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10 libros (no necesariamente actuales) que deberías leer
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Lecturas adecuadas para mentes inadecuadas

10 libros (no necesariamente actuales) que deberías leer

Pocos escritores han sido tan ávidos y orgullosos lectores como Jorge Luis Borges. De los libros dijo que “de los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”. Borges, que imaginaba el paraíso como una biblioteca se consagró como pocos a la gula literaria, y a cambio parió infinidad de obras que, como uroboros, se alimentaban de sus propias lecturas. Libros sobre libros, poemas sobre libros, cuentos sobre libros, ensayos sobre libros… dan cuenta de la afición borgiana por la letra impresa. No es el único que sucumbió a esa voraz necesidad.

Una buena y diversa selección de lecturas (sea en el soporte que sea) no sólo aporta bagaje cultural, sino también un sano eclecticismo. Es tan frecuente encontrar opinadores y críticos de obras que no se han leído, como malas traducciones que asesinan el alma original de las mismas. Tan importante es beber de las fuentes originales como hacerlo desde una buena edición-traducción. Por eso, queremos recomendar algunas lecturas y, en ciertos casos además, una determinada edición de las mismas. Lecturas que pueden no encontrarse (o sí) entre los efímeros bestsellers del momento, pero que resisten y vencen la prueba del tiempo. Lecturas que sirven para aprender a pensar. O, como poco, para sacudirnos de un soplo una buena cantidad de ideas preconcebidas. No es poco.

Aquí van los diez primeros.

1. Vida, Naturaleza y Ciencia. Todo lo que hay que saber

Detlev Ganten, Thomas Deichmann y Thilo Spahl

Taurus

La vida en la Tierra y la vida humana, la evolución, el interior del planeta, los continentes, nuestros recursos naturales, la formación del Universo, la genética, la evolución, la vejez y la muerte, la anatomía del pensamiento y del cerebro… El que tome este libro entre sus manos tendrá una puesta en escena del mundo y lo que se conoce sobre él (o lo que se conocía hasta 2003, cuando se escribió el libro). Una visión general dónde está la ciencia respecto de las cuestiones fundamentales de nuestro tiempo.

“Cuando observamos el mundo actual, vemos sobre todo movimiento. El mundo no es estático, sino que está en permanente evolución. Y lo mismo puede decirse de la ciencia, cuyos logros plantean nuevas cuestiones y perspectivas. Ya no existen dogmas con pretensiones de eternidad: cualquier teoría, después de servirnos de acicate, pasa a ser superada y sustituida de forma casi inmediata por otra nueva, más precisa o general.”

Ya no basta con tener conocimientos a nivel usuario del mundo.Algunas de esas cuestiones se responden en el libro y otras, las que tratan de asomarse al futuro, sólo se plantean. Los orígenes de nuestra cultura no está sólo en la literatura o la filosofía clásica tal y como la entendemos hoy, porque la ciencia siempre formó parte de ellas y es igualmente responsable del bagaje cultural que tenemos ahora. Contemplar su evolución hasta nuestros días y las perspectivas que se abren con lo que en estos momentos alcanzamos a saber, es el reto de este texto: “Quien quiera mantener el ritmo de la evolución debe estar en condiciones de seguir sus argumentaciones; no basta con tener “conocimientos a nivel usuario” del mundo.”

Puede, además, ser un ejercicio interesante ver, casi diez años después de su publicación, la aproximación (o no) de algunas de las reflexiones sobre el porvenir que se aventuran en algunos de los temas, como la predicción de erupciones y terremotos, los riesgos de la clonación y la terapia con células madre o lo que es la conciencia. El que desee tenr una base sólida para entender el número creciente de noticias científicas que saltan a los medios generalistas, sin caer en los errores más comunes de los mismos, debería tener “Vida, Naturaleza y Ciencia” como libro de consulta fundamental.

