" />
Boxeo
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

La ley también incluye regulaciones a los cigarrillos electrónicos

La UE se pone dura con el tabaco

La verdad es que no puedo negar que la noticia me alegra. Según un informe de la OMS de mayo de 2013, el tabaco mata cada año a cerca de seis millones de personas, de las cuales, unas 600.000 son fumadores pasivos. En el caso de no tomas medidas, las previsiones de la Organización Mundial de la Salud para 2030 en ese informe son de ocho millones de muertos por esta causa. Son muchos millones de personas como para no tomar medidas muy serias al respecto. En las cruzadas murieron unos cinco millones de personas a lo largo de 203 años. Si mantuviésemos la cifra de seis millones de muertos al año por causa del tabaco durante ese mismo tiempo, la cantidad de fallecidos ascendería a 1.218 millones de personas. Y la Peste Negra mató, sólo en Europa, a 25 millones de personas en seis años. En seis años el tabaco puede acabar con 36 millones de personas. Así es que sí, el hecho de que la Unión Europea acabe de votar a favor de elaborar una ley antitabaco mucho más restrictiva y dura que la que existe ahora, me alegra, aunque con cierto regusto amargo.

Las normas con las que se busca hacer frente al problema del tabaco en cuanto a sus efectos nocivos sobre la salud, empiezan por hacer que las advertencias de las cajetillas sean más grandes. Las cuestiones de tamaño parece que siguen siendo importantes o, al menos, más importantes que las educativas. En fin, de ilusiones también se vive. Para la parte delantera y trasera de los paquetes, las advertencias tendrán que ocupar el 65% de la cajetilla. La UE también plantea la prohibición de que se muestren las marcas de los cigarrillos en los paquetes, como ya hacen Gran Bretaña e Irlanda. La aprobación final de esta ley se espera que tenga lugar el próximo mes, aunque no entraría en vigor hasta 2016.

Como medida para tratar de impedir el aumento de prosélitos en las filas del tabaquismo, quedarán prohibidos los cigarrillos que sepan a algo que no sea tabaco, como los mentolados, o los productos de tabaco con sabor a vainilla o frutas. Los mentolados concretamente quedarán prohibidos a partir de 2020.

La otra cuestión es el controvertido cigarrillo electrónico, que también entra en la regulación de la UE, al considerar que no se sabe lo suficiente de los efectos a medio y largo plazo de los mismos como para dejar que campen a sus anchas. En cuanto a las normas de publicidad y características del envase, los cigarrillos electrónicos asumirán las mismas que las del tabaco pero, además, tendrán que notificar a los respectivos gobiernos de los Estados miembro las características de los nuevos productos que saquen, y presentar anualmente un informe sobre volumen de ventas.

Aunque no son las ventas y los nuevos sabores de los líquidos los que deben preocupar a la UE. Si bien es cierto que la publicidad de los cigarrillos electrónicos los presenta como una alternativa para ayudar a dejar de fumar, lo cierto es que se trata de un arma de doble filo. El mismo mecanismo que hace que un fumador cambie el tabaco por el cigarrillo electrónico manteniendo el hábito de «fumar», es el que puede hacer que una persona que se habitúe al cigarrillo electrónico genere un hábito que antes no tenía. Y no se puede negar que el uso del lenguaje es capaz de determinar cómo las ideas se instalan en nuestra mente. Y es que no es lo mismo «vapear» que fumar pero, aunque en el caso del tabaco ya está más que demostrado lo nocivo que resulta para la salud, tanto del fumador como de los que le rodean, al hablar de los «vapeadores» aún no se sabe cómo pueden llegar a afectar al organismo las sustancias químicas que contiene.

Imagen: Wikimedia Commons. Autor: Wayne Short

No comments yet.

Deja un comentario