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¿Qué harías si tuvieras tus necesidades económicas cubiertas?

Una startup alemana beneficia a 85 personas con la renta básica durante un año

Muchos emprendedores se lanzan a poner en marcha proyectos empresariales, después de entender el valor de su propia experiencia como elemento diferenciador. En cierto modo es justamente lo que hizo Michael Bohmeyer (de 31 años) al fundar Mein Grundeinkommen (Mi renta básica). Bohmeyer toca así uno de los puntos más críticos de sobre la concesión de ayudas: el temor a que eso vuelva perezosa a la gente y no se esfuercen.

La experiencia de este emprendedor le llevó a darse cuenta de que no tener que preocuparse por lo esencial durante su primer proyecto de emprendimiento fue decisivo para ser mucho más creativo y activo en su trabajo. Esa ha sido la razón principal por la que se ha embarcado en lo que considera un experimento sociológico, con el que quiere, además, acallar las voces más escépticas de Alemania sobre la creación de una renta básica universal, y demostrar que es viable.

A través de un modelo de crowdfunding, Mein Grundeinkommen ha logrado que 55.000 personas para que donen dinero en efectivo para llevar a cabo el experimento, sin saber siquiera para quién irá ese dinero ni lo que la gente iba a hacer con él, sólo que proporcionarían a los beneficiarios 1.000 € mensuales incondicionales durante un año. El proyecto se puso en marcha en 2014. La elección de los 85 beneficiarios, entre ellos 10 niños, se hizo mediante una especie de rueda de la fortuna retransmitida online, por lo que la diversidad de los beneficiarios es enorme.

¿Qué es lo que ha pasado con las personas que recibieron esos 1.000 euros incondicionales al mes durante un año? Para Bohmeyer está muy claro que “todos duermen más profundamente y nadie se convierte en vagabundo“. Las experiencias han sido muy diferentes para todos ellos pero, básicamente saber que no tenían que preocuparse de lo básico durante un año les permitió tomar decisiones que no habrían podido tomar de haber tenido sobre sus espaldas la presión de tener que pagar el alquiler.

Algunos de los casos más difundidos a través de los medios alemanes han llegado a más de 1,3 millones de espectadores por medio del documental ARD (que puede verse online hasta el 19 de marzo de 2018), que muestra la evolución de varias historias a partir de que supieron que habían ganado la renta básica de Bohmeyer.

Para Noé y su familia la renta básica les permitió aparcar durante un tiempo las decisiones por necesidad para tomar decisiones más pensadas. Así, mientras Valerie, la madre, encontró el momento para cuidar de su bebé al tiempo que retomaba con éxito su primer proyecto de ser diseñadora de interiores independiente. Mientras su marido, recién llegado de Mali, podía centrarse en tomar clases de alemán.

En el caso de Ingrid, la renta básica le ayudó a mantener la calma cuando, en agosto de 2016, su jefe le dijo que no le renovaría el contrato. A partir de ciertas edades, encontrar trabajo es mucho más difícil, pero como no tenía premura por encontrar “lo que fuera”, buscó tranquilamente ofertas de trabajo y aceptó una pasantía de dos semanas en una empresa de consultoría de impuestos en Hamburgo. Posiblemente nunca habría optado a un puesto así de haber estado presionada por el paso del tiempo y la necesidad. Ahora está empleada en la misma consultora donde hizo las prácticas y, como ella cuenta, es un trabajo que le hace feliz y le permite aprender mucho todos los días.

Hildegard pudo liberarse de sus deudas por primera vez en muchos años, y el hecho de recibir la renta básica le permitió hacer algo que no había podido emprender hasta entonces: hacer cursos de formación para conseguir más ingresos. Y aunque no se ha otorgado ningún lujo, sí que ha podido hacer esas pequeñas y sencillas cosas que a veces son tan difíciles cuando hay necesidad: ir con sus amigos al cine o a cenar e, incluso, prestar su ayuda a algunos de ellos. Su visión de los meses posteriores a recibir la renta habla muy significativamente de lo que representa para muchas de estas personas: una oportunidad para pensar en cómo realinear sus vidas.

Para algunos beneficiarios la renta básica les ha permitido hacer, en sus destartaladas casas, la reforma necesaria para vivir en buenas condiciones con sus familias. En otros casos han sido las primeras vacaciones familiares, el tiempo para tratar enfermedades crónicas, para cuidar a familiares con problemas, pagar los estudios de los hijos o ser más arriesgados en sus decisiones laborales.

Con este experimento Bohmeyer pone sobre la mesa las experiencias de más de 80 personas y familias que, de un día para otro, tienen resuelta su subsistencia durante un año. De alguna forma ha roto con las especulaciones sobre “qué pasaría si…” aportando hechos reales sobre la reacción de la gente al cobrar la renta básica.

En 2009, el Parlamento alemán rechazó la solicitud de renta básica universal por parte de unos 50.000 alemanes, a pesar de que, según las encuestas, el 40% de los ciudadanos están a favor de su implantación. Las razones a favor hablan de combatir la pobreza, simplificar la burocracia o facilitar la transición digital. Las que claman en contra están preocupadas por cómo afectarían esos ingresos a la relación de las personas con el trabajo, hay quien (como los representantes de la derecha) lo considera una “recompensa a la pereza” y otros que piensan que la renta universal sólo aumentaría las desigualdades sociales o que entonces nadie querría hacer los trabajos más desagradables como la limpieza de los contenedores de basura.

Los planteamientos a favor y en contra todavía se encuentran con muchas lagunas, entre ellas entender que el éxito o el fracaso de un proyecto así dependerá en gran medida de que se piense bien cómo hacerlo y se acompañe de buenos estudios al respecto, incluyendo el por qué de las situaciones de desigualdad del país, las posibles carencias del sistema sanitario o educativo, las políticas laborales, etc. Sin contemplar la posibilidad de una renta básica universal dentro del marco global de las políticas de la nación y sus circunstancias, ninguna buena idea tendrá buenos resultados.

Fuente: Phys.org y Mein Grudeinkommen

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