" />
ZOOM
GALERÍA
1 COMENTARIO

Dispone de prácticamente todo lo que los usuarios parecen demandar

La alternativa a Whatsapp se llama Skype

Tengo en mi móvil no menos de cinco apps de mensajería. Sólo utilizo Whatsapp. Line fue flor de un día y Telegram tiene pinta de ir por el mismo camino. Así que, por mucho que diferentes motivos nos puedan inducir a buscar alternativas, seguiremos utilizando Whatsapp por la sencilla razón de que todos nuestros contactos lo utilizan.

Whatsapp ha sido una app insegura desde el mismo momento en que se creó y no ha dejado nunca de serlo. Las comunicaciones no van cifradas, es posible enviar mensajes a cualquier número de teléfono del mundo sin autorización previa y, por si fuera poco, todos los mensajes que enviamos pasan necesariamente por los servidores de la compañía. Por eso la alarma social creada tras la compra de Whatsapp por Facebook me ha hecho levantar una ceja al estilo Ancelotti.

Hemos sacrificado nuestra privacidad en Facebook mientras utilizamos una app insegura, y ahora nos preocupamos por la posible fusión de ambos servicios o de los datos que obtienen. Si alguna de estas apps alcanza un uso mayoritario se la comprará Amazon, Yahoo! o cualquier otra supercompañía y nos buscaremos alternativas.

Por eso, cada vez que me llega información sobre la nueva app de mensajería de moda, la instalo por la necesidad de estar al día. Pero soy bastante poco crédulo en cuanto a la viabilidad de tener una app diferente para hablar con cada contacto. Si no existiese Whatsapp u otra aplicación más o menos universal, quizá volvería a mandar SMS para evitar tener que ver si a Pepito es más fácil localizarle por Line o por Kakaotalk.

Lo ideal sería una plataforma abierta, descentralizada y, a ser posible, de código abierto. Es decir, XMPP (antes Jabber), que existe desde hace 1999, pero que no goza de la popularidad de otras plataformas. Por eso, por ahora, tal vez la mejor alternativa posible a Whatsapp es Skype que, pese a no ser de código abierto, sí que es fuerte en lo que otras apps no lo son.

La aplicación comprada por Microsoft tiene más de 300 millones de usuarios y es lo bastante descentralizada como para que las conversaciones no sean intervenidas, ya que se producen por medio de comunicaciones P2P. Las funciones de directorio, aunque menos distribuidas desde los cambios que efectuó Microsoft el año pasado, permiten saber quien se comunica con quien, pero no acceden al contenido de las conversaciones. Además, tanto el vídeo como las llamadas de voz, chats de texto y archivos utilizan cifrado AES de 256 bits.

También es un sistema que precisa de autorización previa para enviarte mensajes, lo que lo hace un poco menos vulnerable al spam. Hay que decir que Facebook ha anunciado que no introducirá publicidad en Whatsapp, pero la falta de autorización hace que cualquiera pueda enviarte información.

También es un punto a su favor que haya disponible un cliente para todas las plataformas, tanto en ordenadores como en dispositivos móviles. La única pega en este sentido es que no es posible utilizar las funciones de chats en grupo desde algunos dispositivos, algo que Microsoft debería solucionar inmediatamente y hacer una campaña de promoción a Skype como herramienta de mensajería móvil centrada en la gratuidad y la privacidad de sus usuarios.

Los de Redmond, cuando quieren, también saben dar caña. Sus anuncios comparando los Chromebook con los portátiles con Windows acusan a Google de hacer cosas feas con tus datos. Sin entrar a valorar otras prácticas, Microsoft tiene motivos para enarbolar la bandera de la privacidad de sus usuarios. Quizá su política no sea perfecta pero, comparativamente, despierta muchas menos sospechas que compañías como Google o Facebook.

Por eso, si Microsoft se decide, tiene el potencial de convertir a Skype en un auténtico Whatsapp killer. Su modelo de negocio no está basado en la información de los usuarios, sino en cobrar por ciertos tipos de llamadas, no existe el riesgo de que alguna gran compañía se haga con el producto con fines sospechosos porque ya lo adquirió Microsoft hace años. Corrigiendo algunas deficiencias como la de los chats grupales y mejorando su chat de texto es, posiblemente, la mejor alternativa a Whatsapp. Si es que de verdad a los usuarios les preocupa su privacidad al utilizar Whatsapp.

Foto: Jeffrey Pott

One Response to La alternativa a Whatsapp se llama Skype

  1. Eduardo 23 Febrero, 2014 at 8:46 #

    Skype tendría que mejorar muchísimo la fiabilidad a la hora de entregar instantáneamente los mensajes en dispositivos móviles. A veces, tardan minutos en entregarlos. También la gestión de funcionamiento como App en segundo plano. Gracias por el artículo!

Deja un comentario