" />
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

Ciber-protesta masiva contra el espionaje de la NSA

El día en que hicimos oír nuestra voz

Varios grupos se han unido para hacer fuerza juntos y convocar a tantas personas como sea posible para canalizar la rabia y la decepción al saber que numerosos organismos llevan años espiando nuestras actividades privadas en Internet y en redes telefónicas de todo tipo. En sus palabras: «Los Estados no deben usar su poder para espiarnos y controlarnos. Las empresas deben estar junto a los usuarios para resistir a la vigilancia». Los grupos y compañías que convocan «The Day We Fight Back» (El día en que nos defendimos) son Demand Progress, la Electronic Frontier Foundation, Fight for the Future, Access, Free Press, BoingBoing, Reddit, Mozilla, ThoughtWorks y muchos otros que se están sumando a cada momento. El objetivo de esta acción es hacer oír la voz de millones de personas que estamos en total desacuerdo con las prácticas de espionaje masivo de la Agencia Nacional de Seguridad de los EE.UU. (NSA). Al final del artículo tienes los 13 principios que este movimiento exige que se cumplan para garantizar nuestra privacidad en las comunicaciones.

Esta iniciativa también quiere rendir un homenaje a la figura de Aaron Schwartz, que se suicidó el 11 de enero de 2013 tras sufrir una intensa persecución por parte de las autoridades de los EE.UU. al verse envuelto en actividades electrónicas que se consideraron delictivas y enfrentarse a importantes penas económicas y de cárcel. Schwartz participó en la creación del estándar RSS, en la organización Creative Commons y en la web Reddit. Durante su vida protagonizó varias acciones en las que «liberó» ingentes cantidades de documentos federales que, sin ser secretos, sí estaban disponibles sólo a través de sistemas plagados de trabas y los hizo accesibles al gran público. Esto le puso muy pronto en el disparadero de las autoridades, aunque por ninguna de ellas llegó a ser juzgado.

Aaron Schwartz en un evento Creative Commons a finales de 2008.Aaron Schwartz en un evento Creative Commons a finales de 2008.

En enero de 2012 Aaron Schwartz, entre otros, puso en marcha el movimiento que consiguió frenar la propuesta legislativa norteamericana Stop Online Piracy Act, conocida como SOPA de lo que hace unas semanas se cumplió el aniversario. La policía del campus del MIT le arrestó en enero de 2011 acusándole de entradas no autorizadas en sistemas informáticos de los que se descargó numerosas publicaciones académicas aunque disponía de credenciales válidas para hacerlo. Parece ser que el sistema judicial consiguió encontrar la rendija por la que acusarle de algo a que no era ilegal planteando que Schwartz realizó acciones de fraude electrónico e informático destinadas a la obtención ilegal de información de ordenadores protegidos que causaron daños deliberados a ordenadores protegidos.

Lo que se supo entonces ya que hacía todo esto fuera, cuando menos, dudoso. Y lo que se ha sabido desde entonces no hace más que afirmar que Aaron Schwartz fue objeto de la persecución del sistema con la intención de «darle una lección» a él y a otros como él. Tras su detención fue acusado de una serie de cargos que, durante la investigación fueron aumentando en gravedad y pasaron de ser estatales a federales, hasta enfrentarse tras la última apelación de su abogado, a multas de un millón de dólares y penas que sumaban 50 años de cárcel. Ante este panorama tan sombrío su ánimo se fue viniendo abajo hasta llegar al punto en el que, el 11 de enero de 2013, decidió suicidarse.

Aaron Schwartz hizo mucho por una red más libre, y paso de ser un experto programador a participar en iniciativas en pro de las libertades civiles que, según todos los indicios, algo tuvieron que ver con la saña con la que fue perseguido. Su vida y su muerte ejemplifican para muchos el grado de control al que pueden llegar las agencias y organismos de seguridad e inteligencia y lo importante que es ponerle freno a los límites que la burocracia de los gobiernos parece querer poner sobre nuestras vidas y actividades.

