" />
Ratón de laboratorio
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

Al contrario que los reyes, los animales disponen de mecanismos para evitar la endogamia

Las ratonas no quieren a los machos que hablan como su padre

Bien es sabido que los animales, incluso las moscas y hasta algunas especies vegetales, disponen de mecanismos para evitar la endogamia y, así, la acumulación de mutaciones negativas, causantes de graves problemas de salud para los individuos, que se acentúan y mantienen con la herencia genética. Algo que forma parte de la inteligencia animal sin necesidad de estudiar la historia de Austrias y Borbones. Ahora, investigadores de la Universidad japonesa de Azabu han descubierto uno de los mecanismos empleados, en este caso por las ratonas, para evitar aparearse con miembros de su propia familia, según publica la web Noticias de la ciencia.

En concreto cogieron a varias ratonas y las dividieron en tres grupos. Uno con hembras criadas en compañía de su padre biológico, otras junto con un padre adoptivo y, el tercero, sin padre. Luego grabaron las vocalizaciones de cuatro ratones macho, uno de ellos pariente cercano e hicieron que las ratonas las escuchasen en una jaula con diferentes compartimentos. En cada uno de los apartados se reproducía una de las grabaciones junto con los olores sexuales de los ratones. El resultado fue que las hembras siempre eligieron los sonidos de los machos con los que no existía ningún tipo de parentesco.

De hecho, las ratonas que se habían criado con un padre adoptivo también evitaban los sonidos procedentes de machos emparentados con su padre putativo, por lo que los investigadores concluyeron que la discriminación realizada por las hembras se basaba en la experiencia con las vocalizaciones paternas, las de aquel al que han identificado como padre desde pequeñas. Además, aquellas que fueron criadas sin ningún tipo de padre y que, por tanto, no habían podido desarrollar un conocimiento de las vocalizaciones familiares, no mostraban ningún tipo de preferencia o rechazo por unos ratones o por otros. Resumiendo, las ratonas criadas con padres, biológicos o no, reconocen patrones en los sonidos de los machos y, si se parecen a los de los que conocen como padres, evitarán procrear con ellos.

Imagen: Wikipedia Commons. Autor: Rama

No comments yet.

Deja un comentario