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CAT S31: Teléfono inteligente con resistencia industrial

Este es un dispositivo todoterreno para profesionales que buscan un terminal, capaz de trabajar en condiciones extremas, resistente a golpes y caídas.

El mercado de la telefonía móvil está lleno de terminales con diseño, apariencia atractiva y ultrafinos. El CAT S31, por su parte, corresponde a otro grupo de usuarios, más enfocados en la resistencia que en el aspecto. Y es que este modelo pertenece a otra categoría, ya que lejos de centrarse en las cualidades de atractivo exterior se basa en un sólido y resistente terminal, idóneo para entornos industriales, donde se requieren trabajar bajo algunas condiciones extremas, como humedad o polvo, además de ser resistente a golpes y caídas.

CAT S31

Desde luego este dispositivo no está orientado al público en general, sino a profesionales que necesitan una herramienta que combine las prestaciones de un moderno terminal inteligente, junto con cualidades más apreciadas, como estar preparado para trabajar en ambientes exigentes en cuanto a temperaturas, caídas al agua y todo tipo de porrazos. Un dispositivo todoterreno para profesionales que valoran más la resistencia que el aspecto. Y no es que sea feo, sino que, simplemente, se han priorizado unos aspectos, como la fortaleza, frente a otros, en los que no se encuentra esencialmente la estética.

Este terminal no es precisamente delgado, ya que tiene un grosor de 13 mm, cuando los modelos “modernos y elegantes” tienen menos de la mitad. Pero, no hay que olvidar que el propio terminal lleva integrada la parte de protección, con una banda de goma alrededor que le protege que golpes en todos los laterales y la trasera, mientras que un terminal clásico aumenta sus dimensiones al incorporarle una carcasa de protección adicional de cara a preservar la integridad del propio equipo. Con un peso de 200 gramos, y un tamaño de 146 x 74 mm, se corresponde a un terminal con pantalla de 4,7 pulgadas. Hasta aquí, dentro de lo normal.

Este modelo cuenta con certificación IP68, siendo altamente resistente al agua, hasta el punto de aguantar sumergido algo de más de un metro de profundidad durante más de media hora y mantener su estanqueidad. Y trabajar sin problemas en ambientes de humedad salina, que suele acabar con el aspecto y funcionamiento de otros dispositivos de gama más tradicional. Con todo ello, se garantiza que no sufrirá ningún problema para seguir funcionando tras una caída de casi dos metros (1,8 metros) sobre una superficie dura o caer al agua. Como pudimos comprobar sumergiendo el terminal, encendido, en un recipiente con agua, donde aguantó mientras hicimos unas fotos para demostrarlo. Además, cumple con el estándar militar MIL SPEC 810G, con lo que es capaz de funcionar con un amplio margen de temperaturas, que van de -20 ºC a +55 ºC.


En la parte electrónica interna, este modelo incorpora un procesador Qualcomm MSM8909 Quad Core, con 2 GB de RAM y 16 GB de ROM, que opera con un sistema operativo Android 7.0 (Nougat). Además de resistente, el CAT31 añade a sus cualidades la de larga autonomía, ya que cuenta con una potente batería interna de 4.000 mA/h, que le aporta unas nueve horas y media de conversación. El conector USB de recarga también está protegido por una tapa de plástico, unida a la propia carcasa, que evita la entrada de agua, así como humedad o polvo, en el conector. Otro elemento distintivo es que el CAT S31 dispone de hueco para dos tarjetas SIM, nanoSIM, con capacidad 2G/3G/4G, aunque en caso de insertar dos tarjetas, sólo una de ellas soporta 3G/4G, mientras que la segunda sólo admite operación con los servicios 3G. La memoria interna puede ser ampliada hasta 128 GB mediante una tarjeta SD de almacenamiento en la ranura lateral, bien protegida bajo una tapa hermética.


Dado que es un terminal pensado para uso industrial, incluso en exteriores, la pantalla de 4,7 pulgadas ofrece un excepcional contraste que permite una clara visualización, incluso con condiciones como luz solar directa. Y, además de la banda de protección, que sobresale ligeramente de la pantalla para ofrecer mejor protección a golpes y rayaduras, el cristal externo es de tipo Corning Gorilla Class 3, uno de los más resistentes del mercado en cuanto a resistencia a rayaduras y golpes. Un detalle muy práctico son sus cuatro botones de gran tamaño en los laterales. Diseñados para ser manejados por manos grandes, o con guantes. La funcionalidad de una de estas teclas es programable, de manera que se logra asignar a, por ejemplo, una funcionalidad de push-to-talk (pulsar para hablar), como si de un intercomunicador o un walkie-talkie se tratara, mientras que dos de ellas facilitan el control de volumen y la última corresponde a la función de encendido.

La cámara trasera tiene una resolución de 8 megapíxel, y está acompañada de un potente flash. Pero lo mejor es su software de control, con un fino autoenfoque, incluso condiciones extremas de contraste y/o luz. Ideal para registrar los detalles de una instalación industrial o el estado de un elemento en una construcción. El software incluye función de detección de cara, reducción de ojos rojos al disparar con flash, e incluso lleva una útil función de temporizador de disparo, de 1 a 60 segundos, de manera que no se requiere ningún elemento adicional para tener tiempo de colocarse en el encuadre y salir en la foto. Y lleva también una cámara frontal de 2 MP, que en la parte de software añade funciones para efectos en las tomas, como sepia, negativo, solarizar, posterizar o agua.

Todas estas cualidades tienen naturalmente un precio. El CAT S31 con un PVP recomendado de 329 € se sitúa en una gama media de precio, aunque, dada su resistencia, sin duda resulta barato para los profesionales que desean un terminal sólido que no se rompa a la mínima durante un ajetreado día laboral.

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