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Un kit con los elementos necesarios para montarse uno mismo un ordenador portátil con SO Linux

Pi-Top una Raspberry convertida en portátil

Habida cuenta de la cantidad de usos y aplicaciones posibles con una placa Raspberry Pi, no resulta extraño que haya llegado al mercado la idea de crear un portátil alrededor de la popular tarjeta. Y esto precisamente es lo que creado la firma londinense Pi-Top. Un kit con los elementos necesarios para montarse uno mismo un ordenador personal portátil con sistema operativo Linux. El equipo usa como placa base la Raspberry Pi a la que añade pantalla TFT, batería, teclado ratón y una carcasa para englobar toda la circuitería. Junto, claro está, con las instrucciones para hacer operativo el conjunto. Porque no hay que perder de vista que se trata de un montaje para manitas aficionados a trastear con el hardware y el software.

El kit, que se vende por 299 dólares si incluye la Raspberry Pi 3 o por 269 dólares sin ella, consta de todos los elementos para crear un portátil con pantalla de 13,3” y su batería incluida. En la parte de hardware, a la Raspberry Pi 3 se añade una controladora del panel LCD y una pantalla TFT de 13,3 pulgadas, con resolución de 1.366 x 768 puntos y 262 K colores y control de la retroiluminación. La batería de 51,8 vatios aporta una autonomía de unas 10 a 12 horas y no tiene nada que envidiar a la que equipa a un portátil comercial ya que incluye protecciones contra cortocircuitos y sobrecargas de corriente o temperatura. Además, se trata de una batería inteligente, capaz de comunicar su estado mediante el SMBus y con balanceador de carga para incrementar su duración útil.

A esto se añade una colorida carcasa, parece que el único color es verde fluorescente (al menos de momento). El teclado está disponible tanto para la distribución clásica de Estados Unidos como de Europa y hay una zona táctil para emular el ratón. Sin embargo, a diferencia de la clásica distribución con la zona táctil delante de las teclas, en el Pi-Top se ha colocado a la derecha. Mala situación para los zurdos. Aunque ello, por otra parte, permite que el acceso al teclado no quede entorpecido por la zona táctil. Cuestión de elegir y en este caso el fabricante ha optado por esta modalidad. La carcasa tiene una inclinación que hace que el manejo del teclado se bastante natural.

El conjunto incluye el alimentador, el cableado interno y la tornillería necesaria para juntar todas las piezas, una tarjeta SD de 8 GB con el sistema operativo, denominado Pi-Top Branded Operating System, derivado del SO Debian, y algunos programas, como el navegador Chromium. Entre los que se cuentan, por no mencionar más que algunos de ellos, Scratch, Minecraft, 3D Slash, Wolfram, y en breve, una suite de aplicaciones ofimáticas LibreOffice, con los programas Libre Calculator, una hoja de cálculo, Libre Writer, tratamiento de textos, y Libre Impress, presentaciones. El equipo incluye una cuenta en la nube, como extensión de almacenamiento, y para compartir programas.

La conectividad está asegurada mediante la propia circuitería en Raspberry Pi, que incluye conector Ethernet, así como hardware para Wifi 802.11 b/g/n y Bluetooth 4.1. Más tres conectores USB libres. Para el montaje y la puesta en marcha se cuenta con la ayuda de un detallado manual, y la facilidad de que no se necesita soldador, ya que se incluyen todos los cables y conectores necesarios.

El sistema operativo base es una variante personalizada de Linux. Se trata básicamente del clásico Debian OS que equipa a la Raspberry, sobre el cual se ha creado unos ajustes para facilitar su empleo por todo tipo de usuarios. Así, en el escritorio, el botón de menú se ha colocado en la parte inferior izquierda, como ocurre con el menú Inicio de los sistemas Windows. En el resto del escritorio se ha optado por algo neutro, tal vez un tanto gris, con iconos redondeados y texto en negrita.

Naturalmente habrá quien piense que por este precio hay ordenadores comerciales, incluso con mejor equipamiento. Y en caso de ofertas o de equipos de segunda mano, incluso más económicos. Pero el objetivo del Pi-Top no es sólo suministrar un sistema informático a los usuarios, sino dotarles de conocimientos tanto de hardware como de software. Así que montar uno mismo el ordenador es un primer y didáctico paso, más que una opción económica.

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