 

Un destino interesante aguarda a casi todos los ratones y a los hombres que no se resignan.Un destino interesante aguarda a casi todos los ratones y a los hombres que no se resignan.2. Despereaux

Kate DiCamillo

Noguer


“El mundo es oscuro y preciosa la luz. Acércate, querido lector. Debes confiar en mí. Voy a contarte una historia”
. Así comienza la del ratón Despereaux, justo en el momento en el que nace para decepción de sus padres. Lo llaman así por toda la tristeza y desesperanza del lugar en el que habitan. ¿Y por qué un nombre así? Porque no esperaban que viviera. “Pronto habrá muerto. No puede vivir. No puede vivir con los ojos abiertos de ese modo”, dice su padre. Pero vivió. Y su historia es una de las mejores que pueda leer nadie, grande o pequeño. Fue escrita en 2003, y la primera edición en castellano data del 2006.

Aunque el libro ha sido llevado al cine en forma de película de animación, con un elenco de lujo para poner las voces a los personajes, existe un lenguaje en el libro que no logra pasar el filtro ciertamente mojigato de los guionistas. O tal vez prefirieron encajar (una vez más) una historia original dentro del molde estereotipado de siempre. Sea como fuere, Despereaux es, de cabo a rabo, una historia única. “Lector, debes saber que un destino interesante aguarda a casi todos los ratones y a los hombres que no se resignan”, alerta su autora, Kate DiCamillo. No resignarse. Esa es la respuesta a la perfidia del mundo.

Algo en la portada del libro llamará la atención del curioso lector: una reproducción de la medalla John Newberry, un galardón que otorga la American Library Association cada año a las mejores contribuciones a la literatura americana para niños. Y no quepa duda de que lo merece.

 

3. Dioses, tumbas y sabios

C. W. Ceram

Destino

Aparte de Indiana Jones no hay muchos arqueólogos populares. Aunque desde luego no será porque sus aventuras no hayan sido incluso más espectaculares que las del aventurero del sombrero y el látigo. Lejos de lo que pueda considerarse como el típico libro sobre arquelogía, Dioses, tumbas y sabios es un gran ejemplo de texto imprescindible para conocer de cerca la historia de los descubrimientos arqueológicos más importantes de todos los tiempos. Si bien es cierto que contiene algunas inexactitudes y errores, hay que tener en cuenta que desde que fue escrito, en 1949, nuevos descubrimientos han arrojado mayor luz sobre algunas teorías y suposiciones de la historia. También conviene recordar que Ceram (seudónimo de Kurt W. Marek), no era arqueólogo, sino periodista. Posiblemente esa sea la razón por la que la obra alcanzó el éxito al poco tiempo de publicarse, y se difundió rápidamente por casi todo el mundo. Hoy día se sigue publicando y vendiendo. Por algo será.

El que tome este libro entre sus manos no podrá evitar sentirse en la piel de Wincklemann, Botta o Rawlison.El que tome este libro entre sus manos no podrá evitar sentirse en la piel de Wincklemann, Botta o Rawlinson.El increíble descubrimiento de la tumba de Amenemhet por Petrie. La famosa maldición de la tumbra de Tutankamon, localizada por Howard Carter. Cómo llegó Champollion a descifrar los jeroglíficos de la piedra Rosetta. ¿Y Schliemann? ¿Cómo le acompañó la fortuna para descubrir Troya con la única guía de la Iliada de Homero? ¿Cuánto tiempo pasaron los científicos creyendo que la escritura cuneiforme eran meras pisadas de pájaro en el barro hasta que se logró descifrar?

Ceram aconseja no comenzar por el principio, sino ir directamente al libro de las Pirámides. “…He intentado presentar el objeto de estudio de los investigadores y sabios, en su matiz emocional más íntimo, en sus manifestaciones dramáticas, en su relación hondamente humana.” Y es que en Egipto, historia y magia se conjugan de tal manera que, incluso miles de años después, sigue atrapando en sus encantadas redes al que se acerca al país bienamado.

Ceram rezuma entusiasmo por la arqueología. Una pasión que se transmite al lector. El que tome este libro entre sus manos, no podrá evitar sentirse en la piel de Winckelmann, Botta o Rawlinson. Los jardines colgantes de Babilonia, la torre de Babel, el mítico laberinto del minotauro o el tesoro de Moctezuma. Vivir la expectación de Howard y Carnarvon ante el sello inviolado del sepulcro de Tutankamon o la convicción inquebrantable de Schliemann en la realidad de Troya. Dioses, tumbas y sabios es una gran ventana, a través de la que descubrir la gran aventura de los más importantes logros de la ciencia arqueológica. El doctor Jones palicedería al lado de algunas de ellas.

