La gata Eme
ZOOM
GALERÍA
1 COMENTARIO

Si te tienes que gastar el dinero en algo, que sea práctico de verdad

5 + 1 cosas que realmente puedes necesitar si tienes mascotas

¡¡Están locos estos romanos!! Si Asterix se diera hoy día un paseo por Internet buscando cosas para Ideafix, no sabría a quién achacar la locura de nuestros tiempos. Tek’n’Life es un medio digital y tecnológico, y no vamos a negar la utilidad de los desarrollos de la tecnología cuando se piensan con la cabeza. Pero cuando se idean para personas sin dos dedos de frente y mucho dinero, pueden surgir cosas tan ridículas como los canales de televisión para perros y gatos, camisetas caninas equipadas con altavoces para que escuchen su música favorita o el Pet Evacuation Jacket, un completo chaleco salvavidas para perros en caso de catástrofe natural o antinatural.

Sinceramente, si quieres entretener a tus animales mientras no estás en casa, la tele no es la mejor opción. Nunca lo es. Sólo para que te lo pienses, ¿de verdad te interesa llamar la atención de tus mascotas sobre el aparato de televisión? ¿y más sin estar tú para vigilarlos? Te contaré algo. En casa pusimos en la televisión nueva (de esas súper planas y súper modernas) un canal para gatos en los que aparecen pájaros y peces. ¿Crees que los mininos se sentaron en el sofá con unas palomitas para ver tranquilamente el espectáculo? Por supuesto que no. Saltaron con sus uñas totalmente desplegadas contra la pantalla de la tele con su instinto cazador en plena alerta. Esos arañazos serán testigos de por vida de lo que puede pasar si el gato realmente se interesa por la programación televisiva. Por no hablar del riesgo a que tiren la televisión al suelo. Se han dado casos.

Mac en una caja

Conforme se desarrollan gadgets y aplicaciones, siempre hay quien ve una oportunidad en el mundo de los animales de compañía. A veces con pleno acierto y otras con un rebuscado interés. Los que tienen gatos en casa sabe que por muy caro y estupendo que te parezca el juguete que les has comprado, ellos siempre preferirán la caja. Y si tienes perro nada, nada, nada mejor que una pelota, especialmente si se la lanzas tú. Y qué decir de las camas, cunas y demás inventos para dormir. Tu perro siempre querrá estar donde estés tú, y tus gatos donde les de la real gana. De verdad, si tienes que gastarte el dinero en algo, invierte en algo que realmente os pueda ser útil.

1. El coche y los pelos

Hace algún tiempo ya publicamos un más que extenso reportaje acerca de los pelos de tus mascotas, sean estas perros o gatos. No volveremos a repetir lo ya dicho entonces, pero sí aprovecharemos para ampliar algunas cuestiones que entonces se nos quedaron fuera. Por ejemplo, cómo proteger el coche cuando viajas con perros. Si no lo llevas dentro de un transportín (que debe ir siempre sujeto por el cinturón de seguridad si va en un asiento o con algún otro mecanismo si va en el maletero), tendrás que llevarlo atado con un accesorio especial que se engancha en el cierre del cinturón de seguridad (no suele costar más de 5 €). A menos que tomes medidas para proteger tanto la tapicería como el suelo del coche, todo acabará lleno de pelos que no te será fácil sacar luego.

Una opción es poner una sábana que no uses o alguna tela grande que puedas desplegar sobre todo el asiento, incluidos los respaldos, y el suelo. Mejor que lo dediques sólo a eso, porque necesitarás hacerle algún que otro agujero para enganchar al perro al cinturón de seguridad. Por cierto; creemos que no hace falta decirlo, pero para este tipo de enganche es necesario que el perro vaya con un arnés lo más amplio y bien sujeto posible, y nunca con collar. Si das un frenazo y el perro sale despedido estará más seguro si la sujeción va bien firme y ancha al cuerpo. Si va al cuello… ¿conoces el juego del ahorcado? Pues eso. La ley no es muy específica con el tema de los perros en los coches, sólo que si van fuera de transportín no deben ir sueltos, y la longitud y disposición del enganche debe asegurar que el perro no alcanza al conductor y en un momento dado provoca un accidente.

