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Biblioteca MITSFS
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Así es la mayor biblioteca de ciencia ficción del mundo

Cajas, libros y plátanos. ¿Qué hay dentro del MITSFS?

W20-472 está en la cuarta planta del centro de estudiantes del MIT. Dentro, la mayor colección del mundo de fantasía, ciencia ficción y terror, aderezada con una abundantemente chocante presencia de plátanos. Es la MITSFS. No te sorprendas, estamos en el MIT. Las cosas que pasan siempre tienen una explicación, aunque haga tanto tiempo de eso que ya nadie se acuerde del porqué, pero es así. Pocos conocen la verdadera razón de que haya plátanos de peluche, plástico, goma y hasta envueltos en cota de malla (como los guerreros de la Edad Media), colgados del techo o de las estanterías, pero ahí están, rodeados de libros extraños y envueltos en misterio. Su origen puede ser incierto, pero como parte de esta extraña biblioteca, se pueden sacar en préstamo y llevártelas unos días a casa. Ahora bien, dado que todos los pagos se hacen electrónicamente, si alguien se retrasa en devolver algo, aunque sea un plátano, la multa puede dolerle de verdad. Hay cosas con las que no se juega.

Dejando a un lado el asunto de las bananas, apretados en las estanterías están los tesoros del MITSFS. La colección cuenta con una cifra aproximada, a la fecha, de 62.270 libros, y creciendo. La colección, que se inició en 1949, se esfuerza por hacer llegar a sus salas todo nuevo libro que aparece relacionado con la temática de la biblioteca. El objetivo es recopilar T-O-D-A la ciencia ficción que haya sido publicada jamás. Una tarea harto complicada dado el creciente aumento de las autopublicaciones. Sin embargo, en su afán por tenerlo todo, consiguen tenerlo casi todo, lo cual es, realmente, mucho. Tanto es así que, en ocasiones han llegado a disponer de las pruebas de un libro antes de que este saliera definitivamente publicado.

La biblioteca está abierta a todos los aficionados al género. Para acceder a ella y a sus tesoros sólo hay que pagar la correspondiente cuota pero, como ellos mismos dicen, qué sentido tiene que te hagas socio si no vives lo suficientemente cerca como para hacer deambular tu persona por los pasillos de la biblioteca. Ahora que si tu empeño es ser socio, puedas o no ir, sin duda nadie allí se negará a recibir tu aportación a la causa.

Si pensabas que con todo esto ya había más que sobrados síntomas de frikismo, espera a que te digamos que tienen un almacén donde se guarda una gran cantidad de copias extra. Y dado que el espacio el limitado y la colección tiende a crecer en el espacio y en el tiempo, la verdadera lección de ingeniería se muestra en las ocurrencias que llegan a mostrar a la hora de acumular la mayor cantidad posible de libros en los cada vez menos espacios (relativamente) vacíos de las salas.

Los únicos libros que posiblemente no podrás ver son los que conforman la colección original de MITSFS. Los libros que los miembros iniciales de la sociedad (fundada por el entonces estudiante de primer año Rudolf “Rudy” Preisendorfer) pasaran de habitación en habitación, están metidos dentro de una caja de madera no muy grande. Lejos de mantener esa caja dentro de una vitrina de cristal con altas medidas de seguridad, es muy posible que te tropieces literalmente con ella paseando por el recinto. Al igual que las piedras fundacionales, vive en el interior de la biblioteca, rodeada de sus «hijos».

Aunque haya gente rara que acude a la biblioteca a buscar plátanos de peluche, la mayoría de la gente es normal y va por los libros. Los ejemplares que pueden llegar a encontrarse ahí datan casi de principios del siglo XX. Algunos de ellos no se pueden encontrar en casi ningún otro lugar del planeta. Leer en alguna de las butacas que hay repartidas por las salas es una opción. Otra, para los amantes del debate, es acudir a alguna de las reuniones semanales que organizan, con la única prohibición de hablar de temas de negocios. La propuesta suele incluir salir después a cenar en (posiblemente) cualquier local en el que Penny pudiera trabajar de camarera.

Los que quieran deleitarse con una web digna de los mejores ingenieros, no pueden dejar de visitar el portal de MITSFS. Sólo con eso estarás muy cerca de comprender hasta dónde puede llegar un verdadero fan.

Fuente: MIT

Imagen: Wikimedia Commons. Autor: LFaraone 

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