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Tarantino quiere que Google elimine todos los enlaces a su guión filtrado

Bórrame Google

Si hay algo de la personalidad de Quentin Tarantino que resulta evidente a los cinco minutos de ver cualquiera de sus películas, alguna entrevista, o también alguno de sus encontronazos con la prensa, es que no se dedica a esto para caer bien y hacer amigos. Y que, además, es una personas terriblemente sujeta a las pasiones personales, con un punto de visceralidad que le empuja a hacer, en muchas ocasiones, lo que quiere y cuando quiere, jugando ese rol de enfant terrible que, por otra parte, también resulta muy provechoso a efectos de imagen de marca personal. El caso es que, en esta ocasión, no le faltan razones para la indignación, puesto que el guión de la próxima película en la que estaba trabajando, The Hateful Eight, se ha filtrado en Internet e, inmediatamente, se ha difundido casi como si fuera una pandemia. Esto, sin duda, resulta crítico para un proyecto en una fase tan temprana de su desarrollo, pero sin duda en este caso ha sido el propio director quien ha tomado la decisión más drástica al respecto, cancelando el proyecto. Sin embargo, y aunque esto ha sido lo más mencionado, también ha tomado otras medidas, cuyo éxito está por comprobar. La primera ha sido denunciar, ante la Corte Federal de Estados Unidos (entidad que tiene jurisdicción en todos los estados del país), al portal web Gawker por “flagrante violación de derechos de autor por su promoción y difusión de copias descargables no autorizadas del guión completo inédito filtrado”, alegando además que “No había nada de interés noticioso o periodístico” en ello. A este respecto, la frase por la que la propia web se define es “Today’s gossip is tomorrow’s news”, es decir, el cotilleo de hoy es la noticia de mañana, algo que deja bastante claro su perfil informativo.

Gawker ha sido la web que ha dado máxima difusión al guión filtrado, además de negarse a retirar los enlaces al mismo, lo que se suma a la política “sin comentarios” de la web, son datos adicionales incluidos en la demanda presentada por el director. Sin embargo, aunque Gawker ha sido el vector de difusión, no es el origen de la filtración del guión. Según declaraciones del director, sólo seis personas disponían de una copia del mismo, se entiende que las seis de máxima confianza. Sin embargo, una de esas copias “apareció” en Internet de manera anónima, y su difusión fue sólo cuestión de tiempo, mucho menos del que, seguramente, llevará saber cuál de esas seis personas está (directa o indirectamente, tras la filtración). En cualquier caso, según el abogado del demandante, apunta a que los daños podrían superar el millón de dólares.

El otro frente abierto por Tarantino, ha sido exigir a Google que elimine, de sus resultados de búsqueda, todos los enlaces que apunten tanto al guión filtrado, tanto completo como a fragmentos del mismo. Sin embargo, al menos de momento, la empresa del buscador no lo ha hecho o,para ser más exactos, no lo ha hecho “del todo”. De momento, tan sólo se han eliminado enlaces a redes de intercambio de archivos (principalmente Bittorrent), pero no a páginas web que albergan dicho contenido, según publica hoy la página web Torrent Freak, que ha comprobado que no se han producido diferencias sustanciales entre los resultados de búsqueda del guión el día de la difusión del mismo por Gawker y hoy. Y, lo que resulta más interesante, es que esto no se debe a que Google todavía no haya valorado la petición del director para la eliminación de dichos enlaces. En realidad sí que lo ha hecho, ha valorado las solicitudes y ha desestimado parte de ellas… entre las que se encuentra el enlace al guión en Gawker.

A estas alturas, cuando el proyecto ya ha sido cancelado (¿o ha sido sólo una “pataleta” de Tarantino?) y, sin duda, ya lo han podido leer todos los interesados en el mismo, pretender eliminar todos los enlaces al mismo es tardío y más simbólico que útil. Sin embargo, también lo es que Google se niegue a eliminar enlaces pese a la solicitud de la DMCA para eliminar dichos enlaces. Está claro que encontrar algo en un buscador facilita en gran manera en hacerse con ello pero, ¿es culpa de Google, de Gawker o de los protocolos de intercambio de archivos peer to peer la filtración del guión? Se puede culpar a todas estas herramientas de la difusión masiva que, de otra manera, no habría conseguido. Pero en el origen mismo de la filtración se encuentra un problema de seguridad con una de las seis copias que Tarantino compartió con otras tantas personas. ¿Se estarán tomando medidas tan o más severas ahí? ¿O de nuevo resultará que todo es culpa de Internet?

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