Sofá lleno de pelos

La sábana es una buena opción para situaciones temporales. Con el tiempo se saturará de pelos y lavarla no será un paseo por el campo. Para que la limpieza sea más sencilla existen fundas cubreasientos impermeables de nylon, preparadas ya para que queden perfectamente sujetas a la parte de atrás del coche, y tienen la ventaja de que resultan muy fáciles de limpiar, tanto de pelos como de suciedad. Si has salido al campo con el perro cabe dentro de lo posible que se embarre o moje. Con esto evitas males mayores. Las hay desde 18 euros en tiendas online. De ahí en adelante, lo que te quieras gastar en modelos más complejos (casi como una caja). Si sólo quieres una funda para resguardar los asientos, sin el suelo, el precio se reduce a unos 13 euros.

Es importante que pienses en esto antes de salir en coche con el perro, especialmente si no tienes coche. Si el vehículo es prestado o de alquiler puedes tener problemas añadidos: que no te lo vuelvan a prestar o que te cobren un extra por tener que llevar el coche a hacer una limpieza a fondo para sacar todos los pelos clavados de la tapicería: Eso pueden suponer 150 € de lavado Deluxe para dejarlo en condiciones. Hay compañías de alquiler que especifican en el contrato sus condiciones para transportar perros. Será mejor que lo leas bien antes o preguntes para no llevarte luego sorpresas. Por norma general, si devuelves el vehículo limpio y sin olor a chucho, ni se dan cuenta de que el perro estuvo allí, ni les importa.

2. El irresistible atractivo de las ventanas para los gatos

Una vez alguien me dijo: “No te preocupes, los gatos saben”, mientras dejaba un gato suelto en el balcón de un quinto piso. Menos de 30 segundos después recogíamos los restos despanzurrados del gato de la calle. A veces la curiosidad es más poderosa (y peligrosa) que el instinto, y no hay nada que asegure que un gato es inmune a los resbalones y patinazos (no hay más que echar un vistazo a YouTube para comprobarlo). Una ventana abierta es un peligro para un gato y, por lo general no están hechas (las ventanas) pensando en los animales que pueden vivir en una casa.

A los gatos les gustan las alturas. Adoran contemplar el mundo desde un trono elevado, pero esa afición puede tener sus riesgos. Si optas por mantener las ventanas cerradas a cal y canto, o ir cerrando puertas tras de ti como Nicole Kidman en “Los otros”, tarde o temprano te hartarás o te olvidarás. En verano, sin aire acondicionado, tener las ventanas clausuradas puede ser muy problemático, así que la solución está en poder abrir las ventanas cuando se quiera sin que los gatos se defenestren accidentalmente.

Eme y Mac en la ventana

Existen cerramientos seguros para ventanas. Pueden ser desde topes para que las ventanas queden fijas en un ángulo seguro de apertura, por donde no quepa un gato. Otra opción está en fijar marcos con rejilla, igual que hacemos con las mosquiteras. La diferencia estará en el tipo de malla y en la sujeción del marco. Una mosquitera es fácil de rasgar por las uñas de un gato, y puede ser tarde cuando te des cuenta de que una cosa es un mosquito y otra un felino con zarpas afiladas. ¿Un mosquito puede hacerte un siete en un pantalón vaquero? Las rejillas para gatos son de un material mucho más resistente. Los marcos deben estar muy bien sujetos a la ventana, y la rejilla al marco. Las hay incluso con una acanaladura para colocarlas en sistemas de ventana corredera, o puedes pedir que te las hagan a medida. Gasta toda la fuerza que necesites para comprobar que es seguro, porque es muy posible que más de una vez veas a tu gato trepando por la rejilla, y no es cuestión de que en ese momento se desprenda el sistema de seguridad y caigan ambos al vacío.

