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Movistar no entiende que yo no quiera mejorar

Lo confieso. En casa tenemos Internet, fijo y móvil con Movistar. Qué le vamos a hacer. Al final tienes que escoger alguna de estas compañías, aunque de lo que no cojea una cojea la otra. Periódicamente tengo que contactar con ellos para resolver alguna cuestión. La última fue la de desactivar el servicio “Más megas”. Ese que unilateralmente la compañía decidió activar para cobrarnos el exceso de datos, en lugar de reducir la velocidad una vez consumido lo contratado. Básicamente “Yo te lo activo, y si no dices nada, ahí que te lo cobro”.

Me lo pensé mucho antes de llamar, porque cada vez que hablo con ellos pasa lo siguiente:

  • Hola, buenos días, llamaba para tal cosa.
  • Sí señora, ¿me permite su nombre para dirigirme a usted?
  • Fátima.
  • Señora Fátima, estamos viendo en el sistema que su plan Fusión es antiguo.
  • Lo sé, y no quiero cambiarlo
  • Señora Fátima, permítame que le diga que puede tener ochentaymuchos canales de televisión, Yomvi en el móvil, lo que antes era Canal+ y todo el fútbol, además de 3 Gb en cada uno de los móviles que tiene contratados, más la fibra de 30 megas y todo por el mismo precio que paga ahora.
  • Lo sé, gracias, pero no lo quiero.
  • Pero pagaría lo mismo y tendría más.
  • Bueno, eso dicen ustedes, pero no es por eso, es que no lo quiero porque no lo necesito.
  • ¿Cómo no va a querer mejorar lo que tiene? Perdone, pero no lo entiendo. Ya es una cuestión personal, ¿me lo podría explicar? porque de verdad que no lo comprendo, le estoy ofreciendo mucho más por el mismo dinero.

Llegados a este punto (que inexorablemente se repite cada vez que tengo que hablar con un operador), yo explico la misma cuestión, y la persona al otro lado del teléfono acaba diciéndome (no sin volver a insistir): “Bueno, señora Fátima, lo respeto pero no lo entiendo”. Supongo que deben verme como una especie de Amish, que usa quinqué en vez de electricidad, se lava con jabón casero en una palangana y prefiere el correo postal que el email.

Para mi es muy sencillo. No necesito 3 Gb en el móvil. Tengo contratado 1 Gb del que apenas consumo algo más de 300 Mb al mes.

¿Ver televisión y series en el móvil? ¿Cuándo?, ¿cuando viaje?, ¿mientras espero en la sala de espera del médico o en la cola de la pescadería? ¿Por qué tengo que llenar ese tiempo con televisión? ¿Por qué es tan incomprensible que prefiera dedicarlo a leer un libro, una revista o, sencillamente a observar a la gente y pensar? ¿Acaso no tenemos cosas en las que deberíamos pensar y siempre nos decimos: “En otro momento” o “No tengo tiempo ahora”? Bueno, así luego pasa que hacemos las cosas y tomamos decisiones sin pensarlas ni reflexionarlas, porque nunca tenemos tiempo y, aunque lo tengamos, lo cierto es que no sabemos ni cómo pensar.

Ufff, y lo de los canales infinitos para ver todo lo que quiera… Si soy crudamente sincera, la televisión es una mierda, la de pago también. Un truño como un castillo. Hay pocas cosas que merezca la pena ver. Si tuviera todos esos canales…. con todas esas series, y posibilidades, y canales… Tentador, ¿no? Pero la verdad es que a lo que me tienta es a tirar la tele por la ventana. Hasta cierto punto en casa nos viene de perlas que la tele sea tan basura, porque nos vamos a dormir antes. De hecho lo que solemos hacer es ponerla en la noche, dejar alguna peli que esté acabando, o en algún capítulo mil veces visto de Castle y tan panchos. No hay problema en cortar y meterse cuanto antes en el sobre. Especialmente porque después de las horas de trabajo dedicamos mucho tiempo a la semana a otras actividades: teatro, deporte, voluntariado, mascotas, familia… y la tele, con sus maravillosas series (moldes insulsos de otras series similares de intrigas familiares, detectives, crímenes, amoríos, misterior, o bien gazpachos de intrigas, misterios, violencia y sexo.. ) cansa. Me cansa ver siempre al mismo perro con distintos collares).

Entendámonos. no tengo nada en contra de las series y no es que no vea tele, es que sé positivamente que al llegar a casa por la noche en vez de hacer zapping por 20 canales haremos zapping por 100, que alguna vez encontraremos algo que nos guste, igual que ahora, y que estaremos que nos caemos del sueño antes de que acabe. Entonces, ¿para qué? Me dice el de Movistar que puedo grabar los programas que me gusten y verlos en otro momento… y vuelvo a preguntar, ¿cuándo?, y lo que le deja más a cuadros, ¿para qué?, ¿qué necesidad tengo de estar viendo tele en cada momento que no esté haciendo otra cosa?

“¿Pero y su familia, señora Fátima?, ellos podrían querer verlo y les está impidiendo…”, llegaron a decirme una vez. Mejor que no se metan en cuestiones personales, ¿no? pero si consigo que en casa se acostumbren a llenar su tiempo con cosas más útiles que ver la tele, a lo mejor deberían nombrarme madre del año, o darme la cruz de hierro al valor, o la medalla del Congreso, o alguna cosa así.

Esta última vez la señora que me atendió me preguntó si a mi marido le gustaba el fútbol.

  • Sí, le gusta.
  • Pues tendría toda la liga, todos los partidos, la Champions…
  • A ver, ¿qué parte del “no queremos” no ha entendido? Y cuando ha habido un partido que le interese se ha ido al bar a verlo, tan a gusto, tomándose una cervecita y unas bravas.
  • ¿Y deja usted que su marido vaya al bar a verlo?

No exagero, y no me lo invento. Esto es así cada vez. Tengo mis razones para no querer, simplemente. No debería dar más explicaciones que el “no quiero”. Pero ahí están, sorprendidos de que no quiera “mejorar”, y tratando de convencerme siempre de tener en casa algo que no quiero usar, por muy bueno que crean ellos que es.

No creo que me quede mucho más tiempo de resistencia. En una de esas llamadas me dirán que o me paso a un nuevo plan o me suben el precio, o dejan de darme tal servicio o, sencillamente, que me lo ponen por huevos. He dicho en casa que cuando eso pase nos vamos de Movistar… pero la verdad es que da igual… porque todos son iguales, y de donde no cojea uno cojea el otro.

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