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Los responsables de la campaña recopilan algunas "zonas oscuras" durante su periodo en la administración Bush

Campaña contra del nombramiento de Condoleezza Rice en Dropbox

No han pasado ni 24 horas desde que supimos que Condoleezza Rice ha fichado por Dropobox, y la (más que esperable) polémica alrededor del fichaje estrella de la compañía de almacenamiento online, y ya hay una campaña en contra del mismo. Ya lo adelantamos ayer, al valorar su historial político, que le ha valido múltiples críticas. La campaña, denominada Drop Dropbox, empieza desvinculando sus acciones de la militancia de Rice en el Partido Republicano, y afirman que en tal caso también tendrían que estar en contra de que miembros del Partido Demócrata formen parte del board de algunas empresas tecnológicas, como Al Gore en Apple. Así mismo, también reconocen sus méritos personales y académicos. Sin embargo, una vez pasado ese punto inicial, en el que indican que la campaña no se debe ni a la inquina a los políticos ni a desconocer su brillante expediente académico, pasan a desglosar las razones de su oposición al nombramiento:

 

  • Responsabilidad en el inicio de la Guerra de Irak: Tal y como recordábamos ayer, el nuevo fichaje de Dropbox jugó un papel decisivo en las acciones previas al inicio de la guerra. Su afirmación, clara y tajante, sobre la existencia de armas de destrucción masiva, pesará como una losa sobre su cabeza durante el resto de su vida. Y, una vez iniciado el conflicto, fue uno de los principales soportes del mismo, con afirmaciones sobre acciones que nunca se llegaron a confirmar. La popularidad del gobierno de George Bush Jr. conoció bajas históricas a raíz de la Guerra de Irak, y muchos de los que fueron considerados sus halcones (Rice, Cheney, Rumsfeld, etcétera) han compartido dicha carga desde entonces. Sin embargo, las actividades del resto de miembros de su administración durante la guerra no han trascendido tanto como en el caso de Condoleezza Rice.
  • Programa de torturas a presos de guerraAbu Ghraib y Guantánamo son dos nombres que, desgraciadamente, han sido, son y serán recordados como ejemplos de una política que va más allá de lo tolerable incluso en situaciones de conflicto. Y la justificación, por parte de Rice, de torturas (o técnicas de interrogatorio controvertidas, por emplear el término al que aludió), hace que su punto de vista sea profundamente repudiado por todos aquellos que están en contra del empleo de la tortura, sea en las circunstancias que sea.
  • Autorizó “escuchas” de la NSA: Según los creadores de la campaña, durante su periodo como Secretaria de Estado del Gobierno de los Estados Unidos, no sólo defendió las escuchas ilegales por parte de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense. Además de justificarlas, las autorizó en más de una ocasión. El caso más sonado al respecto, es el del espionaje a miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
  • Formó parte del board de Chevron: Es difícil determinar qué empresa petrolera es la que tiene la peor imagen entre el público en general. Pero, sin duda, Chevron está entre las que más controversia despiertan. Y, para bien o para mal, Rice formó parte del equipo de dirección de la misma, algo que también recuerdan los creadores de la campaña en su contra.

Está claro que su currículum es bastante incómodo, pues ostentó un cargo de gran responsabilidad (la Secretaría de Estado es una de las posiciones más influyentes en la política estadounidense) en un periodo muy difícil y con un gobierno que no quedará entre los mejor recordados por los ciudadanos. Y, con todo, aunque su participación en la guerra de Irak y haber sido directiva de Chevron puedan puntuar en su contra, lo más destacable es que una empresa tecnológica apueste por ella, cuando su aprobación de las acciones de la NSA ahora descubiertas han puesto contra la espada y la pared precisamente a dicho sector, resulta sorprendente. ¿Alguien imagina a una asociación antitaurina poniendo en su junta directiva a un extorero? La verdad es que suena raro.

No obstante, tampoco hay que perder la perspectiva, y al hacerlo resulta un tanto evidente que Rice es un icono, al que le ha tocado cargar no sólo con su culpa, sino con la de todos sus compañeros de “batallas”. Es curioso que personajes menos públicos como Jared Cohen, el director de Google Ideas, el lugar en el que nacen muchos de los proyectos de Google, fuera parte del equipo de Condolezza (y después del de Hillary Clinton, por cierto), pero que nadie se llevara las manos a la cabeza con su nombramiento. Mi opinión personal es que algunas de las acciones de Condolezza Rice cuando fue Secretaria de Estado fueron inaceptables, pero también creo que, si hay que hacer una caza brujas, no habría que quedarse sólo con las “cabezas de cartel”. Claro, que el concepto mismo de caza de brujas también me revuelve un poco las tripas, la verdad… ¿qué hacemos?

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