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Una fintech que simplifica y facilita los préstamos a pymes

Arboribus o cómo recuperar la ética en los negocios

Renovar los equipos informáticos, ampliar el almacén, comprar nueva maquinaria… las razones por las que puntualmente una empresa decide pedir un préstamo para continuar o mejorar su actividad son muy variadas. Sin embargo para las pymes no siempre es fácil recurrir a un préstamo bancario, especialmente por las condiciones que estas entidades suelen exigir colateralmente al préstamo como la contratación obligada de seguros de vida, pago de estudios, etc.

Arboribus desde dentro

carles escolanoCarles Escolano, uno de los socios fundadores de Arboribus, nos cuenta cómo funciona esta fintech y su proyección dentro del sector financiero español.

En medio de esta situación, hace unos años, junto con la explosión fintech en nuestro país, surgieron empresas capaces de prestar un servicio simbiótico entre inversores y pymes. Una de ellas es Arboribus, nacida en 2012 de la mano de un grupo de socios, algunos de ellos con experiencia anterior en el mundo de las finanzas y que, según estuvimos hablando con Carles Escolano (uno de sus socios fundadores) trabaja facilitando que pymes e inversores se encuentren.

Préstamos transparentes

transparente

En principio Arboribus no trabaja con autónomos, sólo con pymes. Su trabajo no consiste en asesorar a inversores ni captar fondos de clientes, sino en desintermediar a la banca y facilitar que las dos partes de un préstamo (inversor y empresa) lleguen a un acuerdo de la forma más sencilla posible.

El procedimiento que emplea Arboribus para esto no tiene complejidad. Ellos identifican las pymes que buscan financiación y hacen un análisis de su solvencia antes de presentar la empresa a los inversores. Aquellas que superan el filtro aparecen en la plataforma de Arboribus. Los inversores deciden entonces a quién ofrecen su capital, el importe que quieren prestar y el interés que ofrecen y se pone en marcha la subasta. Si se produce un acuerdo entre las partes se formaliza un contrato de préstamo, se transfieren los fondos a la empresa y luego se distribuyen mensualmente los intereses a los inversores. Si hay algún problema con los pagos, Arboribus se encarga de gestionar todo el proceso de impago.

El sistema de subasta es el que fija el interés del préstamo, y funciona de la siguiente manera: Si una empresa pide un préstamo de 1.000 euros a devolver en 20 días, los inversores hacen ofertas sobre esa petición de diversas cantidades. La plataforma va ordenando las ofertas según los tipos de interés ofrecidos, y cuando se cubre el 100% de la cantidad solicitada por la pyme, los inversores que quieran entrar en la participación deben ofrecer un interés más bajo que el menos alto de los ofrecidos por otros inversores. La pyme es la que luego acepta las ofertas que quiere. Mensualmente pagará el promedio de todos los intereses ofrecidos, y los inversores recibirán el interés particular que ofrecieron.

Todo tipo de inversores

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El perfil del inversor en Arboribus es muy variado, y hay desde profesionales hasta particulares, una circunstancia facilitada por la ausencia de inversión mínima. Tal y como explica Escolano “cualquiera puede invertir en este tipo de actividades”, aunque existe una regulación que impone ciertas normas para la inversión de minoristas. La ley 5/2015 de Fomento de la Financiación Empresarial limita las inversiones de los minoristas a no más de 10.000 euros al año para este tipo de activos, pero eso no impide que cualquiera que lo desee y pueda haga uso de la plataforma de Arboribus.

El tipo de inversión que se hace en este caso es estándar y tienen las mismas claúsulas; sólo varía el importe del préstamo y el interés. Con las startups, señala Escolano, siempre hay riesgos de liquidez, riesgos legales, riesgos de derechos políticos desde los consejos administrativos…. pero todas estas complejidades se reducen en Arboribus a un único riesgo: el de impago. Si eso llega a producirse la misma plataforma se ocupa de todas las gestiones. A veces se trata simplemente de un retraso administrativo, otras veces son atrasos en el pago de los proveedores y, otras, vamos a causas más serias y hay que llegar a declarar un concurso de acreedores. Todas esas gestiones corren a cargo de la fintech.