 

nullnullEs muy fácil aceptar y querer a los que son iguales a nosotros, pero hacerlo con alguien diferente es muy difícil.Es muy fácil aceptar y querer a los que son iguales a nosotros, pero hacerlo con alguien diferente es muy difícil.4. Historia de una gaviota (y el gato que le enseñó a volar)

Luis Sepúlveda

Tusquets

Esta es una de esas pocas ocasiones en las que libro y película pueden resultar igualmente recomendables. El director italiano Enzo d’Aló adaptó a la gran pantalla la novela que Luis Sepúlveda escribió en 1996, y dio lugar a un largometraje de dibujos animados realmente tierno y agradecidamente fiel al texto original.

El que se adentre en sus páginas descubrirá una historia asombrosa. ¿Qué pasa cuando una gaviota moribunda confía a un gato, con su último aliento, el cuidado de su huevo? ¿Y si además de cuidarlo le pide que, llegado el momento, le enseñe a volar? El gato Zorbas será, ante todo y sobre todo, fiel a su palabra. Empollará el huevo, alimentará a la polluela (bautizada Afortunada por los gatos del puerto), la salvará de las ratas y, más tarde, deberá convencerla de que ella no es, en realidad, un gato como él. Porque ella puede volar. “Sólo al borde del vacío comprendió lo más importante. Que sólo vuela el que se atreve a hacerlo”.

Luis Sepúlveda escribió esta historia pensando en sus hijos, comprometido por ellos a hablar del daño que puede causar el ser humano en su trato descuidado a la naturaleza. Pero el vertido de petróleo, que acaba con la vida de la joven madre gaviota, sólo es el link sobre el que se enlazan muchas más cosas como la amistad, el honor y el amor por encima de las diferencias, sean estas las que sean. “Es muy fácil aceptar y querer a los que son iguales a nosotros, pero hacerlo con alguien diferente es muy difícil y tú nos ayudaste a conseguirlo…”, le dirán los gatos a Afortunada.

Llegados a este punto algunos habrá visto “dibujos animados”, “hijos” y “naturaleza” y su mente habrá puesto ya, automáticamente, ella etiqueta de ‘rollo macabeo’ con letras mayúsculas. Sacudirse prejuicios es también perderle el miedo a la palabra “ñoño”. Sobre todo, porque la historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar es cualquier cosa menos ñoña.

La edición de Tusquets cuenta con un extra de lujo. Unas bellísimas ilustraciones del americano Miles Hyman. Al que, de paso, merece la pena buscar en Internet y disfrutar de la delicadeza de muchos de sus trabajos.

 

5. Analectas

Confucio, con traducción y notas de Simon Leys

Arca de Sabiduría, Edaf

Lo más valioso de esta edición es, por un lado la excelente traducción desde el chino y, por otro, la introducción, ambas de Simon Leys, alter ego de Pierre Ryckmans. Fue publicada por primera vez en español en 1998 y, no por nada está considerada una de las más importantes y rigurosas. Pero que esto no asuste a nadie. En contra de lo que se suele suponer no se trata de una lectura farragosa, sino que se hace realmente ágil y amena. “Es la traducción de Confucio de nuestro tiempo”, recoge una cita de The Times en la contracubierta.

Para un intelectual es un deber rebelarse contra la injusticia, especialmente si proviene del poder.Confucio no es apreciado en los círculos progresistas chinos. Representa los argumentos de la represión política, la justificación de la servidumbre y el ancla de los rígidos esquemas de familia y poder en la sociedad china. Es el ideario del poder, y todo el que quiere rebelarse contra ese poder se rebela contra el maestro Kong Tse (nombre no occidentalizado de Confucio). Como en otros muchos ejemplos a lo largo de la historia, las enseñanzas de el Maestro fueron usadas y manipuladas, sacadas de contexto y mostradas a propósito de forma parcial, con el acento puesto en lo que interesaba y obviando lo que no. Confucio defendía respeto, la lealtad y la obediencia al soberano, y esa es la parte que habitualmente se ha dado a conocer. Lo que no se cuenta con tanta insistencia es que ese soberano, para Confucio, debía ser un ejemplo de virtud, de valor, de templanza, justicia, integridad, sinceridad y comprensión y que, de no ser así, el súbdito tenía el deber moral de rebelarse contra él y criticarle. La política era, para Confucio, la práctica de la ética en sociedad.

