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Los chips del anticristo

El mundo a veces es un lugar extraño.

Hace unos días encontré una noticia interesante en el portal Phys.org. Era la siguiente:

Como me pareció curiosa me puse a traducirla para publicarla en TnL. Aunque algunos medios la habían sacado en febrero, aportaba algo más de información a lo dicho entonces. Mientras estaba en la tarea me acordé de que hacía ya algunos años se habían publicado noticias acerca de la implantación de chips en empleados.

Busqué en Internet y encontré una noticia de 2006 publicada en varios medios españoles (entre el 17 y el 22 de febrero) sobre una empresa de Cincinnati (Ohio) llamada CityWatcher.com, dedicada a la videovigilancia, que había sido la primera en implantar chips a sus empleados para controlar el acceso de los mismos a las zonas restringidas. En la noticia, que había servido la Agencia EFE por medio de su corresponsal en Washington, había declaraciones del presidente de la compañía CityWhatcher, Sean Darks, hablando de los empleados voluntarios que se habían puesto los primeros implantes y se mencionaba también a la compañía proveedora de los mismos: VeriChip, una filial de Applied Digital Solutions, de Palm Beach en California.

Verichip había podido comercializar los chips que ahora usaba CityWatcher porque la FDA (Dirección de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos), había autorizado el uso de los chips en humanos en 2004. Por VeriChip hablaba su portavoz en el artículo, llamado John Procter. El tal Procter recordaba que la Secretaría de Justicia de México ya usaba chips con sus empleados, y el artículo mencionaba que una discoteca de Barcelona usaba estos chips para sus clientes VIP.

Aparecía al final la mención a un grupo de activistas de Palo Alto denominados “Profesionales de la tecnología por la responsabilidad social“. En su nombre, una miembro llamada Lisa Smith criticaba la iniciativa como una invasión total de la intimidad.

Hasta aquí bien. La nota salía publicada en medios españoles serios como El Mundo, ABC o 20minutos, todas con la referencia de la corresponsalía de EFE en Washington y no tenía nada de raro.

Sin embargo, cuando empiezo a buscar en Internet a las empresas y personas mencionadas es cuando empieza el festival.

Busco www.citywatcher.com y me redirige a una url en la que pone ww17.citywatcher.com donde se ve esto:

Busco citiwatcher sin más y nada, no hay ninguna web de la compañía, al menos con esa denominación. ¿Y Sean Darks, su supuesto presidente? Ahí hubo algo más de suerte, porque aparecía su perfil de LinkedIn.

La ciudad era la correcta (Cincinnati) y, efectivamente, entre 2001 y 2007 aparece como presidente de CityWatcher.

La empresa no lleva enlace y entiendo que si existió como tal, ahora ya no. En una noticia de The Washington Post del 22 de junio de 2017 da alguna pista de lo que pudo haber pasado. Básicamente, en cuanto la noticia del implante se extendió por EE.UU. hubo una implicación general de todo tipo de grupos, especialmente los defensores de las libertades civiles y los cristianos, que se movilizaron en todo el país para atacar la iniciativa. Los argumentos iban desde la invasión de la intimidad, al riesgo desconocido aún para la salud, pasando por la idea, bastante generalizada, de que el implante del chip estaba relacionado con las profecías del Apocalipsis y la llegada del Anticristo.

La noticia hacía referencia a que el trabajo de la compañía que los fabricaba, VeriChip, no estaba teniendo los resultados esperados. Habían hecho grandes inversiones pero las ganancias no habían llegado. Esperaban abrir mercado entre los pacientes de Alzheimer, personas diabéticas o con problemas de corazón para mejorar los controles médicos, pero la confirmación de ciertos fallos de seguridad que hacían muy fácil conseguir la información personal de los pacientes, le dieron la puntilla de gracia a la compañía. Al parecer se llegaron a publicar en Internet instrucciones para clonar dispositivos VeriChip (según Wikipedia). A partir de las polémicas varios estados prohibieron la implantación forzada de chips en humanos, enfocados justamente en la pretensión de algunos de “chipear” a los presos por delito violentos.

¿Qué pasó entonces con VeriChip? Escribir verichip en el buscador es adentrarse en un mundo paralelo. La primera entrada, gracias a dios, es de la Wikipedia. Al menos ahí aclara cómo aparecieron varios informes que relacionaban el chip con el desarrollo rápido de tumores malignos, lo que hizo que la confianza en la compañía cayera en picado, a pesar del argumento de que no se ha constatado que ninguno de los millones de perros y gatos que obligatoriamente llevan chip en diversos países del mundo, hayan desarrollado cáncer a causa del chip. La entrada avanza que los chips acabaron por ser retirados del mercado en 2010 a causa de la poca aceptación y las aún más escasas ventas.

La entrada de Wikipedia incluye un link a la web de VeriChip que lleva hasta www.verichipcorp.con.

Por si no se han percatado del detalle, la página está totalmente en alemán, y sus referencias a la tecnología son para hablar de drones y de lavadoras. No hay versión en inglés y no nos da la impresión de que se trate, de ninguna manera, de una empresa de Palm Beach. La que sí parece viva es Applied Digital Solutions, pero es una empresa de Louisville, en Kentucky, dedicada a las soluciones digitales de grabación de voz, el análisis del habla y los servicios de soporte. Si VeriChip fue filial de esta empresa, no aparece referencia alguna en la web. Asociando Applied Digital Solutions y VeriChip aparecen diversas noticias, entre ellas una de 2003 que habla de la empresa que distribuiría en exclusiva VeriChip en México para la Fundación Nacional de Investigaciones de Niños Robados y Desaparecidos.

