" />
Embrión
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

Logran reprogramar células somáticas y convertirlas en células madre pluripotenciales modificando el medio

El epitelio que se convirtió en célula madre

La pluripotencialidad es una palabra que expresa la posibilidad de que una cosa indefinida, llegue a convertirse en cualquier otra cosa, pero definida. Genéticamente, tanto un espermatozoide humano como un óvulo son algo así como media célula. Cada uno cuenta con 23 cromosomas. Cuando ambos se unen tras la fecundación, dan lugar a una única (y primera) célula de 23 pares de cromosomas, 46 en total, que rápidamente comienza a dividirse. De esa división surgen las células pluripotenciales. No son todavía células musculares, ni neuronales, ni óseas, ni epiteliales. Pero tienen la potencia de convertirse, cuando las condiciones ambientales lo determinen, en cualquiera de ellas y ocupar su lugar (físico y funcional) dentro del organismo. Una vez que la célula se ha diferenciado, pierde toda posibilidad de volver al estado anterior de pluripotencia. Al menos era así hasta ahora.

Un equipo de investigadores japoneses del centro de Biología del Desarrollo RIKEN de Kobe, liderado por Haruko Obokata, acaba de conseguir que una célula somática se convierta en pluripotencial, según acaba de publicar la revista Nature, recogido por la agencia Sinc. Para la ciencia, conocer los mecanismos que llevan a una célula pluripotencial a convertirse en una somática permitiría, entre otras cosas, acercar la posibilidad real de la regeneración celular. ¿Podría un amputado desarrollar un nuevo brazo? ¿y un enfermo hepático un hígado nuevo? ¿un corazón? ¿hueso? ¿sangre? Pero el problema en la investigación en este campo no es sólo la técnica. Existe un dilema ético en torno a la investigación con células madre pluripotenciales. La materia prima para la investigación en este campo son las células madre embrionarias, que se encuentran en mayor medida en los embriones de pocos días. El dilema está en decidir a partir de cuándo se considera que el ser humano es un ser humano de pleno derecho. Para los que opinan que es desde el mismo momento de la fecundación, la investigación con embriones supone un conflicto moral de difícil solución.

El descubrimiento del equipo de Obokata abre vías a la investigación sin tener que recurrir a células embrionarias, al tiempo que ponen un granito en la balanza de la epigenética. Por medio de células posnatales de ratón, los científicos lograron hacerlas llegar a un estado de pluripotencia sólo modificando el medio. En este caso, exponiéndolas brevemente a un pH bajo o ácido. Lo revolucionario de esta técnica es que logra la reprogramación celular sin necesidad de manipular la carga genética. Hasta ahora la creencia era que la especialización celular era puramente genética, sin embargo, las nuevas investigaciones sobre epigenética han ido apuntando hacia otro lado, señalando que el ambiente es más determinante de lo que se cree para influir en esa especialización.

Las células reprogramadas por el equipo de Obokata sufren un proceso que han denominado adquisición de estímulo-desencadenador de la pluripotencia (STAP). Las células que pasan por la STAP ofrecen características semejantes a las de las células embrionarias, pero se diferencian en que su capacidad de autorrenovación es limitada. Al profundizar más en la naturaleza de las STAP,  los investigadores concluyeron que estas podían transformarse en una «forma robusta» de células madre autorrenovadas, semejantes a las células madre embrionarias. En resumen se podría emplear ese concepto de la filosofía oriental que dice que todo parte de lo uno y todo vuelve a lo uno. Para los investigadores, simplemente, toda célula somática tiene el potencial para convertirse en una célula pluripotente y, de ahí, derivar hacia cualquier otra cosa.

Japón autorizó en junio del año pasado la investigación con células reprogramadas (iPS) en humanos para el tratamiento de la degeneración macular, una enfermedad que ocasiona ceguera en un alto porcentaje de personas por encima de los 55 años. En este caso se reprogramaban a partir de una técnica que permitía convertir células adultas en células madre sin usar embriones, pero por medio de la inducción de la expresión de determinados genes exógenos, y el científico que desarrolló esta técnica fue Shinya Yamanaka. Trabajo por el que obtuvo el Nobel en 2012.

 Imagen de portada: Agencia Sinc, Euthman: licencia Creative Commons. 

No comments yet.

Deja un comentario