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Los perros pueden detectar enfermedades y ayudar a curar otras

Esta nariz podría salvarte la vida

Desde hace algunos años se están realizando diversas investigaciones acerca de los beneficios para la salud, física y mental, que otorga el trato y la convivencia con perros. Desde el adiestramiento de lazarillo hasta el acompañamiento terapéutico con ancianos, enfermos mentales y niños, pasando por los trabajos de búsqueda y rescate en catástrofes. Los perros hacen una labor de valor incalculable. De una manera o de otra, siempre han salvado vidas. Hace unos años, investigadores de la Fundación Pine Street o de Universidad de Kyushu, entre otros, descubrieron que los perros eran capaces de detectar, por medio del olfato, distintos tipos de cáncer.

Sin embargo, antes de que los científicos pudieran demostrarlo empíricamente, algunas personas decidieron hacerse un chequeo después de que su perro les oliera o “pateara” insistentemente en una zona de su cuerpo. La revisión sacó a relucir un tumor que el animal había sido capaz de detectar y, tal vez instintivamente, señalar. Esta capacidad ha orientado a otros investigadores a entrenar el olfato de los perros directamente en la detección de diversas enfermedades.

Un olfato asombroso

El olfato de los perros es realmente asombroso. Mientras que para nosotros el aire que aspiramos y su olor son dos cosas inseparables, para los canes no es así. Los perros disponen de dos canales diferentes dentro de su cabeza, uno para el aire que respiran y otro para el olfato. De alguna manera su nariz puede separar los olores del aire inspirado, con una extraordinaria precisión, y son capaces de filtrarlos y distinguirlos con sus más de 200 millones de receptores olfativos. en el caso de perros como los sabuesos, esos receptores pueden sobrepasar los 300 millones. El ser humano sólo tiene cinco millones, lo que hace que el olfato canino sea hasta 100.000 veces más potente que el nuestro.

En la detección del cáncer, se ha logrado entrenar con éxito a perros para distinguir el olor del cáncer en diferentes muestras, desde sangre a tejidos o aliento. En los casos del cáncer de mama o de pulmón, la revista National Geographic publicaba un estudio en el que se demostraba cómo los perros habían sido capaces de señalar las muestras cancerosas entre un 88% y un 97% de las veces.

De una u otra forma los perros siempre nos han salvado la vida

Acción anticipada

Otra de las áreas donde los perros están empezando a desempeñar una labor extraordinaria es con la epilepsia. La asociación Canine Assistants ha estado entrenando a estos animales para prestar su ayuda a las personas epilépticas, y son capaces de hacerlo de muy diversas maneras. Por una parte, cuando la persona está teniendo la crisis se les enseña a activar una alarma para avisar del problema. También se recuestan junto a la persona a fin de evitarle lesiones durante las convulsiones.  Sin embargo, desde el momento en que el vínculo emocional entre el animal y la persona es más fuerte, los perros han sido capaces de percibir con su alfato los imperceptibles cambios que se producen en la persona minutos antes de experimentar la crisis. El 87% de los perros entrenados por Canine Assistants es capaz de alertar con lloros, gemidos o saltos la inminencia de un ataque, antes de que el propio enfermo comience a experimentar el aura auditiva que lo precede.

También en los casos de diabetes los perros pueden prestar una gran ayuda. Aunque el entrenamiento puede contribuir a ampliar las capacidades de alerta de los animales, su sentido innato de ayuda les hace servirse de sus propios recursos para salvar a la gente de su entorno. Según una noticia del Delaware News Journal, una madre relataba cómo su perro, un labrador joven, llegaba por las noches hasta su cama para lamerle la cara persistentemente cada vez que los niveles de azúcar en sangre de su hijo diabético se alteraban. Sin embargo, una noche, a pesar de que los niveles de glucosa estaban correctos, el perro también comenzó a alertar de que algo no iba bien. Aunque sólo se trataba de una gripe, el animal reaccionó igualmente al cambio de olor, reconociendo que algo no iba bien.

aunque pueden ser entrenados para ello, instintivamente tratan de ayudar a las personas

Emociones sanas, corazón sano

En los tratamientos de terapia psicológica han ayudado a reducir los síntomas de aislamiento y ansiedad en personas con estrés postraumático. En el caso de numerosos veteranos de guerra, los traumas causados por las experiencias vividas afectan terriblemente a sus manifestaciones emocionales. Los perros han sido capaces de sacar de su “entumecimiento” a muchos de ellos. El sentido anómalo de hipervigilancia que hace que estos veteranos no consigan dormir por las noches, se relaja al saber que hay alguien que está velando por ellos.

Las investigaciones del programa Warrior Canine Connection también están descubriendo otras implicaciones bio-emocionales de la convivencia con perros. Una de ellas es el aumento de secreción de oxitocina (llamada algunas veces la hormona del amor)  una sustancia vinculada, entre otras cosas, con la interpretación correcta de las expresiones faciales, el aumento de confianza en uno mismo, el establecimiento de relaciones ce confianza, la generosidad y la superación de las paranoias.

El pasado año, la Asociación Americana del Corazón afirmó que las personas que viven con un perro tienen menos riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca. Otros estudios acerca de esa relación han confirmado que las personas con mascota tienen habitualmente mejor salud que las personas sin mascotas. Con su sola presencia, los perros disminuyen la reacción al estrés, lo que hace que se reduzca la frecuencia cardiaca, la presión arterial y la liberación de adrenalina. Los experimentos probaban que estos valores variaban significativamente cuando el perro estaba presente y cuando no lo estaba.

También es cierto que los dueños de perros suelen realizar algo más de actividad física, lo que contribuye, por poco que sea, a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos. Aunque en este caso, también hubo estudios que probaron que, en general, las personas que tenían mascota (del tipo que fuera) tendían a sobrevivir más a los ataques cardíacos. También se ha descubierto que acariciar a un perro al tiempo que se habla reajusta la presión arterial de la persona al ritmo de la conversación y las caricias.

Las personas que tienen perro posiblemente ya saben de estos, y de otros muchos, efectos beneficiosos que la convivencia con el animal les reporta. Pero no nos es posible abandonar estas líneas sin decir muy claramente: si no estás preparado para tener perro o algún otro animal en casa, no lo tengas. Será lo mejor para ti y para él. Pero si lo tienes, asume lo que ello conlleva y vívelo, porque tu perro será un reflejo de tus capacidades y de tus incapacidades. Deshacerte del perro no te librará de ellas.

 

Fuente: TechKnow in Aljazeera America

Imagen: Wikimedia Commons. Autor: Rüdiger

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