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MagoMigue
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La magia es el arte mediante el que la lógica crea la ilógica

Juegos de manos con MagoMigue

Para la filosofía oriental, nuestros sentidos y la percepción que tenemos del mundo son una ilusión, un espejismo. Consideraciones transcendentales aparte, las investigaciones de la neurociencia sobre el funcionamiento del cerebro parecen apoyar esta idea. Y resulta aún más curioso saber que algunas de estas investigaciones se han basado en estudiar los trucos de los magos. No se sabe cuándo apareció el primer ilusionista de la historia, pero cuentan que fue hace más de 4000 años en, cómo no, Egipto. Así es que los neurólogos han aprovechado estos miles de años de experiencia de los magos engañando al ojo, para descubrir cómo funciona la percepción humana. Estos días se está celebrando en Madrid el IV Festival Internacional de Magia, y hemos hablado con MagoMigue, uno de los magos que participan en el espectáculo para hablar, justamente, del juego de las percepciones.

Con MagoMigue quedamos en el hall de su hotel, donde se aloja durante el festival. Tal vez no sea uno de los nombres de la magia más conocidos del público, pero sí de los magos. Es uno de los cuatro magos españoles que han ganado el título mundial del cartomagia. Otro fue Juan Tamariz. Uno de sus maestros le enseñó que, en magia, el 90% es psicología y el 10% habilidad. Con eso, el mago tiene que ser capaz de crear sensaciones, pero especialmente una: la del misterio. Los magos, dice, están desde siempre acostumbrados a estar al día de los últimos descubrimientos científicos, en especial aquellos que ayuden a comprender cómo funciona la mente y la percepción de cómo se construye la ilusión. MagoMigue, que en su alter ego, Miguel Puga, estudió arte dramático en Madrid, explica que también el arte se basa en eso, en crear una ilusión. Algo que describió muy bien Picasso al decir: “La única misión del artista es convencer al mundo de la verdad de su propia mentira”. Nunca existieron realmente los labios de rubí que nombran los poetas, pero nos hicieron sentir que sí. Incluso, el propio cerebro humano tiene mecanismos naturales de autoengaño para tratar de ser más felices. “En nuestro trabajo como magos -explica- este engaño es más evidente, porque el público que asiste a un espectáculo de magia sabe que el mago le tiene que engañar”

Hace unos años, Susana Martínez-Conde, directora del Laboratorio de Neurociencia Visual del Barrow Neurological Institute, en Phoenix (EE.UU), contactó con MagoMigue, entre otros ilusionistas de diversas partes del mundo, para desarrollar una serie de trabajos, algunos de ellos publicados y otros aún inéditos, acerca de cómo los trucos de los magos consiguen manipular la conciencia del espectador para hacerle creer como posible algo que no lo es, y lo sabe. Ilusiones visuales y cognitivas, entre otras, que los magos manejan a la perfección, y que han permitido a los investigadores desvelar las causas de nuestro asombro ante un truco del que no encontramos explicación. Pero lo aparentemente inexplicable no es más que lo que aún no se conoce. Por eso causa asombro y estupor. Es el caso del ilusionista austríaco Doblër. Al inicio de sus espectáculos el escenario permanecía a oscuras y, entonces, con sólo charquear los dedos, hacía que toda la sala se iluminase ante los ojos perplejos y asombrados del público. Se trataba de bombillas eléctricas, pero casi nadie había oído hablar aún de ellas, nadie las conocía. El secreto del mago fue, durante algún tiempo, un sencillo interruptor. Mientras colaboraba con Susana Martínez-Conde, aprendió como planificar otras estrategias de trabajo.

La preparación de un espectáculo de magia es algo muy complejo que conlleva la superposición de muchas capas. En ocasiones, es necesario encargar parte del trabajo a otros profesionales: trabajos de construcción de aparatos ideados por el propio mago o por otros. Otras veces, cuenta MagoMigue, hay que localizar a alguien que pueda enseñarte a desarrollar una habilidad especial para levantar el truco. Tiene dramaturgia, tiene personajes, hay música, luces y mil cosas más que contribuyen a crear el ambiente con el que el mago irá entrando en la mente del público y creará en ella esa ilusión de la magia, la de que han presenciado algo imposible, “es el arte mediante el que la lógica crea la ilógica”, dice. Es la magia que logra hacer que personas que entran a un mismo espectáculo con diferentes caras y actitudes, salgan de él con la misma mirada.

El truco debe construirse para que el engaño sea lo más profundo posible, y para demostrarlo, MagoMigue me usa como conejillo de indias y practica conmigo un truco que ideó en el autobús que le traía a Madrid hace un par de días. Saca la baraja y me pide que mezcle. Luego la coge y saca dos cartas, siete de corazones y tres de tréboles, mientras explica que esas cartas tienen un sentido, están ahí por algo: “¿Crees en la magia?” -pregunta, y comienza el truco.

 

“Lo que pasa es que creemos que lo que estamos viendo es real, pero es el cerebro el que construye la percepción de los que vemos. Desde ese punto de vista, lo que imaginamos, también es real”, dice. Pero la explicación no desvela el misterio, sólo lo acrecienta. “¿Sabes que está comprobado que la mayoría de la gente sueña mejor después de ver un espectáculo de magia?”, explica MagoMigue. Lo mágico de verdad está en que en este mundo en el que buscamos desesperadamente que todo tenga explicación, ansiamos caer en el encantamiento y la magia, “necesitamos ser encantados”.

Me cuenta que ha montado una escuela de magia en Granada, de donde es él, que tiene ahora mismo 130 alumnos con edades desde los 7 a los 72 años, y le pregunto si no tiene miedo de que la popularización de la magia acabe con sus secretos. La respuesta es un claro “no”. En realidad, explica, cualquiera que sepa buscarlo puede encontrar en Internet la explicación de muchos trucos, pero de la misma manera que ver un vídeo sobre pintura no nos convierte en pintores, saber cómo funciona un truco no convierte a nadie en mago. “El mago es el que crea el efecto mágico, el que crea la ilusión frente al público”. Y es cierto. Lo he visto manejar las cartas.

One Response to Juegos de manos con MagoMigue

  1. Joaquin 16 Febrero, 2014 at 10:17 #

    Muy buen articulo y un buen juego. Yo tambien me dedico a la magia y te admiro mucho. Un fuerte abrazo

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