“Fan Chi preguntó sobre la humanidad. El Maestro respondió: “Amar a todos”. También preguntó sobre el conocimiento. El maestro respondió: “Conocer a todos”. Fan Chi no entendió. El Maestro añadió: “Eleva a las personas honradas y colócalas por encima de las no honradas para que puedan corregirlas”.

La introducción de Leys va desgranando cada uno de los motivos que convirtieron al maestro Kong en alguien temido por el poder en vida y después de muerto, tal fue (y es aún hoy día) la influencia de su obra. Aunque unas cuantas frases brillantes no habrían tenido fuerza suficiente para cambiar un país de no ser por que él mismo fue un alguien excepcional. Una anécdota que recoge Leys cuenta que cierta vez interrogaron a un discípulo de Kong Tse sobre la clase de persona que era el Maestro. Como este no supo qué contestar, al referírselo apenado a Confucio este le dijo: “¿Por qué no le dijiste simplemente que Confucio es un hombre tan apasionado y entusiasta que a menudo se olvida de comer y pierde la conciencia de la llegada de la vejez?” Muy lejos de la habitual imagen que de él se tiene, como un venerable y estático sabio, el maestro Kong era un verdadero hombre de acción, deportista, experto jinete y excelente en el manejo del arco, valiente, incansable viajero y conocedor profundo tanto de tradición ancestral como de la vida de su tiempo.

Como decíamos antes, la introducción de Leys derriba muchas de las barreras mentales que existe sobre Confucio, así como las notas que incluye lo hace sobre la obra en sí. Las Analectas no fueron escritas por el propio Confucio sino por sus discípulos durante los tres cuartos de siglo que siguieron a su muerte, lo cual ya le aporta un enorme valor. Posiblemente se trate de la puesta en común de las enseñanzas, historias, anécdotas y frases de un Maestro más fiel de las que han existido. No podemos olvidar que los textos esenciales del budismo, cristianismo, islam y otros, no fueron recopilados y redactados hasta varios siglos después de la muerte del inciador, por lo que ni siquiera existía el testimonio directo de sus primeros discípulos.

“El maestro dijo: “Un caballero se rige por tres principios que yo soy incapaz de seguir: su humanidad desconoce la ansiedad; su sabiduría carece de dudas; su valor desconoce el miedo.” Zigong comentó: “Maestro, acabas de hacer una descripción de ti mismo.”

Una descripción acertada que se saborea página a página.

 

6. Todo Sherlock Holmes

Sir Arthur Conan Doyle

Editorial Cátedra

A estas alturas todo el mundo sabe ya que Sherlock Holmes jamás pronunció aquellas famosas tres palabras: “Elemental, querido Watson”. El detective más famoso de todos los tiempos no tuvo hijos en la ficción, pero en la vida real ha sido padre o, al menos gran inspirador, de lo que hoy es la policía científica. Influencia que, para ser honestos, debe compartir con otro personaje literario, el Dr. Thormdyke de R. Austen Freeman. Tener en las manos todas las historias de Sherlock Holmes es poco más que un lujo bizantino. Y su efecto terapéutico está demostrado: hay quien se ha curado el mal de amores leyendo este libro.

La profesión de una persona puede revelársenos con claridad ya por las uñas de los dedos de sus manos, ya por la manga de su chaqueta...Para el lector avispado, además, será una auténtica delicia meterse de lleno en el remilgado espíritu victoriano, con sus prejuicios y estrecheces, pero también con la idea del perfecto caballero inglés, tan correcto y encorsetado a la hora de emitir juicios de valor basándose sólo en la “cara de criminal” de alguien. El doctor Watson y sus ideas enmoldadas vs. el señor Holmes, dispuesto a creer sólo aquello que pueda deducirse por las pruebas evidentes:

“La profesión de una persona puede revelársenos con claridad ya por las uñas de los dedos de sus manos, ya por la manga de su chaqueta, ya por su calzado, ya por las rodilleras de sus pantalones, ya por las callosidades de sus dedos índice y pulgar, ya por su expresión o por los puños de su camisa. Resulta inconcebible que todas esas cosas reunidas no lleguen a mostrarle claro el problema a un observador competente.”