Por estos motivos y muchos otros algo menores que no han tenido cabida aquí, pero que tienes detallados en la Wikipedia, Aaron Schwartz es un referente al que este movimiento quería reivindicar para llevar a cabo esta ciber-protesta que espera conseguir que todos aquellos sensibilizados con este desgraciado estado de la situación hagan su aportación. Para ello proponen las siguientes acciones:

  1. Visita TheDayWeFightBack.org
  2. Apúntate para indicar que participas y que deseas recibir información.
  3. Apúntate para instalar widgets en tus webs para animar a tus visitantes a luchar contra el espionaje estatal.
  4. Usa las herramientas de Social Media del sitio web para anunciar tu participación.
  5. Crea memes, herramientas, sitios web y todo aquello que desees para participar y animar a otros a hacerlo.

El movimiento TheDayWeFightBack.orgLos principios del movimiento son muy sencillos: no queremos que no espíen. No hacemos nada ilegal.

Cito textualmente de su web: «Los gobiernos de todo el mundo deben saber que la vigilancia masiva, como la que ha llevado a cabo la NSA, es siempre una violación de nuestros irrenunciables derechos humanos. Durante el pasado año, más de 360 organizaciones en más de 70 países se han unido para apoyar los Principios Internacionales para trasladar los Derechos Humanos a la Supervisión de las Comunicaciones».

Estos son los 13 principios:

1.Legalidad: cualquier limitación al derecho a la privacidad debe ser prescrita por ley.
2.Objetivo legítimo: las leyes sólo deberían permitir la vigilancia de las comunicaciones por parte de autoridades estatales específicas para alcanzar un objetivo legítimo que corresponda a un interés jurídico preponderante e importante y que sea necesario en una sociedad democrática
3.Necesidad: las leyes que permiten la vigilancia de las comunicaciones por el Estado deben limitar dicha vigilancia a lo que es estricta y evidentemente necesario para alcanzar un objetivo legítimo.
4.Idoneidad: Cualquier caso de vigilancia de las comunicaciones autorizado mediante ley debe ser apropiado para cumplir el objetivo legítimo específico identificado.
5.Proporcionalidad: si un Estado busca acceder o usar información protegida obtenida a través de vigilancia de las comunicaciones en el marco de una investigación penal, debe establecer ante una autoridad judicial competente, independiente e imparcial lo justificado de esta vigilancia.
6.Autoridad judicial competente: las decisiones relacionadas con la vigilancia de las comunicaciones deben ser realizadas por una autoridad judicial competente que sea imparcial e independiente.
7.Debido proceso: el debido proceso exige que los Estados respeten y garanticen los derechos humanos de las personas asegurando que los procedimientos legales que rigen cualquier interferencia con los derechos humanos estén enumerados apropiadamente en la ley, sean practicados consistentemente y estén disponibles para el público general.
8.Notificación del usuario: las personas deben ser notificadas de una decisión que autoriza la vigilancia de las comunicaciones con el tiempo e información suficientes para permitirles recurrir la decisión, y deben tener acceso a los materiales presentados en apoyo de la solicitud de autorización.
9.Transparencia: los Estados deben proporcionar a las personas la información suficiente para que puedan comprender plenamente el alcance, naturaleza y aplicación de las leyes que permiten la vigilancia de las comunicaciones.
10.Supervisión pública: los estados deberían establecer mecanismos independientes de supervisión para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas de la vigilancia de las comunicaciones.
11.Integridad de las comunicaciones y sistemas: los Estados no deben obligar a los proveedores de servicios o proveedores de “hardware” o “software” a desarrollar la capacidad de vigilancia o de control en sus sistemas, ni a recoger o retener determinada información exclusivamente para fines de vigilancia estatal.
12.Garantías para la cooperación internacional: Los Estados no pueden utilizar los procesos de asistencia judicial recíproca y las solicitudes extranjeras de información protegida para burlar las restricciones del derecho interno relativas a la vigilancia de las comunicaciones.
13.Garantías contra el acceso ilegítimo: los Estados deben promulgar leyes que penalicen la vigilancia ilegal de las comunicaciones por parte de actores públicos o privados.

Si quieres conocer todos los detalles, en esta web tienes la propuesta completa.

Imagen principal y apoyo: The Day We Fight Back
Imagen Aaron Schwartz: Fred Benenson

No comments yet.

Deja un comentario