También se puede comprar otro tipo de red. Aunque igualmente debe estar muy bien sujeta al marco de la ventana, en este caso se trata de que esta red no esté tensa, sino floja, para que al gato no le resulte ni fácil ni agradable trepar por ella. Las del tipo Cat Safety Net se pueden conseguir por unos 30 €. En patios y terrazas habrá que mirar las posibles soluciones según lo abierta que esté al exterior. Por lo general basta con elevar bien la altura de la barandilla con algún tipo de material que cierre todo hueco por el que puedan asomarse y, en ocasiones, también impedimentos para que salten, con extensiones hacia dentro (como en las cárceles o en los patios de los colegios). En estos casos no te servirá ni la red ni la rejilla ni la tela de gallinero. Si puede trepar, se puede fugar. Lo de la fuga hay quien se lo toma muy en serio. Se venden sistemas electrónicos como las tobilleras de los condenados a libertad vigilada por unos 200 €, pero algo más bestias. Son unos cables que delimitan una zona y si el gato la traspasa, el collar lo detecta y le aplica un correctivo que puede ser un molesto pitido o una descarga eléctrica, si no hace caso del aviso sonoro. También los hay para perros y con sistema de detección wifi por algo más de 400 €. Pero a menos que vivas en una granja australiana no es probable que lo necesites en un piso.

3. Seguro veterinario

Como mínimo los animales domésticos deben pasar una vez al año por el veterinario para ponerse al día con las vacunas. Las desparasitaciones internas trimestrales se pueden solventar en casa bien con pastillas o con pipetas, y para el control externo de parásitos puede bastarte con un collar. De momento el que mejor protege es el Scalibor, que incluye protección contra el mosquito de la leishmania. Según largo puede salir por unos 24 € (en tiendas online por 18 €), pero el efecto dura seis meses. Cierto es que hay ya en el mercado una vacuna anual, pero hay que poner tres dosis con un intervalo de tres semanas y, según parece, hay perros en los que ha estado causando una mala reacción y han muerto, así que tenlo en cuenta antes de tomar la decisión.  El test rápido de leishmania puede salir por unos 20 € y, luego, cada una de las tres dosis unos 45 € – 50 €, lo que hace un total de entre 155 € y 170 €. En cualquier caso todo ese tema es mejor llevarlo al día con el veterinario y, si tienes dudas, preguntar en foros serios a otras personas con perro.

En muchos municipios existen campañas anuales de vacunación de la rabia y de identificación, en las que subvencionan una buena parte del importe total, lo que también hará que el total anual te salga más barato. Lo que nos interesa ahora es ver qué pasa cuando tu mascota tiene que pasar por la clínica por alguna emergencia.

Este artículo está dedicado a las personas que no ven a sus mascotas como simples animales de compañía. Cuando alguien se hace cargo de un animal se hace responsable de él para siempre, bajo cualquier circunstancia mientras esté en su mano hacer algo. No los tienes para el cariño y cuando toca cuidarlo nada. Como dice el Principito, “eres responsable para siempre de lo que has domesticado”. Si eso lo tienes claro, esto es para ti. Si no lo tienes claro, hazle un favor al mundo y a tus mascotas y búscales un hogar con alguien que lo entienda así. Dicho esto pondré algunos ejemplos reales que, por lo menos a nosotros en casa, nos están haciendo plantearnos seriamente la posibilidad de contratar un seguro veterinario para nuestros “bichos”.

Pipa operada

Hace aproximadamente un año nuestra perrita tuvo un accidente. La sacamos por la mañana al parque como todos los días. Aún no sabemos con qué, pudo ser una lata o algún cristal, pero el caso es que se cortó en la pata. Un corte limpio de casi 10 centímetros de largo que seccionó arterias, músculo y tendones. Casi se desangra en el trayecto hasta el veterinario de urgencias, en brazos y con una camiseta y una toalla envolviéndole la pata. Ingreso, operación, medicamentos y revisiones en el veterinario durante varios meses hasta recuperar la movilidad de la pata (aunque ha perdido para siempre la almohadilla superior de la pata y la movilidad de uno de los dedos. Pudo ser mucho peor), en total unos 400 euros. Un año antes nuestra Gata, infectada de leucemia felina, desarrolló tumores que le afectaron, entre otras cosas, pulmones y corazón. Ingreso de urgencias, intervención, medicación y, finalmente una semana después, eutanasia. El total superaba los 600 euros. No han sido los únicos percances que ha habido. En casa ahora, con una perra y cuatro gatos, las probabilidades de que ocurra algo que te haga salir corriendo a urgencias aumentan.