La introducción, de Jesús Urceloy, aporta los datos necesario para comprender el orden de presentación y escritura de cada una de las aventuras, así como del orden presentado en la edición de Cátedra. El “Canon Holmesiano” es tratado igualmente con riguroso respeto. También estupenda y muy de agradecer es la selección de referencias a estudios, textos originales y otros escritos en relación a Sherlock Holmes, así como una estupenda biografía de Las Aventuras, del propio Conan Doyle, Sherlock, Watson, Moriarty, Adler y otros personajes menos relevantes, pero igualmente interesantes, que Urceloy incluye en la introducción de esta edición, impresa en español por primera vez en 2003.

 

El valor de este libro está en que los autores han sacado a la luz las pruebas arqueológicas desenterradas durante cientos de años. El valor de este libro está en que los autores han sacado a la luz las pruebas arqueológicas desenterradas durante cientos de años. 7. La Biblia desenterrada

Israel Finkelstein y Neil Silberman

Siglo XXI

“ Según el relato bíblico, los reyes de esas cuatro ciudades -Jasor, Afec, Laquis y Megiddo- fueron derrotados por los israelitas comandados por Josué. Pero las pruebas arqueológicas demuestran que su destrucción se produjo a lo largo de un periodo de más de un siglo. Entre las causas posibles se haya una invasión, una crisis social y las luchas civiles. No la provocó ninguna fuerza militar concreta ni se produjo, desde luego, en una única campaña militar.”

Este no es un libro sobre la Biblia. Tampoco es un libro de arqueología. Desde hace miles de años, el relato de los acontecimientos narrados en el “Antiguo Testamento” se han tomado casi con absoluta literalidad. Cuando la ciencia arqueológica comenzó a tomar forma, los escenarios marcados en el libro fueron investigados con la vista puesta únicamente en demostrar la veracidad de cada palabra y cada una de las comas escritas ahí. No es fácil levantar una piedra en Israel sin encontrar historia, y menos aún interpretarla sin el pesado condicionamiento de las tres religiones del libro.

El valor de este libro está en que los autores han sacado a la luz las pruebas arqueológicas, desenterradas durante cientos de años, y las han “leído” sin prejuicios que hagan ver lo que no es. Sin ánimo alguno de desmerecer el valor espiritual y simbólico que la Biblia pueda tener para millones de personas, las conclusiones de Finkelstein y Silberman localizan el corazón de las naciones que poblaron el territorio de Israel y las razones detrás de la unificación de sus tradiciones en un único texto, así como la necesidad de crear un culto único, aislado y exclusivo de un pueblo.

Las investigaciones realizadas por los autores analizan, siempre con los hallazgos arqueológicos presentes, el nacimiento de Jerusalem como centro de las conciencias de Israel, el proceso de unificación de los pueblos judíos y su relación con otros pueblos como los asirios, egipcios o cananeos.

La edición española, de 2003, cuenta con un prólogo de Gonzalo Puente Ojeda que coloca en buenos antecedentes al lector sobre las particularidades de las culturas relacionadas con los relatos bíblicos. Aquel que se asome a este libro con tan pocos prejuicios (a favor o en contra) como sus autores, sólo movidos por el deseo de poner en su justo valor los elementos de la Biblia, sabrá otorgarle el valor que tiene, independientemente de la realidad histórica de la misma.

