" />
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

Tan anónima que no necesitarás siquiera de un email para registrarte

Cloaq, la red social dadaísta

El chocolate y el dadaísmo son dos de las cosas que colocan a Suiza en el mapa, más allá de las cuentas bancarias y de algún personaje siniestro. Aunque en Tek’n’Life somos grandes aficionados al chocolate, vamos a hablarte de dadaísmo. Y de redes sociales. En concreto, de Cloaq, una red social que pone el acento en la privacidad y que corta por lo sano con las amenazas a esta: no tendrás dudas sobre la seguridad de tus datos porque no lo que se publica en ella no está asociado con ningún dato que pueda llegar a identificar al usuario.

Los artistas y escritores fundadores del movimiento artístico, instalados en territorio suizo para librarse de la primera Guerra Mundial, decidieron romper con lo establecido, negando todo aquello que se daba por válido y aceptando lo que estaba vetado. Eran, en sus propias palabras, un movimiento no artístico, formado por no artistas y no escritores. Del mismo modo, Cloaq podría considerarse una red no social en la que ni siquiera sabes quienes son tus interlocutores. Para acceder a ella no es necesario aportar un teléfono, un nombre, ni tan siquiera una dirección de email. Si decides subir fotos a tu espacio en Cloaq, tendrás la opción a difuminarlas antes para evitar dar detalles sobre tu identidad. De hecho, advierten, si pierdes la password no tendrás un camino para recuperarla.

Así, aseguran sus creadores, no hay riesgos para la privacidad. Poco importa qué información das en esta red, en tanto que no puede asociarse con tu nombre. Además, la libertad de expresión está garantizada como consecuencia de esta misma característica. Al menos, garantizada hasta el punto que decidan los creadores de esta red, que también prefieren no desvelar sus identidades. Según ellos mismos aclaran, el anonimato no significa «actuar como un degenerado sin consecuencias». Los usuarios que se salten las normas, serán eliminados del sistema.

Esta mentalidad contrasta con la de la mayoría de redes sociales, deseosas de obtener datos de sus usuarios para segmentar campañas publicitarias y con otros fines comerciales. Y también se acerca a la del movimiento dadá, que consideraba que el ser humano es puro y se estropea por la exposición a las convenciones sociales. O, dicho de otra manera, que una red social sin las cargas propias de nuestra propia identidad y los intereses comerciales de la propia plataforma puede ser un lugar idílico en el que compartir opinión e información.

El tiempo dirá si este planteamiento es cierto o Cloaq terminará convirtiéndose en un nido de insultos, arribismos y estupidez. El dadaísmo fue el movimiento que inspiró el surrealismo, movimiento autodefinido como del pensamiento ajeno a «la intervención reguladora de la razón y a toda preocupación estética o moral». Es decir, que la evolución de las redes sociales puede terminar no dándonos un Dalí, sino siendo un remedo de uno de los grandes males de Internet: los foros chusqueros donde la ausencia de criterio y la mala ortografía compiten por la supremacía. Y para ese viaje no hacían falta alforjas.

No comments yet.

Deja un comentario