Un seguro veterinario no es lo mismo que un seguro animal. Casi todas las compañías de seguros ofrecen la posibilidad de asegurar a tu mascota. Según su raza y edad, así como la valoración económica que hagas del animal, pagarás un seguro anual que cubre daños a terceros, asesoramiento telefónico, accidente, robo, extravío y eutanasia. En caso de accidente suelen cubrir un tanto por ciento de la cantidad asegurada, pero sería necesario contratar como extra la asistencia en caso de enfermedad. El seguro puede salir por unos 200 euros anuales en el caso de un mestizo no considerado peligroso, con el plus de asistencia por enfermedad y un tope de responsabilidad civil de 180.000 euros.

Un seguro veterinario en alguna de las aseguradoras más conocidas (hasta 1.000 euros anuales) sin responsabilidad civil puede oscilar entre los 170 € y los 260 € anuales. Con responsabilidad civil (150.000 €) puede ir entre los 214 € y 295 €. Si la responsabilidad civil cubre hasta 300.000 € el precio de la prima anual sube hasta 230 € y 308 €. Y si el tope del seguro veterinario lo subes hasta los 2.000 euros al año con una responsabilidad civil de 300.000 € (que no todas las aseguradoras ofrecen) las cifras oscilan entre los 387 € y los 480 €, al año por mascota.

Pipa enfermita

Si nos vamos a compañías menos conocidas, dedicadas sólo a las mascotas, un seguro básico con responsabilidad civil de 150.000 euros, que cubre muerte por accidente, robo, eutanasia y pérdida, sale por unos 47 € anuales. En el otro extremo, el pack completo que incluye además asistencia veterinaria hasta 1.000 euros anuales, residencia de animales hasta 150 € anuales y gastos de entierro o de incineración y traslados puede suponer algo más de 270 euros al año. Este es sólo un ejemplo ilustrativo de las coberturas de un seguro veterinario de animales, pero no es el único ni tampoco el mejor (el mejor es siempre el que responde mejor a lo que necesitas de verdad).

La forma de valorar si contratar o no un seguro dependerá de distintos factores. En el caso de perros, si el tuyo es de una de las consideradas “razas peligrosas”, el precio del seguro costará algo más, y tal y como está la legislación (con esa absurdez de la ley PPP contra los Perros Potencialmente Peligrosos en lugar de hacer una legislación PPPP contra Personas Potencialmente Perturbadas con Perro) y el nivel de ignorancia humana (tanto en el caso de dueños que no saben educar a sus perros como en el caso de personas sin perro con muchos prejuicios y poco seso), lo mejor es que contrates sí o sí un seguro de responsabilidad civil.

En cuanto al seguro veterinario, valora si tu perro es muy aventurero, tocapelotas, curioso o “pupas”, en cuyo caso tendrá más probabilidades de visitar el veterinario alguna que otra vez, y quizá merezca la pena pagarlo. Existen franquicias veterinarias que ofrecen algo parecido a la tarjeta sanitaria de la Seguridad Social. Por unos 165 € anuales (según plan y tipo de animal) se cubren las vacunaciones anuales, las consultas en horario normal, test de leishmania, las desparasitaciones anuales, un número fijo de test coprológicos y diversos descuentos en intervenciones quirúrgicas o pruebas como radiografías o ecografías, y también descuento en comida comprada en el centro. Este es un ejemplo, pero podría haber más y mejores según tus necesidades. Echa cuentas antes de contratar nada.

4. Equipo de limpieza

Indispensable. Tengas o no tengas animales en casa, disponer de un buen equipo de limpieza es imprescindible, pero si tienes mascotas (y/o niños) en casa, además conviene tener algunas otras consideraciones. Seguramente ya sabes lo que estar a punto por la mañana de ir a trabajar y encontrarte con un vómito de gato en la mesa. Antes de continuar con este punto quiero recordar eso de “en la salud y en la enfermedad, en lo bueno y en lo malo”, el compromiso ineludible que uno adquiere al hacerse responsable de alguien. Si tienes hijos estarás harto de limpiar cacas, babas, pises, vómitos y mocos. Hacer lo mismo, ocasionalmente, con un animal no es más que parte de ese compromiso; así que si tu perro se ha enfermado y ha tenido diarrea mientras tú no estabas, tus gatos vomitan bolas de pelo o alguno se hace pis donde no debe, forma parte del pack, no hay lugar para las lamentaciones ni quejas. Otra cosa que les encanta hacer a los gatos es beber de los grifos. Y ya sabes para qué más cosas usan la lengua, así que ahora lo que toca es limpiar.

