que permitirá crear, dentro de muy poco, soluciones que funcionan.

El calendario que ha anunciado ARM indica que proporcionará versiones Alpha (muy preliminares) a desarrolladores en diciembre de este año y en febrero y mayo de 2015. Estas irán seguidas de una versión Beta en agosto del año que viene y el lanzamiento final de Mbed OS v3 tendrá lugar dentro de un año, en el marco de la conferencia de desarrolladores ARM TechCon.

Seguramente todos estos esfuerzos, en un futuro cercano, converjan significativamente para unificar el ecosistema de IoT. Y todo apunta a que las cosas sucederán muy pronto.

Imagen principal: Xively

Imagen secundaria: Wilgengebroed

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