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La app se convierte en una de las más descargadas para iPhone

La huelga de taxis, ¿en contra de Uber?

La huelga de taxis del pasado martes ha resultado ser un éxito completo. Al menos en Madrid, durante todo el día no se vio un solo taxi en circulación. Los usuarios utilizaron en su lugar el transporte público, ya que Uber todavía no ha llegado a ser una alternativa a este medio de transporte. En nuestro artículo informando de que Uber se preparaba para entrar al mercado español vía Barcelona, el sector del taxi ha demostrado su beligerancia ante un competidor que consideran su némesis.

Durante los últimos días, algunas personas de la redacción de Tek’n’Life hemos ido a hablar con profesionales del taxi para conocer de primera mano sus preocupaciones. Algunos se mostraban sorprendidos: las tres asociaciones de taxistas estaban de acuerdo en la necesidad de hacer un paro de 24 horas para impedir que esta empresa, a su juicio fuera de la ley, acabe con su actividad económica socavando los principios mismos de la sociedad. «Detrás de Uber está Google», nos dice Gonzalo, mientras utiliza su móvil Android. Al parecer, ese es el rumor que ha corrido como la pólvora durante las últimas semanas, como si la presencia de la compañía garantizase que la popular app contiene la semilla del diablo.

Por supuesto, no es cierto. Google Ventures, la empresa de capital riesgo de Google, no ha entrado en el accionariado de Uber hasta la quinta y sexta ronda de financiación. La cantidad invertida es millonaria, pero no lo suficiente como para tener control sobre la compañía. Mucho antes entraron otros inversores, tanto fondos de capital-riesgo como el propio Jeff Bezos, sin que esto quiera decir que es Amazon quien quiere hacerse con el control del transporte urbano de pasajeros.

Mario, taxista desde hace más de 20 años, asegura que ha participado en la huelga aunque no ha ido a la manifestación. «Tenemos que adaptarnos a las nuevas tecnologías» asegura, «aunque para el que ha comprado una licencia hace unos años es más complicado que para mi». Le preguntamos si son ciertas las presiones de algunos taxistas para asegurarse que el paro sea completo y nos contesta con evasivas. «Mejor no meterse en problemas». Antes, un compañero suyo nos ha enseñado en su móvil algunos mensajes para motivar la movilización de los taxistas que quitan las ganas de meterse en líos con algún exaltado.

Más mitos. «Uber no paga impuestos, es una empresa pirata», nos dice un grupo de taxistas. Indagando un poco, nos explican que no exigen a sus conductores que se den de alta en la seguridad social o que paguen impuestos. Comparan el servicio de Uber con las empresas de flotas de coches, no con un servicio que poco o nada tiene que ver con contratar a los conductores. Estos son los responsables de operar de forma legal, como cualquier trabajador autónomo. Los propios taxistas lo son.

En lo que sí tienen razón es que se trata de una actividad regulada que no puede ejercer cualquiera. Es necesaria una licencia para operar y es un problema que Uber debe resolver para funcionar con todos los requisitos legales. «¿Por qué hacéis entonces una huelga? ¿No sería mejor dejarlo en manos de los abogados?». Nos aseguran que está en manos de las asociaciones y que están dando pasos, pero no están seguros de cómo se está avanzando en esa vía.

Le explico a Gonzalo que yo me hice usuario de Uber en mi última estancia en San Francisco y que por cada coche de flota hay una docena o más de taxis en las inmediaciones, así que es la opción que siempre elijo. Además, es más barato. A él le parece interesante que puedas elegir el coche en el que viajas: «yo me gasto mi dinero en tener un coche nuevo y presentable», dice señalando su flamante Toyota Prius. «Llevo un año utilizando Hailo y trae algo más de trabajo». Tras una conversación muy cordial, convenimos en que Hailo, MyTaxi e incluso Uber pueden beneficiar a los mejores taxistas y quitar algo de trabajo a los que no dejan al cliente contento. «Te votan con 4 o 5 estrellas y luego el usuario puede elegir, y nosotros también podemos puntuar a los clientes».

No todos sus compañeros piensan igual. Algunos consideran que todas las plataformas que pasan por una app son una competencia indeseable. Les pregunto en qué se diferencian de las emisoras que sí utilizan. «Las emisoras van a desaparecer», me explican. Tampoco parecen muy preocupados por ello: «a este sector le ha sacado dinero todo el mundo, empezando por las emisoras». «Por esto –señala al taxímetro multifunción que recibe las carreras de una conocida emisora– me sacaron cerca de 4.000 euros».

El resultado de la huelga no podía haber sido mejor para Uber. Una app que preocupaba mucho al sector, aunque prácticamente desconocida, ha dejado sin taxis a ciudades como Madrid, Paris, Milán o Londres. En la app store de iOS las descargas han aupado a Uber a estar entre las apps más populares en buena parte de Europa. Además, ha sucedido algo esperable. En Reino Unido, se ha puesto en marcha otro de los servicios que ya están en algunas ciudades en las que Uber es fuerte: UberTaxi. Algo que hará que parte de los taxistas, seguramente los que esperan recibir buenas puntuaciones por parte de sus clientes, vean de otra manera a esta app. Y, posiblemente, un as en la manga que la compañía se guardaba para negociar con el sector. Sobre la posibilidad de utilizar UberTaxi, algunos se muestran interesados. Son los que ya están en plataformas como MyTaxi o Hailo, y me pregunto si el gran problema no es Uber, sino la brecha tecnológica.

El resto de taxistas, una minoría formada por aquellos que circulan de forma temeraria, los que no están capacitados para trabajar de cara al público y quienes carecen de unos mínimos de higiene, tendrán que mejorar su servicio si quieren seguir siendo competitivos. En cualquier mercado, regulado o no, es sano que sean los mejores los que ganen más. Dado que las tarifas del taxi son las mismas para todos, cualquier herramienta que ayude a que los mejores hagan más carreras es bienvenida. Es asunto de Uber y de sus conductores cumplir con su parte de la ley.

Aunque parece deseable que el impacto que tenga sobre el sector del taxi no sea para perjudicar a los profesionales, sino para ayudar a esa mayoría de taxistas que hacen bien su trabajo, lo principal es que el usuario tenga acceso al servicio por el que va a pagar de la forma más beneficiosa posible. Cuando olvidamos que las regulaciones se crean para servir al consumidor, no al revés, podemos olvidar también que el usuario paga por recibir un servicio de calidad. La satisfacción del pasajero es la mejor protección de los taxistas frente a Uber, las flotas y cualquier otra amenaza a su medio de vida.

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