Si tienes animales o niños es conveniente cuidar un poco más de lo normal de la higiene en la casa. Si tienes animales y niños aún más. Las cosas que te puedes encontrar serán vómitos, cacas y pises. Si te es posible disponer de una fregona exclusiva para las cosas más líquidas de los animales, tenla, y úsala sólo para ellos. Otra opción es contar con una buena provisión de papel de cocina, guantes y algún producto de limpieza en spray tipo Sanitol (si tienes gatos se recomienda evitar limpiar las cosas con productos que lleven lejía, porque por lo visto el olor es semejante al de sus micciones y sería como poner una invitación gigante en la casa a mear donde quieran). Lo que sea más sólido se retira con el papel de cocina y se tira a la basura (nunca al WC para evitar añadir el atranque de las tuberías a los dramas del hogar), luego se esparce el producto por la superficie, se limpia con más papel de cocina y a la basura. Gastas papel pero evitar la limpieza y almacenaje especial del trapo que uses para eso, que deberás tenerlo siempre como los chorros del oro. De verdad, mejor el papel de cocina.

13 3n la mesa de la cocina

Aunque te suene un poco paranoico, si tienes gatos en casa deberías desinfectar las superficies en las que vayas a cocinar o comer. Cierto que no salen de casa y cierto que son muy limpios, pero ellos tapan sus micciones y heces con las patas en la arena, que acumula restos orgánicos, y luego se suben por donde les da la real gana. Es más, entre tu set de limpieza incluye toallitas como las que se usan para el culito de los bebés. No suele pasar, pero puede ocurrir que el animal se ponga malito, tenga diarrea y al ir a tapar sus cosas se manche las patas o alguna otra parte del cuerpo. Luego se paseará por la casa dejando restos por doquier. Si lo detectas a tiempo las toallitas te servirán para limpiar al animal. O echarle valor y bañarlo. En el caso de los perros más de una vez te pasará que vuelva del parque revolcado en mierda, mojado o lleno de barro (o todo a la vez). Si la cosa no es muy grave se podrá solventar con las toallitas higiénicas y la toalla que tengas en exclusiva para tu perro. Si no, por mucho que proteste le tocará baño.

Mac en el lavabo

¿Tus animales están castrados? Con eso evitas que los machos hagan lo propio de su sexo y se dediquen a marcar el territorio o que las hembras dejen su rastro por toda la casa. Las perras tienen el celo unas dos veces al año, y algunas de ellas pueden sangrar un poco, lo suficiente para que te dejen alguna que otra mancha en el sofá o la cama. Siempre es mejor que estén castrados para que no desarrollen tumores ni otro tipo de problemas, pero si no lo está deberás cuidar especialmente el tema de las micciones y el de las manchas de periodo. Venden en las tiendas de animales una especie de braga-tanga ajustable, al que se sujeta una “compresa” para ponérselo a las perritas. A menos que la tuya sea una bendita y no se mueva le hagas lo que le hagas, lo más probable es que acabe arrancándose la braga y comiéndose la compresa. La mía lo hizo.

5. Evita que se pierdan

Si quieres a tus mascotas no hace falta que abundemos en la angustia que se puede sentir si se escapa y se pierde. En casa nos ha ocurrido dos veces afortunadamente sin repercusiones. Las medidas a tomar pueden ser diferentes en caso de perro que de gato, pero hay elementos comunes que hay que cumplir. Uno de ellos es identificarlos. El chip ayuda a recuperar muchos animales perdidos. Tanto los centros veterinarios como la policía local cuentan con lectores de chip, por lo que rápidamente pueden localizarte si alguien lo encuentra. El chip puede costar unos 30 €, pero con las campañas anuales municipales te puede salir por algo más de 18 €.

Otro detalle a tener en cuenta es el collar. Ya no suele haber perros callejeros, pero sí perros abandonados y colonias de gatos que viven en parques o casas vacías. Un perro o un gato con collar es indicativo a simple vista de que tiene casa y dueño, y de que puede haberse perdido si alguien lo ve solo en la calle. Aunque los gatos no suelen salir de casa, sólo lamentarás no haberle puesto un collar si logra escaparse. Y si quieres que la recuperación sea aún más rápida, recuerda las placas de toda la vida con el nombre del animal y tu teléfono.

