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El descubrimiento se ha llevado a cabo en el yacimiento de Swartkrans, al noroeste de Johannesburgo (Sudáfrica)

Restos humanos de hace 1,7 millones de años con cáncer cuestionan la paleodieta

Hace 1,7 millones de años las fábricas no llenaban el aire que respiramos con gases contaminantes. No se les administraban antibióticos a los animales de consumo para mejorar la producción. No se explotaban las plantas en invernaderos en cualquier época del año ni se abonaba con químicos. Las antenas no recortaban su silueta en el atardecer de las sabanas, no había turnos de ocho horas para pasar sentados delante de un ordenador ni pluses de productividad. Las farmacéuticas no existían, y no había bancos ni hipotecas. No había paro porque tampoco existía el trabajo como lo conocemos hoy y, por supuesto, no había supermercados, restaurantes ni Masterchef. La alimentación de los humanos de entonces era absolutamente natural, prácticamente sin elaborar (no había pan siquiera, ni se ordeñaban vacas) y sin cocinar. No había cultivos todavía, por lo que comían lo que la naturaleza buenamente regalaba, desde unas bayas silvestres o unas raíces a un mamut.

Basándose en la total naturalidad de estos alimentos y de ese tipo de vida, sin más estrés que el que produce un león cuando te persigue, el doctor Walter L. Voegtlin ideó la paleodieta allá por los años 70, y desde entonces hasta nuestros días ha ido popularizándose, hasta el punto de que el público (y algunos científicos) la consideran una especie de dieta milagro, capaz de mantenernos sanos y lejos de todo tipo de enfermedades, incluido el cáncer. Sin embargo, recientes hallazgos en el campo de la arqueología y la anatomía científica, han descubierto restos humanos de hace 1,7 millones de años que muestras claramente las lesiones producidas por un cáncer óseo.

Se trata, pues, de la evidencia más antigua encontrada de cáncer y tumor óseo en unos restos humanos, y ha sido encontrada por un equipo internacional de investigadores dirigidos por científicos del Instituto de Estudios de la Evolución de Witwatersrand y el Centro Sudafricano para la excelencia en Paleociencia. El descubrimiento se ha llevado a cabo en el yacimiento de Swartkrans, al noroeste de Johannesburgo (Sudáfrica), y consiste en un hueso del pie de un homínido joven con evidencias de cáncer maligno, concretamente un osteosarcoma.

https://www.youtube.com/watch?v=65TjgYFB9uw

Hasta ahora el resto de tumor más antiguo encontrado en un fósil humano es el de un niño australopitecus con una neoplasia benigna en las vértebras en el yacimiento de Malapa, en Sudáfrica, hace unos 2 millones de años. Sin embargo, el resto más antiguo de enfermedad maligna tenía unos 120.000 años y provenía de la costilla de un neandertal. Así es que, tal y como explica Edward Odas, unos de los investigadores del equipo: «La medicina moderna tiende a asumir que los cánceres y tumores en los seres humanos son enfermedades causadas por el estilo de vida moderno y nuestras circunstancias ambientales. Nuestros estudios demuestran los orígenes de estas enfermedades, y que nuestros parientes más antiguos las padecieron millones de años antes de que existieran las modernas sociedades industriales«.

A raíz de estas evidencias otro de los investigadores y responsable del yacimiento de Malapa, el profesor Lee Berger, ha apuntado a que la historia de estas enfermedades es mucho más compleja de lo que se ha supuesto hasta ahora, y queda demostrado definitivamente que no se trata de enfermedades modernas. Y, por supuesto, no se puede decir que la paleodieta tenga la clave de la prevención del cáncer.

Fuente e imagen: Phys.org y Wits University

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