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Un nuevo estudio insiste en el aumento de metilmercurio a consecuencia de las centrales hidroeléctricas

¿Cuánto le cuesta al medio ambiente la energía hidroeléctrica?

¿Hasta qué punto somos capaces de medir las consecuencias de nuestras acciones? Lo cierto es que no siempre podemos tener en cuenta todos los factores que intervienen en una ecuación, incluso cuando lo que deseamos es mejorar una circunstancia.

Hace poco más de un año, un estudio de la Universidad de Harvard reveló que la insólita causa de que el Ártico estuviera tan envenenado de metilmercurio eran las centrales hidroeléctricas. Ahora, un nuevo estudio de esta misma Universidad, junto con la de Cambridge vuelve a analizar el proceso por el que la energía hidroeléctrica contribuye al aumento de metilmercurio en el medio ambiente, y afecta a las poblaciones cercanas a las instalaciones.

Si bien es cierto que la energía hidroeléctrica es renovable y sus instalaciones son más limpias que otras centrales eléctricas, los últimos estudios están revelando su impacto sobre el medio. Esto ocurre porque las bacterias que viven en el suelo son capaces de convertir el mercurio en metilmercurio (una peligrosa toxina) de forma natural, pero cuando las centrales hidroeléctricas inundan terrenos para obtener energía, están proporcionando, al mismo tiempo, un caldo de cultivo excepcional para estas bacterias, que proliferan, liberando el veneno a la tierra.

A diferencia del mercurio, el metilmercurio puede entrar a formar parte de la cadena alimenticia, y ocasionar graves riesgos para la salud como problemas cardiovasculares o hiperactividad y anomalías neurológicas en los niños con alta exposición prenatal.

En este caso se estudiaron los posibles impactos sobre la población indígena de las cataratas Muskrat, en la península de Labrador (Canadá), de la construcción de una nueva central hidroeléctrica. La previsión indica que la inundación de la zona aumentará 10 veces la cantidad de metilmercurio en las aguas del río represado, y hasta 2,6 veces las aguas superficiales corriente abajo. Una concentración que pasará a los peces, aves y focas que captura la población inuit para su supervivencia.

Ni que decir tiene que, aunque estemos hablando de una zona que dista miles de kilómetros de nosotros, el proceso por el que se genera metilmercurio no es tan ajeno, por lo que sería necesario emprender los mismos estudios en otras zonas del planeta donde se emplean centrales hidroeléctricas para la producción de energía y, por supuesto, investigar formas de obtención de energía verdaderamente limpias y eficientes.

Fuente: ACS

Imagen: Pixabay (presa Hoover)

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