Pipa en el brazo del sofá

Para los perros existen collares luminosos, realmente útiles si los sacas a pasear por el parque de noche. Son verdaderamente prácticos para tenerlos controlados a simple vista si van sueltos. No es un gran gasto. Uno de estos collares puede salirte por algo menos de 3 €, y a partir de ahí te puedes gastar algo más según el modelo y las prestaciones lumínicas.

Ahora vamos con la parte más tecnológica, también muy práctica para evitar extravíos. Para eso se inventaron los GPS. Y para eso hay quien ha tenido la feliz idea de poner un GPS en el collar para mascotas. En el CES de Las Vegas de este año no se desaprovechó la ocasión de mostrar cómo las mascotas pueden ser un importante nicho de mercado para la tecnología. Un ejemplo fue el collar Scout5000, de Binatone, que lleva un paso más allá la simple geolocalización. Se sincroniza con el móvil del dueño, aportando datos de la ubicación del animal e, incluso, avisar al dueño cuando el perro ladra. Lleva cámara de vídeo que puede tomar fotografías de lo que está viendo el animal, una autonomía de baterías de dos semanas, wifi, ranura para tarjetas SD y emisor de sonidos de alta frecuencia. El precio de venta de este chisme será de unos 170 € aproximadamente.

Loli en la campana extractora

Evidentemente, valora si todos esos pluses te son necesarios o no. Si es un animal de guarda, poder estar al tanto desde tu móvil de la posible detección de un intruso y tomar imágenes de lo que el perro está viendo, puede ser muy útil. En caso contrario no te dejes llevar por el afán tecnológico y quédate sólo con la geolocalización. Los hay desde 60 €, y otros, por un poco más (entre 80 € y 130 €) que se sincronizan con tu móvil para descubrir dónde está, como PetTracker, de Tagg. Además monitoriza la actividad del animal.

Otros sistemas de localización para mascotas (perros y gatos fundamentalmente) permiten establecer un perímetro seguro; esto quiere decir que puedes especificar por dónde puede moverse libremente el animal, pero si traspasa el área permitida, el localizador manda una alerta al móvil. Si te interesan estos sistemas échale un ojo a servicios como Locca (financiado a través de Indiegogo) y Amber Alert (también con sistema de localización para niños).

+1: Cuenta en una tienda online para animales

En las tiendas online puedes encontrar todo tipo de cosas. Por lo general son un buen lugar para explorar todas las opciones de seguridad, alimentación y artilugios para tus mascotas, con comentarios y valoraciones de otros usuarios. La ventaja de Internet es que puedes hacer comparativas con relativa rapidez y ver dónde te sale más económico comprar lo que necesitan. Otra ventaja es que puedes comprar sacos grandes de pienso, latas de comida en packs o una buena reserva de bolsas de arena para gato a precios generalmente mejores que en las tiendas físicas, y te lo mandan a casa.

La mayoría de estas tiendas tienen programas de fidelización por puntos, packs de ahorro, descuentos y ofertas de temporada. Algunas también permiten pagar contra reembolso, para los que prefieren no usar la tarjeta. Dos ejemplos son Zooplus y TiendAnimal. Zooplus es una empresa internacional, y la entrega de un pedido puede tardar entre 3 y 5 días para España, con gastos de envío gratuitos a partir de 39 €; TiendAnimal está radicada en Málaga y tiene un servicio de envío en 24-48 horas que sale gratis a partir de 49 €. También disponen de una tarifa plana anual de 9,95 € para 20 pedidos en 12 meses. Igualmente las compras superiores a 49 € salen gratis. Las tiendas online pueden resultar interesantes si haces una gran compra, como para no tener que volver a acordarte de traer comida o arena hasta dentro de un 6 meses.