De Solusat México encontramos esto (que es el link que aparece en el artículo anterior para obtener más información):

Wikipedia menciona que VeriChip creó una empresa llamada Xmark (una subsidiaria canadiense según noticias), para el desarrollo de productos sanitarios. VeriChip la vendió a Stanley Works por 47,9 millones de dólares en julio de 2008.

¿Y el tan John Procter? Bueno, hay un John Procter eurodiputado, otro músico, un geólogo norteamericano del siglo XIX, un responsable de diseño y desarrollo para una empresa farmacéutica…

En fin, parece que la idea de implantar chips en humanos les salió muy caro a todos. Incluso la discoteca barcelonesa que se hizo famosa en el mundo por ofrecer el chip a sus clientes VIP parece que no existe ya. Se llamaba Baja Beach Club. Si alguien sabe qué ha sido de ella, ¿podría darnos noticias?

 

Hasta aquí la historia curiosa. Lo no tan curioso y sí más perturbador, es el rastro de las otras fuentes que trataron el tema de VeriChip y CityWatcher. Aquí empiezan a aparecer portales Spychips.com (9 febrero 2006) y referencias a un libro escrito por Katherine Albrecht y Liz Mcintyre en 2005, prologado por Bruce Sterling: Spychips: How Major Corporations and Government Plan to Track Your Every Move with RFID. Las menciones a George Orwell, el espionaje, las violaciones de la intimidad y el uso y abuso de la información personal, así como el riesgo de tumores por la implantación del chip, son los puntos fundamentales del libro.

Katherine Albrecht es una de las muchas personas en EE. UU. que participan y lideran movimientos antichips dentro de asociaciones por las libertades civiles, aunque en este caso con tintes muy religiosos. Albrecht es fundadora y directora de Caspian Consumer Privacy, una organización de consumidores secular fundada en 1999 que cuenta con referencias en multitud de publicaciones acerca del uso de las etiquetas RFID. Aunque la entidad se denomina como no-religiosa, Albrecht es manifiestamente cristiana, y vincula en sus escritos el uso de la tecnología con su visión religiosa.

Ni que decir tiene que el nombre de Caspian viene del Príncipe Caspian, de las Crónicas de Narnia; en las películas se nota algo menos, pero a poco que cojas uno de los libros, la influencia y las referencias cristianas son claramente identificables. La página web de esa asociación es, justamente Spychips, la mayor fuente de noticias acerca del uso de chips y tecnología para espiar a los ciudadanos, así como casos presuntamente documentados de cáncer en animales con implante VeriChip. Su objetivo es que la población rechace el uso de RFID, incluidas las etiquetas de los supermercados, para reducir las posibilidades de espionaje. La asociación ha permanecido intensamente activa hasta aproximadamente 2008, después ha reducido bastante sus intervenciones en la web.

 

Albrecht es, además, una de las defensoras y difusoras de la idea de que las tecnologías RFID son la “Marca de la Bestia”, el recurso necesario para que la profecía del Apocalipsis sobre el número que “la bestia” colocará a los “fieles” para preparar la llegada del Anticristo. Al respecto ha escrito numerosos libros, entre ellos este, destinado a los niños:

No sé si el movimiento antichip en el mundo es muy amplio o si el número de sus seguidores es legión, pero a la vista de los muchos (muuuchos) artículos, referencias, portales (especialmente en EE.UU. y Latinoamérica) de matices cristianos que atacan abiertamente las tecnologías RFID. Como dato, desde 2009 Albrecht es la responsable de comunicación en EE.UU. de Ixquick.com, “el motor de búsqueda más confidencial del mundo”.

Cuando trataba de encontrar la fuente estadounidense de la noticia de VeriChip y CityWatch, lo que encontré antes que ninguna otra cosa fueron portales anti-RFID y portales cristianos que relacionaban la noticia con la marca de la bestia y la llegada del Anticristo. Al final no logré encontrar la fuente, salvo que la fuente sea uno de esos portales. Para mi sigue siendo un misterio, al igual que con saber qué pasó con VeriChip y CityWatch para que no quedara de ellos rastro alguno, con lo difícil que dicen que es borrar el rastro en Internet.

En fin. Hace 3 días publiqué la noticia que encontré en Phys.org sin hacer una sola mención a VeriChip o CityWatch ante la dificultad de dar alguna referencia válida sobre ellos, porque cualquiera que los buscara se encontraría con lo mismo que yo: la nada. Eso fue hace 3 días. Hace 2, de pronto la noticia empezó a marcar un pico en Analytics de esos que se salen del gráfico. El origen de la subida de tráfico estaba en EE.UU. y Latinoamérica, en parte orgánico y, en una enorme medida, provenientes del portal elarrebatamiento.com (que reza “si esta página no se actualiza es que ocurrió – noticias proféticas”.

Luego había otros como tiemposprofeticos.org que, por cierto, han copiado literalmente mi texto, con enlaces (que van a TnL), montaje de la foto (porque era muy cuadrada y le tuve que encajar en un fondo rectangular negro para que no se deformara) y todo, pero lo firma una tal Johanna Bates (gravatar cristoviene777).

Algo que me pone de bastante mal humor.

El mundo a veces es un lugar extraño.

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