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Las ondas cerebrales de un pensamiento pueden controlar la conversión de los genes en proteínas

Genes controlados por el pensamiento

Si no lo estuviese leyendo en Science Daily creería que me he metido sin querer en la web de Cuarto Milenio, no porque no sea posible (de hecho lo es), sino porque la misma ciencia está rompiendo muchos de sus tabúes, permitiéndose investigar cosas que antes podían caer en el campo de lo sobrenatural. Pero nada hay fuera de la Naturaleza. Nada hay que no sea natural. Es sólo cuestión de tiempo que la ciencia vea y entienda. El problema está en que no siempre se atreve a meterse en campos donde su prestigio pueda ponerse en entredicho, pero cuando lo hace, consigue asombrarnos más que si tuviésemos delante una aparición espectral. Y aquí está el tan mentado poder del pensamiento, sobre el que tantas cueverías se han escrito y del que tantos brujos de pacotilla se alimentan, que puede que tenga más consistencia de lo que se creía. Sólo hacía falta ponerse en serio a investigar para descubrir, como ahora, que las ondas cerebrales de un pensamiento concreto pueden controlar la conversión de los genes en proteínas.

La investigación que lo ha probado se debe a Marc Folcher y otros investigadores del grupo liderado por Martin Fussenegger, profesor de Biotecnología y Bioingeniería del Departamento de Biosistemas (D-BSSE) en Basilea. El trabajo logra por primera vez usar las ondas cerebrales humanas y transferirlas de forma inalámbrica a una red de genes, de manera que un pensamiento concreto ha sido capaz de regular la expresión de un gen. La idea para iniciar esta investigación nació a raíz del juego Mindflex, donde por medio de unos auriculares especiales y un sensor en la frente, se registran las ondas cerebrales a modo de Electro Encefalograma (EEG), que a su vez controla una pequeña bolita a través de un juego de obstáculos. Los investigadores de Basilea también han empleado el dispositivo EEG para captar, analizar y transmitir las ondas cerebrales por medio de Bluetooth hacia un controlador que actúa sobre un generador de campos electromagnéticos. Pero para llegar a actuar sobre los genes, ese pensamiento aún tiene recorrido.

Una vez generado el campo electromagnético se crea un implante con una corriente de inducción que ilumina una pequeña lámpara LED, que a su vez emite luz en el rango cercano a los infrarrojos cercanos e ilumina un cultivo donde se encuentran unas células modificadas genéticamente. Cuando el LED las ilumina, estas comienzan a producir la proteína deseada. Sí, lo sabemos, esto todavía está lejos de Jane Grey de los X-Men levantando una casa con sólo poner cara de migraña, pero es un gran paso.

De la mente al gen

Para probar el implante usaron, en un extremo del mismo cultivos celulares y ratones y, al otro extremo, un grupo de voluntarios. La proteína a fabricar se llama SEAP, una sustancia que resulta muy rápida de detectar una vez que sale del cultivo y pasa al torrente sanguíneo del ratón. Para poder regular la cantidad de proteína que se liberaba a sangre, las personas que participaban en el experimento debían controlar (más o menos) tres estados de la mente: bio-retroalimentación, concentración y meditación, pero con un poco de ayuda. De hecho, para inducir el estado de concentración en los participantes, les pusieron a jugar Minecraft, así, mientras jugaban, los niveles de SEAP en la sangre del ratón eran medios. Sin embargo, cuando entraron en meditación (un estado relajado), los valores de SEAP registrados fueron realmente altos. Para probar la bio-retroalimentación los sujetos observaron la luz LED del implante en el cuerpo del ratón y pudieron, conscientemente, encenderla y apagarla, lo que se reflejaba a su vez en los niveles de SEAP en el flujo sanguíneo del ratón.

Imagen: Wikimedia Commons. Autor: Yoav Dothan

One Response to Genes controlados por el pensamiento

  1. arlene oramas viera 12 Noviembre, 2014 at 16:43 #

    sera esta la puerta de entrada a la integracion de ciencia y religion? aun falta mucho pero es un paso de avnace…

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