depresion-prejuicio
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

El odio hacia uno mismo o los demás es un elemento común

Prejuicios y depresión: más relacionados de lo que creemos

Los prejuicios no suelen relacionarse con la depresión sin embargo, recientes estudios parecen confirmar que están más vinculados de lo que creemos.

Todos tenemos prejuicios. De alguna forma nuestra mente busca identificar lo que le rodea y etiquetarlo para sentirse más segura con su entorno. Quizá por eso es tan fácil que aparezcan los juicios de valor, antes incluso de conocer realmente las cosas: queremos saber si algo supone o no un riesgo para nosotros.

Como os contábamos en el artículo “El peligro de no pensar por uno mismo“, hasta cierto punto tener prejuicios es normal, un mecanismo de protección como el miedo, y profundamente relacionado con él. El problema viene cuando nos quedamos en el prejuicio y no seguimos avanzando en el proceso de conocer realmente cómo son las cosas, como cuando los niños deciden que no les gusta la ensalada y se niegan a probarla.

En cuanto a la depresión, los psicólogos vinculan habitualmente esta patología con una visión sesgada y oscura de uno mismo y lo que le rodea. Basándose en eso, un equipo de investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison, liderados por William Cox, afirma que prejuicios y depresión tienen una estrecha relación.

Movidos por el odio

Los investigadores plantean la siguiente cuestión. Si nos paramos ante estas frases inconclusas:

  • Verdaderamente odio _____
  • Odio el aspecto de ____
  • Odio la forma de hablar de ____

Podemos completarlas para expresar un prejuicio hacia un grupo concreto: los musulmanes, los judíos, los cristianos, los catalanes, los madrileños, los gays, los toreros, los políticos… Pero también estamos ante un paciente deprimido que se refiere a sí mismo:

  • Verdaderamente me odio.
  • Odio mi aspecto.
  • Odio mi forma de hablar.

Dado que en ambos casos tenemos un mismo núcleo: el odio hacia uno mismo o los demás, los investigadores ven una conexión clara entre ambos. De alguna forma los estereotipos sobre los demás que conducen a la formación de prejuicios, y los esquemas sobre el “Yo” que conducen a la depresión son, en esencia, los mismos. En ambos casos se trata de procesos muy bien ensayados, automáticos y muy difíciles de cambiar.

Hay que mirarlos a la vez

Según Cox y su equipo, es fundamental practicar una mirada integrada de ambos elementos, ya que los estereotipos se activan en una “fuente” de origen, y luego se expresa el prejuicio hacia un objetivo, haciendo que este entre en depresión.

Los investigadores llaman “desprecio” a este prejuicio, cuando es el causante de la depresión, y se manifiesta a varios niveles. La forma más común sería cuando el prejuicio causa depresión a nivel social, y ponen como ejemplo al depresión de los judíos causada por el prejuicio de los nazis. Sin embargo la cadena puede afectar también el aspecto interpersonal, como cuando los prejuicios de un abusador generan depresión en el abusado. en cuanto al aspecto intrapersonal, estaríamos ante los prejuicios de una persona sobre sí misma, que acaban ocasionando su propia depresión.

En estos casos los investigadores advierten que el enfoque de estos casos de depresión se refiere a cuando esta está impulsada por los pensamientos negativos que unas personas tienen sobre otros o sobre sí mismas, y no incluye las depresiones cuya raíz está en procesos neurquímicos, genéticos o inflamatorios.

El equipo de Cox llama a los profesionales a entender que hay personas con depresión que no sólo están deprimidas, sino que pueden tener prejuicios contra sí mismos conduciéndoles hacia una depresión. Sería importante analizar esto en cada paciente antes de abordar los tratamientos y terapias. En los casos de depresiones por prejuicios, terapias como la conductual cognitiva o el entrenamiento de atención plena, pueden resultar efectivas, según explican. Igualmente, enfoques usados para abordar el prejuicio pueden ser útiles para tratar este tipo de estado depresivo.

Fuente: APS

No comments yet.

Deja un comentario