" />
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

El GCHQ afirma que no necesita autorización para vigilar servicios online de EE.UU.

El gobierno británico afirma que es legal espiar el uso de Google y Facebook

Charles B. Farr, el Director General de la Oficina Antiterrorista y de Seguridad del gobierno británico, tuvo que declarar durante un conflicto judicial con Privacy International sobre la amplitud y el tipo de escuchas que ha realizado su departamento. Aquí puedes ver el documento completo con sus declaraciones. Son 50 páginas de ofuscada terminología en la que uno de los responsables del espionaje británico responde frente a un juez a Privacy International y muchos otros organismos de defensa de la privacidad y las libertades (Amnistía Internacional, Liberty, American Civil Liberties Union, Canadian Civil Liberties Association, Egyptian Initiative for Personal Rights, Hungarian Civil Liberties Union, Irish Council for Civil Liberties, Legal Resources Centre y Bytes for All).
La tesis fundamental de Charles B. Farr es que el intercambio de información entre ciudadanos británicos y servicios online como Google, Facebook, YouTube o Google son “comunicaciones externas” y que como tales no necesitan una autorización especial para interceptarlas. Dedica una buena parte de su exposición a detallar que los riesgos frente a los que su departamento tiene que proteger al Reino Unido suelen proceder del exterior o tener fuertes conexiones internacionales, por lo que la colaboración con servicios de inteligencia como los de EE.UU., con enormes presupuestos y capacidades de intercepción gigantescas son vitales.

También emplea una buena cantidad de tiempo a aclarar que la posibilidad de interceptar una gran parte de las comunicaciones no quiere decir que analicen todos estos datos. Cita un dato de la NSA en el que dicha agencia afirma que interviene sólo un 1,6% de los datos que viajan por Internet y que selecciona un 0,025% de esos datos para un análisis posterior. El documento concluye que sus analistas sólo revisan un 0,00004% del tráfico mundial de Internet (mis cuentas ofrecen un resultado 10 veces superior: 0,0004%). En cualquier caso es un valor muy pequeño.

La última parte de su tesis es que se siguen escrupulosamente todos los protocolos de seguridad establecidos y que sólo espían a “los malos”. Eso sí, estas limitaciones está expresadas en un lenguaje convenientemente obtuso que abre la puerta a la discrecionalidad de los servicios de espionaje “cuando la situación lo requiera”. Vamos, que reconocen haber espiado lo que han estimado oportuno a sus ciudadanos dentro de este marco. Y miedo da lo que pueden haber hecho más allá de estas limitaciones o con ciudadanos de otras nacionalidades que considerasen de su interés. Como para quedarse muy tranquilos, ¿no te parece?

No comments yet.

Deja un comentario