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Según Vinton Cerf "La privacidad podría llegar a convertirse en una anomalía"

Sayonara privacidad

Hay algunas personas que, cuando hablan, consiguen un enorme y respetuoso silencio a su alrededor, pues rara vez sus palabras no son trascendentes. Tal es el caso de Vinton Cerf, uno de los principales responsables de que hoy Internet sea una realidad. El graduado en matemáticas y ciencias de la computación por la Universidad de Stanford, y posteriormente doctorado por la Universidad de California dirigió las investigaciones que desembocaron en la creación de TCP-IP, el conjunto de reglas que regulan el tráfico de datos en Internet (y en otras muchas redes basadas en la misma arquitectura, como el 99 por cien de las redes locales domésticas). Pocos años después diseñó el primer sistema comercial de correo electrónico a través de Internet y, entre medias, siguió trabajando en redes, transmisión de datos de manera inalámbrica (radio y satélite) y mejorando TCP-IP… en resumen, toda una vida dedicada a trabajar en “las tripas” gracias a las cuales hoy funciona Internet.

Y sus últimas palabras no son precisamente tranquilizadoras. Más bien al contrario, el científico y, actualmente, empleado de honor de Google (en función de evangelizador de Internet) ha afirmado que, de no revertirse la tendencia actual, con el tiempo la privacidad puede llegar a coQnvertirse en una anomalía, una irregularidad de pequeño tamaño en un sistema en el que impere lo contrario. Las noticias sobre cómo el gobierno de Estados Unidos ha estado espiándonos (y no habría sido el único, ni mucho menos), o los agujeros de seguridad que comprometen nuestros datos almacenados en diversos servicios online, apuntan en esa dirección. Sin embargo, según el propio Cerf, hay una amenaza que las supera a todas: nosotros mismos. Sí. En la línea de la charla del Agente Smith a Neo en Matrix (y con la similitud entre Vinton Cerf y El Arquitecto de Matrix Reloaded, que hoy mismo me recordaba Amparo Babiloni), la principal amenaza para el ser humano es el propio ser humano. Más concretamente, según El Arquitecto Vinton Cerf, la llegada de algunas tecnologías va por delante de la capacidad del ser humano para asimilarlas adecuadamente, y en este caso las redes sociales son un claro ejemplo de ello. Si bien, de un tiempo a esta parte existe una creciente corriente de pensamiento crítica contra estas plataformas, su éxito no deja de ser masivo, y el tipo de contenidos publicado en las mismas por los usuarios es, en muchos casos, una versión digital del exhibicionismo más contundente. Fotos de nuestra vida privada, comentarios en los muros que son más propios de mensajes privados, información personal que jamás divulgaríamos por otros medios… sí, somos nosotros mismos quienes, en gran medida, sacrificamos la privacidad a favor de crear un escaparate en el que vender nuestra marca personal. Y esto, claro, en algunas ocasiones es una decisión meditada, y en la que los usuarios tienen claras las líneas rojas entre lo que quieren compartir y lo que mantienen en privado. Sin embargo, por otra parte, hay muchos usuarios que no están lo suficientemente “maduros” como para ser conscientes de, hasta qué punto, están prescindiendo de su privacidad a cambio de conseguir unos cuantos Likes o retweets en redes.

“Cada día será más difícil preservar nuestra privacidad en Internet”, afirmó Vinton Cerf que, no obstante, cree que todavía queda espacio para esta… siempre y cuando no sea uno mismo el primero en comprometerla. Al fin y al cabo, ha hablado de una anomalía, no de una utopía o de un recuerdo del pasado.

One Response to Sayonara privacidad

  1. Amparo Babiloni 27 Enero, 2014 at 10:14 #

    Soy fuente de Tekn’Life, chúpate esa Reuters!

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