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Proponen la reintroducción de elefantes y bisontes en Europa para regenerar la biodiversidad

Y volverán los mamuts a poblar la Tierra

En su número de octubre de 2013, la revista Investigación y Ciencia publicaba un artículo de George Church, catedrático de genética de la facultad de medicina de Harvard, además de director del Centro de Excelencia en genómica de la misma Universidad, afirmaba que usar lo que sabemos de genética para resucitar especies extintas como el mamut, podría ser positivo para recuperar la biodiversidad en algunos ecosistemas. Ahora, investigadores daneses de la Universidad de Aarhus se han sumado a esa idea, proponiendo la repoblación de Europa con aquellos grandes mamíferos que vivieron prehistóricamente sobre el Continente.

No se trataría, como en el caso de Church de revivir, a partir del ADN, al mamut lanudo, sino más bien volver a introducir las especies que formaron parte del paisaje europeo y que fueron los “arquitectos” de su estructura medioambiental. Curiosamente, a estos grandes mamíferos herbívoros (elefantes, bisontes, ganado salvaje…) se ha llegado a través del estudio de algo mucho más pequeño, el escarabajo pelotero.

Los estudios de los investigadores han revelado que estos escarabajos, dependientes de los excrementos de grandes mamíferos prehistóricos, eran mucho más abundantes hace entre 132.000 y 110.000 años, en ese periodo interglacial, que en el actual, hace entre 10.000 y 5.000 años, lo que se conoce como Holoceno temprano.

El ecosistema de la época estaba conformado por un bosque denso intercalado por zonas verdes cerradas y semicerradas. Según explica Jens–Christian Svenning, de la Universidad Aarhus, con la aparición del hombre moderno se redujo la presencia de grandes mamíferos salvajes y los bosques, en un primer momento, se hicieron más densos y, luego, con la instauración paulatina de la agricultura, empezaron a despejarse.

La propuesta de los expertos es reintroducir especies semejantes a estos grandes animales prehistóricos para recuperar los ecosistemas templados y asegurar la biodiversidad que se perdió con la explotación del medio por parte del hombre. En este sentido, Church propone en su artículo incluir una serie de modificaciones genómicas en el elefante moderno para dotarle de algunas de las características que permitían al mamut adaptarse a las frías temperaturas del norte de Europa tales como aumentar la capa de grasa subcutánea, darle cierto pelaje lanudo y glándulas sebáceas.

En sus cálculos, Church asegura que estos nuevos mamuts contribuirían a mantener el frío del norte del planeta (Rusia y Canadá), donde el calentamiento está provocando que se derrita el hielo y se liberen más gases de efecto invernadero. Al pastar la hierba seca, el sol podría beneficiar los brotes tiernos, también los nuevos plantones de árboles, que se fortalecerían y darían lugar a nuevas y más profundas raíces.

Ahora que el coste de las técnicas genéticas está bajando de precio y que se conservan restos genéticos completos de diversos animales prehistóricos, no es este el primer científico seducido por la idea de volver a recuperar especies extintas. Puede que no fuese una mala idea si la intención es recuperar la biodiversidad, pero con un pequeño problema. Bueno, dos. El primero es que se desconocen realmente los efectos en el medioambiente, tal y como se estructura ahora, de la introducción de especies no pertenecientes al mismo. Se sabe, desde hace mucho, cómo ha perjudicado al medio la presencia de especies no autóctonas y, aunque los mamuts o los bisontes fuesen autóctonos hace miles de años, ahora no lo son, y el entorno ha cambiado. El otro problema es que difícilmente la reintroducción de animales en un medio, el que sea, va a solucionar un problema causado por la acción del hombre, si el hombre no se propone firmemente ser menos agresivo con su entorno. En tal caso, volverían los mamuts, sí, pero igualmente volverían a desaparecer.

Imagen: Dominio público creada por Charles R. Knight. Tomada de Wikipedia Commons.

Fuente: Agencia Sinc y revista Investigación y Ciencia

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