" />
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

El exanalista ha participado en una charla sobre seguridad a través de Google Hangout

Edward Snowden en el SXSW

Estos días se está celebrando en Austin, Texas. el festival South by South West (SXSW), un encuentro de música, cultura, comunicación, innovación… No en vano, desde hace unos años se ha convertido en un objetivo de la atención de periodistas, inversores y creadores, que ven en este espacio una muy interesante y multidisciplinar mirada al futuro. Por hablar más claro, gran parte de los emprendedores e inversores del valle, productores musicales y audiovisuales de todo el país y editores en busca y captura de nuevas maneras de comunicar se concentran estos días en Texas. Y en un espacio así hay espacio para casi todo. Por ello, no es de extrañar que, con sólo unas horas de diferencia, Neil Young haya anunciado en el SXSW que recurrirá a Kickstarter para lanzar su propio reproductor de Mp3. y que mientras escribo estas líneas Edward Snowden acaba de participar en una conferencia. A través de  Google Hangout, para ser exactos, y compartiendo protagonismo con Christopher Soghoian (experto en tecnología de la unión estadounidense de libertades civiles), el ex-analista está dando un interesante repaso al pasado, presente y futuro de la seguridad/privacidad online, así como del escenario que él consideraría adecuado.

El principio mismo del evento ya ha sido «complicado»: unas horas antes del acto, el congresista del partido republicano Mike Pompeo, publicaba un comunicado en su web, en el que invitaba a la organización del festival a no convertirse en un altavoz de Snowden, y pedía que se le retirara la invitación. Dicha petición no ha sido tenida en cuenta por los organizadores que, además, no han dudado en hacerla pública al principio del evento. Los asistentes, tras aplaudir dicha mención, también se han deshecho en aplausos al ver como el ex-analista se unía al grupo a través de una pantalla gigante que mostraba su rostro en Google Hangout, el servicio online de videoconferencia de la empresa del buscador. El hecho de que se haya empleado, precisamente, un servicio de esta empresa, que está entre las que se han visto afectadas por las filtraciones no ha pasado desapercibido. Ha sido muy comentado desde el primer momento en redes sociales.

Tras indicar que, entre el origen y el destino de dicha comunicación, había unos siete servidores proxy (ACLARACIÓN: en realidad la referencia a siete proxies se basa en un meme publicado en 4Chan en 2007 y empleado para aludir a la imposibilidad de «tracear» a un usuario en la red) , ha llegado la explicación de la razón de ser de ello: las grandes empresas, las que crean los servicios más funcionales y estables, no se preocupan demasiado por la seguridad. Esto, que parece baladí, en realidad es la base del problema, puesto que como han recordado varias veces los participantes de la conferencia, la mayoría de los usuarios, prácticamente todos los que no tienen un perfil técnico, emplean software y servicios «as is«, es decir, tal y como están. Un ejemplo claro de ello, y que han recordado, es el de PGP, un sistema creado hace ya bastantes años y que servía para cifrar el correo electrónico. Los problemas con el mismo eran principalmente dos: que no era sencillo de manejar (instalarlo en según que clientes de correo era un dolor), y que no se incluyera por defecto en dichos programas. Por norma general, hay una relación inversamente proporcional entre el nivel de seguridad que ofrece un servicio y su sencillez de uso. Y lo lamentable es que no tendría que ser así, simplemente sería necesaria más inversión en diseño de interfaces de usuario y en usabilidad. No en vano, una de las frases más repetidas en la conversación ha sido «Security by default». Esto, no obstante, debería ir asociado a un cambio en la mentalidad, centrándose especialmente en los nuevos usuarios, en los más jóvenes, que son los que paradójicamente menos preocupados parecen por los problemas de seguridad.

Con respecto a las revelaciones de Snowden, el ex-analista ha puesto en duda la utilidad del espionaje masivo: no ha servido para nada. O, lo que es peor, sólo ha servido para que, en este momento, en algún lugar de Maryland haya una inmensa base de datos de datos de información personal y muy sensible, que no es asunto de ningún gobierno, lo que genera una duda muy preocupante: ¿Qué uso puede recibir esa información en el futuro, de caer en las manos de cualquiera? Y es que el análisis de Snowden es aún más crítico, ya que considera que la NSA habría puesto en riesgo la seguridad y la privacidad de la población, al forzar a las empresas tecnológicas a crear puertas traseras. Estas podrían filtrarse desde la propia agencia, o ser descubiertas por terceros, un inquietante escenario.

Un punto planteado en varias ocasiones es que los usuarios deben replantearse su «relación» con las empresas cuyos servicios emplean, y también deben plantearse que la gratuidad no siempre es la mejor opción. Las empresas que ofrecen servicios gratuitos deben monetizarlos de alguna manera. ¿Habría usuarios interesados en pagar, por ejemplo, 5 dólares mensuales a cambio de saber que sus datos están protegidos? ¿Deberían las empresas dejar de almacenar información que no es necesaria para los servicios que prestan? ¿Debería entenderse la política de la NSA (y, por lo tanto, la del gobierno de los Estados Unidos) como una acción ofensiva, y no defensiva como se ha planteado hasta ahora? ¿Pueden las acciones de la NSA ser «imitadas» por los servicios de seguridad de otros estados? ¿Debe Estados Unidos dar ejemplo? Han sido muchas las preguntas que se han formulado, algunas de las cuales han quedado flotando en el aire. Sea como fuere, la participación de Edward Snowden en el SXSW ha sido un catalizador de dudas y propuestas de las que, sin ninguna duda, volveremos a hablar.

No comments yet.

Deja un comentario