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La Universidad de Washington experimenta con unas smartglass que identifican las células tumorales

Unas gafas para curar el cáncer

Algunas tecnologías pueden parecer poco útiles e incluso frívolas. Sin embargo, en algunas ocasiones se trata de productos que acercan al gran público tendencias con aplicaciones verdaderamente útiles. Es el caso de Google Glass, que pese a que sus usuarios no se separan de ellas, no son (de momento) atractivas para la mayoría de usuarios. El éxito de este tipo de gafas está por ver, pero las aplicaciones de esta tecnología son múltiples.

Es el caso del proyecto que está probando la Universidad de Washington y que, aunque no utiliza unas Google Glass, sí que explora el mismo concepto que estas. Se trata de unas gafas inteligentes capaces de detectar las células tumorales, lo que ayudará a los cirujanos a reducir el número de intervenciones por el que un paciente debe pasar para alcanzar, en su caso, la curación. El cirujano visualiza los tejidos a través de las gafas, que detectan los tumores como puedes ver en este vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=M1WdL61y_S8

En muchas ocasiones, una operación que tiene como finalidad extirpar un tumor puede dejar algún resto difícil de localizar a simple vista. Mediante estas nuevas gafas, las células potencialmente malignas se mostrarán con un color distinto de las sanas. Por supuesto, esto no sustituye a ningún criterio médico o a la observación directa del cirujano, pero puede servir de ayuda para localizar células que pueden desarrollarse y conducir a una segunda operación.

Según los investigadores, entre un 20 y un 25% de los cánceres de mama hacen necesaria una segunda intervención quirúrgica para eliminar restos del tumor que pasaron desapercibidos durante la primera operación. Julie Margenthaler, doctora y profesora asociada de cirugía en esta universidad asegura que “esperamos que esta nueva tecnología reduzca o, idealmente, elimine la necesidad de una segunda cirugía”. Margenthaler realizó una cirugía de este tipo el lunes, con ayuda de las gafas diseñadas en la Universidad de Washington y asegura que queda mucho por hacer, pero que se sienten muy motivados por lo que este adelanto puede suponer para los pacientes.

Se trata de una tecnología que no sólo serviría para evitar al paciente pasar por el doloroso trance de una nueva operación, además de los temores que el enfermo siente cuando le explican que la primera operación no fue suficiente. Por si eso fuera poco, también puede ayudar a hacer los servicios médicos más eficientes, reduciendo costes y listas de espera y permitiendo, por tanto, dar una mejor atención al conjunto de pacientes. El proyecto se está desarrollando con un presupuesto de 2,8 millones de dólares, proporcionados por el Instituto Nacional de Salud en 2012. Una cantidad que no parece excesiva para el avance que supone en el tratamiento de diversos tipos de cáncer.

Samuel Achillefu, profesor de radiología e ingeniero biomecánico, ha liderado el proyecto. El sistema incorpora una tecnología de vídeo diseñada por ellos, capaz de detectar tumores de solo 1 milímetro de diámetro, y un agente molecular que se adhiere a las células cancerígenas y que es visible con ayuda de las gafas. Las células marcadas mediante este sistema brillan mediante el uso de estas, para que la detección sea más fácil.

Aunque la tecnología sea la pasión de muchos de nosotros, es habitual que los avances tecnológicos que más interés despiertan sean un poco frívolos o, aunque útiles, perfectamente prescindibles. Son proyectos como este los que dotan de sentido el desarrollo tecnológico. Reconforta pensar que la popularización de algunas tecnologías contribuye a que se perfeccionen, se abaraten y hagan posible que las investigaciones que más importan se aprovechen de ello. Lo que hace falta es que cuando este dispositivo llegue a producirse de forma industrial sea lo bastante asequible para que cualquier enfermo tenga las mismas oportunidades. El ahorro en el número de intervenciones puede facilitar que incluso los amantes de los recortes sanitarios y en investigación lo vean con buenos ojos.

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