 

8. Eros, demonio mediador

Giovanni Reale

Herder

Acercarse a Platón puede dar cierto repelús al lector poco habituado a lidiar con los conceptos del filósofo griego. Si a eso le sumamos que buena parte de sus obras han sido interpretadas erróneamente, lo que tenemos es un montón de ideas incorrectas acerca de él. Uno ejemplo de ello es el “amor platónico”. Si se hiciera una encuesta entre la población, la mayoría diría que se trata del amor idealizado, sin necesidad de contacto físico. Casi como amar una estatua. Platón se partitía sus anchas espaldas de la risa si lo oyera… o empezaría a tomar prozac de la depresión. Afortunadamente, Platón sigue despertando la misma atracción hoy que hace dos mil cuatrocientos años, y en los últimos tiempos han surgido investigadores como Pierre Hadot, Eugenio Trías o Giovanni Reale, que ven a Platón con los ojos de Platón, y saben acercarlo magistralmente al gran público.

El Banquete no sólo es una obra maestra de la literatura griega y una de las mejores obras de Platón, sino que también es una obra maestra de la literatura universal.Eros, demonio mediador aborda uno de los libros más importantes y poco comprendidos de Platón, El banquete. Si alguien quisiera saber realmente qué entendía Platón por “amor”, lo que tendría que hacer sería leer El banquete. A ser posible una traducción que no ayudara a desvirtuar el sentido de lo escrito por el griego. Reale afirma, y es cierto, que El banquete no sólo es una obra maestra de la literatura griega y una de las mejores obras de Platón, sino que también es una obra maestra de la literatura universal. El banquete es excepcional en todos los sentidos, por la forma en que está escrita y por la solidez de los conceptos de aporta. Tal vez por algo nadie ha podido, hasta la fecha, rebatir sus argumentos, aunque esté totalmente en contra de lo que dice.

“Quizás en ningún otro diálogo Platón combinó su arte poético con su pensamiento filosófico de manera tan perfecta. Supo fundir el arte trágico con el cómico para expresar de este modo un maravilloso mensaje sobre el Eros filosófico, y lonhizo con tal habilidad que logró la conquista de las más altas cimas poéticas y filosóficas.”

Reale desgrana, pasito a pasito, todos los elementos de El banquete, y los explica de forma clara, sin enrevesamientos, sin interpretaciones personalistas. Y lo más importante, lo despoja de todas las falsas interpretaciones que ocultaban en sentido mistérico y esencial de su discurso sobre el amor y su hermanamiento con el alma y la filosofía. Un consejo para navegantes: si emprenden el viaje hacia las páginas de este libro, tengan cerca una buena edición de El banquete, porque no podrán no leerlo después de atravesar las palabras de Giovanni Reale.

 

Quien tiene la información tiene el poder, por eso los datos y su gestión inteligente son más valiosos que el oro hoy día.Quien tiene la información tiene el poder, por eso los datos y su gestión inteligente son más valiosos que el oro hoy día.9. Big Data. La revolución de los datos masivos

Viktor Mayer-Schönberg y Kenneth Cukier

Turner Noema

Es la publicación más reciente que recomendamos en esta tanda. Acaba, como quien dice, de nacer este mismo año. Los señores Mayer-Schönberg y Cukier hacen algo que ayudará a comprender mejor en qué sentido está cambiando el mundo y por qué esa obsesión de empresas, navegadores y aplicaciones por conseguir información sobre ti. Lo cierto es que ni siquiera es necesario que te la pidan. Tus opciones de búsqueda en Internet, junto con las del resto del planeta, son analizadas y usadas tanto para saber cuándo y dónde se está produciendo un nuevo brote de gripe como para predecir, con pastante tino por cierto, quién será el próximo presidente de los EE.UU. Quien tiene la información tiene el poder, eso siempre ha sido así, y hoy ambas cosas están en manos de los quienes saben gestionar los datos masivos.

¿Y de dónde salen todos esos datos? Muy fácil. Los proporcionamos alegremente nosotros mismos cada vez que introducimos una palabra en el buscador, nos damos de alta en un servicio, hacemos un comentario en Twitter o subimos una foto a Facebook. Los famosos algoritmos son capaces de coger todos esos datos, exprimirlos, embotellar el concentrado de preferencias y venderlo al por mayor, pero también de hacer “zumos” personalizados al gusto del pagador. El gran mercado ahora no es el de la telefonía, ni el de las apps, ni en de los juegos, el gran mercado es el de los datos, y eso es lo que analiza y pone sobre la mesa este libro, con cientos de referencias, ejemplos y detalles con los que saber, de verdad, cuál es nuestra situación en ese mercado, más parecida a la de una vaca lechera que a la de un ser humano, para ser sinceros. El “usuario” es útil al sistema incluso cuando descifra un ReCaptcha. Leer para creer.