Eme en los cajones de la pared

Lo habitual es que no haya un sitio más barato que otro, sino más económico en algunas cosas y algo menos en otras. Variará dependiendo de la marca de comida que gastes. No es conveniente, salvo emergencias, variar continuamente de marca. Los estómagos de los animales no son los nuestros, y los productos de alimentación para ellos no son tampoco iguales. Pero en algo sí que somos iguales, y es que la comida barata se nota: en la vitalidad del animal y en su salud. ¿Qué pasaría con tu salud si te alimentaras todos los días de comida rápida y refrescos carbonatados? Pues igual con los piensos a granel hechos de cualquier cosa. Una cosa es que se lo coman y otra que sea bueno para ellos. Echa cuentas también en eso si te hace falta: lo que te ahorras en comida contra lo que te puedes gastar en veterinario cuando enferme. No es necesario gastarse una barbaridad de dinero en alimentación, pero es evidente que un pienso de 4 € el kilo no puede ser igual que otro de 20 € el kilo. Entre un precio y otro hay un amplio margen con distintos productos de mejor o peor calidad que ayudarán a mantener la salud de tu animal.

En las tiendas online tendrás ofertas de distintos piensos según stock o temporada, pero no es aconsejable salvo que la calidad sea semejante, y siempre teniendo en cuenta que para que el animal se acostumbre a un nuevo alimento puedes pasarte una semanita de cacas líquidas o vómitos hasta que se adapte.

Cosas no tan necesarias

En lo que respecta a los animales a veces pasa como con los hijos, una cosa es lo que necesitan y otra lo que nosotros creemos que necesitan. A veces el placer de lanzar nuestra imaginación viéndolos disfrutar de un juguete es una cosa, y la reacción real del animal otra bien distinta. En otros casos será mejor que tengas claro que lo que le compras es para ti, no para él.

Eme en el ordenador

  • Muchas cosas para dormir: Sé razonable. Está muy bien que el perro tenga un sitio para dormir. Pero sólo uno. Y si le dejas subir al sofá y a la cama pregúntate si tienes espacio en casa antes de comprarle una cama, un colchón o ambos, porque lo más seguro es que quiera estar donde tú estés. En el caso de los gatos es más complejo, porque hay cierta debilidad en proveerle de todo tipo de lugares específicos para descansar, que ellos usarán si quieren y cuando quieran. Igualmente se irán a dormir donde quieran y cuando quieran, así que puede que te gastes el dinero en cunas, camitas y gateras, para luego ver cómo se acomoda sobre tus zapatos o encima de tu ordenador para echar la siesta. Aunque no les compres nada, ten por seguro que encontrarán dónde hacerlo y que no te hará gracia.

  • Muchas cosas para jugar: Otro punto crítico. Si echas un vistazo a Internet y a alguna de las tiendas online que te hemos mostrado antes, verás un abanico de juguetes y gadgets tan diverso, con imágenes idílicas de perros y gatos felices mientras los usan, que casi te lanzarás a por ellos. Cuidado, porque el complejo de padre ausente es muy traicionero, y si sientes que no pasas suficiente tiempo con ellos, lo mejor que puedes hacer es pasar más tiempo con ellos, no comprarles juguetes a mansalva. Para perros y gatos (pero especialmente para gatos) venden un dispositivo que proyecta puntos láser aleatorios por la casa. La idea es entretenerlos y que hagan ejercicio cuando no estás para que se cansen. Básicamente perseguirán en punto luminoso como posesos sin nadie que los vigile, ni que esté pendiente por si en una de sus locas carreras tiran el chisme ese y acaba apuntando, por ejemplo, a la tele. ¿Catastrofista? No, realista. Todo pasa cuando no miras, y lo sabes. Otra cosa que sabes a ciencia cierta: por muy caro y fantástico que sea el juguete que les compres, ellos preferirán jugar con la caja, el cordón de tu albornoz, un ovillo de lana o tus calcetines recién doblados. Si te quieres gastar el dinero en juguetes, hazlo, pero luego no digas que no te lo advertimos.

Imágenes: Fátima Gordillo (se puede ver a Pipa (perrita), Eme (gata atigrada), Trece (gato negro de pelo largo), Mac (gato joven blanco y negro) y Loli (gata negra de pelo corto).

One Response to 5 + 1 cosas que realmente puedes necesitar si tienes mascotas

  1. Hacer ropa para perros 27 Septiembre, 2016 at 2:27 #

    Ciertamente necesitamos de muchas de estas cosas cuando tenemos mascotas, y la mayoría las obtienes sin gastar mucho o nada, como la sábana vieja para los asientos del coche…

Deja un comentario