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Se demuestra la existencia de las feromonas humanas masculinas y femeninas

¿A qué huelen los machos?

Las feromonas son el Cuarto Poder de la naturaleza, el medio por el cual animales y plantas comunican al resto de seres del entorno y de su propia especie lo que quieren de ellos, desde las intenciones de procrear hasta las señales de peligro o ayuda. Hasta no hace mucho se pensaba que eso de las feromonas era cosa sólo de los reinos inferiores, y se discutía bastante en la comunidad científica si los seres humanos disponían de este sistema de reconocimiento de señales químicas. Especialmente porque el órgano que usan los animales para detectar estas señales, el vomeronasal, se supone desaparecido de los humanos en su proceso de evolución. Ahora, un estudio de la Academia China de las Ciencias, dirigido por el profesor Wen Zhou, parece haber solucionado el enigma.

El trabajo de Zhou afirma que existen las feromonas humanas, y que estas son capaces de transmitir información acerca del género de las personas independientemente del género y orientación sexual de quien la detecta. Se trata concretamente del olor de las hormonas sexuales humanas, androstadienona en el caso de los hombres, presente en el semen y las axilas masculinas, y estratetraenol en el de las mujeres, presente en la orina femenina. En ambos casos, estas hormonas actúan generando cierto estado de buen humor en el sexo contrario.

Pero para llegar a estas conclusiones tuvieron que realizarse una serie de experimentos con hombres y mujeres, tanto heterosexuales como homosexuales (en total 96 personas no fumadoras y sanas, 24 de las cuales eran hombres heterosexuales, 24 mujeres heterosexuales, 24 hombres homosexuales y 24 mujeres bisexuales u homosexuales), mediante un procedimiento denominado Point-Light-Walkers (PLW), como se puede ver en esta demo. De la misma manera, los sujetos visualizaron los 15 puntos de luz PLW, coincidentes con las articulaciones fundamentales del ser humano que recrean sus movimientos al andar, teniendo que identificar el género de la persona según el movimiento de las figuras.

Todos los participantes tuvieron que realizar la tarea mientras se les exponía a una sustancia diferente pero de olor similar al clavo, basada bien en androstadienona, bien en estratetraenol o en una sustancia de control. Así fue como vieron que cuando actuaba la androstadienona, las mujeres heterosexuales se sentían inclinadas a identificar los movimientos como masculinos, pero no los hombres. Por el contrario, los cuando los hombres olían el estratetraenol identificaban las figuras como femeninas, pero no le ocurría igual a las mujeres.

Otro de los datos arrojados por el experimento fue que los hombres homosexuales respondían ante las feromonas de manera similar a como lo hacían las mujeres heterosexuales, pero en el caso de las mujeres homosexuales o bisexuales no hubo respuestas significativas, lo que en opinión de los investigadores se debe a que la orientación sexual de este grupo era más ambigua que la del resto de participantes, por lo que se producía una modificación del 8% en la percepción del género. Para Zhou, este estudio viene a demostrar la existencia de las feromonas humanas y de su acción sobre el subconsciente, que es capaz de percibir las señales químicas de estas sustancias y asociarla con un género determinado sin darnos cuenta ni percibir, realmente olor alguno.

Fuente: Agencia Sinc

Imagen: Wikimedia Commons. Autor: SenorAnderson

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