" />
Mujer al teléfono
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

Estudiantes de Stanford demuestran qué se puede saber de los metadatos de las llamadas

¿Qué puede averiguar la NSA de nuestro registro telefónico?

¿Por qué tendría la NSA interés en conocer los metadatos de los registros telefónicos de las personas? ¿Hay algo más, aparte de a quién llamas y quién te llama? ¿Algo lo suficientemente relevante como para justificar el espionaje de estos datos? Estas debieron ser algunas de las preguntas que se hicieron un par de estudiantes de informática de la Universidad de Stanford, Jonathan Mayer y Patrick Mutchler, quienes se propusieron averiguar cuánta información (de verdad) se podía llegar a obtener del análisis de los metadatos telefónicos, a pesar de las afirmaciones del Gobierno Federal de que no son demasiado relevantes, según publica en su portal la propia Universidad de Stanford.

Al contrario que la NSA, Mayer y Mutchler no tuvieron que espiar a nadie, sino que estudiaron los registros telefónicos de 546 voluntarios. Contrastaron los números de esos voluntarios con los directorios públicos de Yelp y Google Places para comprobar quién hace las llamadas. De los datos obtenidos concluyeron que se podía obtener información médica, financiera, legal e, incluso, sobre si la persona poseía un arma… sólo con el registro de llamadas. El 57% de los voluntarios hizo llamadas por temas de salud, y el 40% por cuestiones financieras. Es más, en contra de las declaraciones del presidente Obama, que afirmaba que ni se estaban buscando nombres de personas ni viendo los contenidos, de las 33.688 llamadas a números únicos, Mayer y Mutchler lograron aislar la identidad particular de 6.107 números. También consiguieron obtener detalles acerca de la familia, las tendencias políticas, profesionales, religiosas y sexuales.

Con la ayuda de una aplicación para Android analizaron las llamadas individuales de los voluntarios a números “sensibles” y cruzaron luego los datos, con lo que obtuvieron patrones significativos de la actividad de la persona. Como ejemplo, un participante realizó llamadas a diversos grupos locales de neurología, a una farmacia especializada y a una línea de ayuda farmacéutica centrada en la esclerosis múltiple. Tras estas primeras conclusiones aparecen otras, más significativas, y es que obtener información personal y sensible a través de los metadatos del registro telefónico no es difícil, incluso desde una pequeña muestra como la obtenida por Mayer y Mutchler analizada con poco tiempo. Además, tampoco sería complicado escalar el sistema a una población mucho mayor. Estos estudiantes de Stanford se ajustaron en todo momento a la legalidad y, aún así, consiguieron una buena cantidad de información personal. ¿Qué no habrá podido obtener la NSA con más tiempo, más recursos y menos escrúpulos?

Imagen: Wikimedia Commons. Liberada para dominio público por su autor, Bill Branson

No comments yet.

Deja un comentario