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Un parásito convierte las plantas vivas en zombies que sólo se conservan por y para el parásito

Plantas zombies, el Apocalipsis ha comenzado

Ahora mismo estoy pensando en todo el tiempo que, durante estos últimos años, he desperdiciado con Plantas contra Zombies. Sí, amigos, yo pensaba que estaba haciendo el bien, que estaba protegiendo a las pobres plantas (bueno, y a mí mismo, claro) y, de repente, resulta que ambos grupos han dejado la guerra de lado y, en una especie de Joint Venture, han unido fuerzas para conquistar el mundo. Y he aquí una señal más de que, amigos, el Apocalipsis Zombie está a la vuelta de la esquina. Y antes de que pienses que esta mañana he confundido el cartón de leche con el de vino, y que la mezcla de descafeinado con tintorro de buena mañana produce estos efectos, tengo que decir que es todo absolutamente cierto: un parásito llamado fitoplasma convierte a las plantas en zombies. Y no reproduce uno, sino dos aspectos fundamentales de los vueltos de entre los muertos.

La manera de proceder del patógeno es tan sencilla como sorprendente: como no puede resistir las condiciones exteriores, una vez que llega a una planta primero se asienta en su interior. Una vez “dentro”, comienza a desplegar la proteína RAD23A, que genera una degradación de sus funciones (lo que tiene repercusión en su aspecto). En primera instancia, el huesped se acomoda en el anfitrión, para asegurar su subsistencia en su interior. Desde ese momento, la planta deja de ser una forma de vida por y para sí misma, y pasa a ser el “caparazón” del fitoplasma, que toma el control completo de la misma. En este momento ya tenemos una planta que, dirigida por el patógeno, actúa de vehículo, al igual que lo hacen los cuerpos degradados que son empleados por [póngase aquí el agente patógeno que nos convierte en zombies que uno prefiera] para extenderse.

Pero sus acciones no terminan ahí. Su siguiente paso es el sistema reproductor de la planta. Al tomar el control sobre la misma, ésta deja de generar y difundir polen y, en su lugar, emplea un sistema similar para convertirse en un vector de infección. Sí, al igual que un zombi es el vector de contagio, una planta zombi es la principal responsable de que haya otras muchas plantas zombies. Además, debido a que muchas de sus funciones dejan de ser necesarias para el parásito, el aspecto exterior de la planta pasa a ser el de estar cerca de la muerte, pese a que alberga una rica vida interior… sí, tú lo has dicho, igual que los zombies.

No sé tú, pero a mí esto del Apocalipsis Zombie me tiene cada día más preocupado. Veo señales de que se acerca cada día en la calle, en la tele, en el Congreso de los Diputados… creo que es un buen momento para volver a leer el Manual de Supervivencia publicado por Max Brooks hace ya unos años. En su momento alcanzó las primeras posición de ventas en libros de ficción. Quizá sea un buen momento para reeditarlo, pero ahora en la categoría de supervivencia. O, para vender más, como autoayuda.

 

Fuente: Nature

Imagen: Jorge P.

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