“La gente comparte gustosamente información online: es una característica central de los servicios en red, no una vulnerabilidad que haya que evitar.

Entretanto, el peligro que se cierne sobre nosotros en tanto que individuos se desplaza del ámbito de lo privado a la probabilidad: los algoritmos predecirán la probabilidad de que uno sufra un ataque al corazón (y tenga que pagar más por un seguro médico), deje de pagar la hipoteca (y se le niegue un crédito) o cometa un delito (y tal vez sea detenido antes de los hechos). Ello conduce a una consideración ética del papel del libre albedrío frente a la dictadura de los datos”

Tal vez por eso las políticas de privacidad, protección de datos y anonimización están condenadas a morir en el océano del los big data. Ni siquiera diluidos en ese océano estamos a salvo de una identificación… ni de la interferencia en nuestra capacidad de libre decisión. Por eso, un libro como este permite arrojar un poco de luz donde ahora sólo hay datos.

 

10. Cuentos completos

Hans Christian Andersen

Editorial Cátedra

¿Quién no ha tenido, de pequeño, un libro con los cuentos de Andersen? El patito feo, Pulgarcita, La sirenita, El soldadito de plomo, El traje nuevo del emperador, La princesa y el guisante, La reina de la nieves… Historias conocidas, pero narradas tal y como lo hizo Andersen, en lugar de las frecuentes e innecesariamente mutiladas versiones para niños de sus cuentos para niños. Leer directamente a Andersen es volver a meterse en el lenguaje narrativo del cuento. Ese en el que, a pesar de que se cuentan cosas terribles, como cuando Claus grande mata con un hacha a su anciana abuela, es capaz de salvaguardar la inocencia o cuando la bruja del mar corta la lengua de la sirenita. No hay recreo en las malas acciones, sólo aleccionadoras, al tiempo que incruentas, consecuencias de las mismas. Hay que ser buenos, queridos niños. Buenos y valientes como el soldadito de plomo y sinceros como aquel pequeño que le mostró la verdad al Emperador. No os asustéis, pequeños, en estos cuentos la sangre es blanca.

Desgranar cada palabra de estas historias para escapar de los falsos cuentos, de los relatos eduldorados y de los finales de cuento.“Ahora estará él navegando allá arriba; él, a quien amo más que a mi padre y a mi madre; él, sobre quien se derraman mis pensamientos y en cuya mano quiero poner la felicidad de toda mi vida”, dice la sirenita antes de acudir a la bruja del mar para que le ayude a conseguir el amor del príncipe y un alma inmortal. Desgranar cada palabra de esta y las demás historias para escapar de los falsos cuentos, de los relatos edulcorados, de los finales de cuento (¿de qué cuento?). Andersen cumple con el papel de narrador, igual que los viejos hechiceros en las tribus de África o la Amazonia, que las mujeres que transitan la plaza de Yemá El-Fná o los antiguos trovadores. Son las historias que se visten de fantasía para contar una verdad. Que usan una crueldad limpia para mostrar la maldad del mundo, las penalidades y pruebas por las que es necesario pasar para conquistar lo que queremos. En definitiva, las historias que introducen sin abruptos al niño en la vida del adulto. Que lo sociabilizan.

La edición de Cátedra, la primera fue en 2005 y la segunda en 2012, ofrece no sólo la totalidad de los cuentos escritos por Hans Christian Andersen, sino también una introducción que ubica al lector dentro de la personalidad del autor. Incluye también “El cuento de mi vida sin literatura”, una singular autobiografía de Andersen en la que da cuenta, como si fuese un cuento más, de las peripecias que le llevaron a consagrarse como un escritor de cuentos famoso en el mundo entero. Las notas de Enrique Bernárdez aportan al lector los antecedentes necesarios para entender las particularidades de los cuentos y del propio Andersen.

“Y allí se sentaron dos adultos que al mismo tiempo eran niños, niños en su corazón”, finaliza La reina de las nieves.

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