" />
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

Tres de cada cuatro bancos europeos fallan en la accesibilidad de sus webs

eBancos poco accesibles

No ha pasado tanto tiempo como pudiera parecer, entre las primeras (toscas y bastante mal diseñadas), y las actuales que, en bastantes casos, han evolucionado al mejor. Todavía quedan algunos ejemplos de lo que nunca habría que hacer pero, afortunadamente, cada vez son menos. O eso nos gusta pensar algo quienes tenemos la suerte de no padecer alguna discapacidad que nos haga la vida un poco más difícil. O al menos esto es lo que se concluye de un estudio publicado por la Universidad de Oviedo, según el cual «sólo un 26% de los bancos presenta niveles aceptables en sus sitios web«, según palabras de Ana Belén Martínez, una de las investigadoras participantes en el estudio. Peor aún resulta otro dato indicado por Martínez: «En más de un 36% de los casos analizados se hallaron serias barreras a la accesibilidad«, lo que en muchos casos se traduce en la imposibilidad de realizar la operación online, obligando al las personas con discapacidad a desplazarse a una oficina de la entidad. Otro de los autores del estudio, Javier de Andrés, pone el acento en las consecuencias: «Las personas con discapacidades se encuentran con barreras añadidas a la hora de acceder a servicios de banca electrónica, por lo que a menudo deben realizar ciertos trámites de manera presencial, con las dificultades y discriminación que esto supone

En el estudio se han probado los servicios de 49 entidades europeas (ocho de ellas españolas), todas ellas de primer orden, pues uno de sus denominadores comunes es formar parte del selectivo Dow Jones EURO STOXX 50. Por lo tanto, se deduce que el grado de representatividad es bastante alto y, probablemente, extrapolable a otras muchas entidades. Esto resulta, como mínimo, llamativo, especialmente si tenemos en cuenta que, de un tiempo a esta parte, uno de los sectores que más dinero ha invertido en formación y consultoría sobre usabilidad ha sido, precisamente, el de la banca, que ya desde los tiempos de los primeros cajeros automáticos detectó la necesidad de mejorar las interfaces de usuario para que los clientes pudieran emplear los sistemas de la manera más cómoda posible. Se deduce del estudio que, en gran medida, el esfuerzo se ha centrado en el servicio a personas sin discapacidades, olvidando las especiales necesidades de estos últimos y, por tanto, impidiendoles la normalización de un aspecto tan común en la vida de todos como lo es el realizar un trámite bancario desde la web.

El estudio no se queda en el problema, sus autores proponen soluciones: Los sitios web de los bancos deberían proporcionar alternativas textuales para todos los contenidos visuales y auditivos, usar unidades que faciliten la comprensión de las hojas de estilo, incluir dispositivos de entrada alternativos al ratón, e identificar claramente el idioma empleado en su web”. Vivimos tiempos de floridas interfaces visuales, pero no hay que dejar, y menos en un servicio de primera necesidad como es el caso, que eso haga olvidar el resto de necesidades.

También en el informe, los autores señalan tres factores que deberían influir en que las entidades solucionen el problema de accesibilidad en sus servicios online. El primero, claro, es el más lógico: mejora la eficiencia del servicio, la razón de ser de tanto de este en sí mismo, como del trabajo detrás de la usabilidad de sus interfaces. El segundo, según los investigadores, es el tamaño. Los bancos más grandes cuentan con equipos de mayor tamaño, por lo que, al menos en teoría, debería costarles menos dedicar los recursos humanos necesarios a la adaptación. En tercer lugar, se encuentran las estrategias de RSC (responsabilidad social corporativa), un concepto que se ha popularizado los últimos años y que hace referencia a la asunción, por parte de las empresas, de un perfil activo como actor necesario en las mejoras sociales, culturales, medioambientales, económicas, etcétera. Ocurre, sin embargo, que la lógica no hace acto de aparición en este caso. Así, los dos primeros factores no tienen peso alguno en el resultado, mientras que el tercero devuelve una paradoja: las entidades con menor volumen medido de acciones de RSC son las que ofrecen los servicios online con mejores niveles de accesibilidad. Según Martínez, uno de los investigadores: “Una posible razón es que las entidades bancarias que no aparecen en los índices que demuestran alto compromiso RSC tratan de superar este inconveniente participando en actividades como la adopción de la accesibilidad web”. El estudio concluye señalando que existe un importante desconocimiento, en las propias entidades, sobre la accesibilidad web y las ventajas que ésta ofrece. Por ello, no dudan en animar a las entidades a que solucionen el problema de un acceso no normalizado, que supone en muchos casos una barrera infranqueable para quienes, en su día a día, ya se tienen que enfrentar a otras tantas.

 

Fuente: Agencia Sinc / Revista Information Processing & Management

Imagen: Tyom

No comments yet.

Deja un comentario