Los préstamos gestionados así suelen tener préstamos que varían entre el 5% y el 7%. Se cobra sólo una tarifa de apertura de entre el 1% y el 3% en el caso de que la empresa acepte la financiación y se acabaron los costes. No se paga por el estudio, no hay venta cruzada, no hay gastos de notario… Todo el proceso es electrónico, y si la pyme quiere hacer una amortización anticipada puede hacerlo en cualquier momento sin costes.

Si tenemos en cuenta que el tipo de interés que ofrecen los bancos está entre el 2% y el 4% más gastos, (Arboribus entre el 6% y el 10% TAE) al final, si se hace una equivalencia entre ambas se acaba pagando más o menos lo mismo. No son más baratos, pero tampoco más caros, como señala Escolano. La gran diferencia está en la sencillez del proceso y en la eliminación de todos los trámites superfluos. Buena parte del equipo de Arboribus viene del sector financiero. Para Escolano, empresas como la suya permiten volver a lo básico, hacerlo todo mediante la tecnología de forma cómoda y sencilla. “Es un atractivo muy fuerte teniendo en cuenta todas las malas prácticas que ha habido anteriormente; esto nos permite recuperar la ética en los negocios”, apunta.

¿Y las pymes?

startup

¿Pero qué pymes son las que piden préstamos aquí? Podría parecer que los que llaman a la puerta de Arboribus es porque ya han agotado todas las demás posibilidades, pero no es así. El perfil habitual de las empresas que se financian en esta plataforma es de una antigüedad de entre 15 y 20 años, todas con beneficios en los últimos dos años y todas con financiación bancaria en otras áreas de la empresa, además de la de Arboribus. Llegan aquí fundamentalmente por la rapidez y la sencillez del proceso, se hace todo digital, sin desplazamientos y en menos de una semana.

En España, explica Escolano, se depende aún demasiado de la financiación bancaria, pero los bancos son cada vez más grandes y no quieren ser el único financiador de las empresas. A las empresas, además, les conviene contar con nuevos proveedores de financiación por si alguno de ellos falla. También les permite tener más poder de financiación; si el banco no es su única fuente, estratégicamente es más sano para la empresa y bueno para los financiadores transversales. Antes en España las pymes no tenían esta opción. Sin embargo, más del 90% del capital que se amortiza de los préstamos se reinvierte en nuevos préstamos, “eso quiere decir que los clientes están satisfechos”, señala Escolano.

¿Qué pasa si una pyme solicita entrar en Arboribus pero no cumple los requisitos? Escolano explica que todas las preguntas que se les hacen al inicio y los documentos que se solicitan tienen un sentido. Si una pyme no cumple con lo que la plataforma exige, “no mareamos la perdiz y respondemos rápido”, dice Escolano.

El camino hacia un cambio en el mundo financiero

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Quizá la paulatina entrada de las fintech en terrenos tradicionales de los bancos logre operar a la larga un cambio en la forma de trabajar del mundo financiero. Escolano opina que eso no será a corto plazo, y hace falta antes que el volumen de clientes crezca lo suficiente para hacer presión a los bancos y cambien definitivamente los medios; “al menos ahora los clientes tienen claro que poseen alternativas de préstamo”. Aún queda tiempo para eso. Las fintech están muy especializadas y todos sus procesos están optimizados para su labor, pero los bancos son mucho más complejos y los procesos están mucho más enredados entre sí. Ahora BBVA ha comprado un banco digital americano para aprender a hacer todo esto desde cero, según apunta Escolano. Quizá el futuro de las fintech esté en acabar siendo parte de las adquisiciones de los bancos, puede que para diluirlas o para mantener sus praxis, está por ver.

La sencillez en sitios como Arboribus llega a muchos más aspectos. El inversor puede diversificar su inversión de forma muy transparente. Si alguien quiere invertir 20.000 euros en 30 préstamos, estadísticamente puede ser muy interesante, porque es difícil que fallen los 30. Puedes decidir inverti 200 euros por préstamo al 7% en tal o cual plazo, entonces la plataforma identifica las pymes y hace la propuesta para la subasta automáticamente.

La aventura de Arboribus comenzó hace apenas cuatro años, pero en 2015 el crecimiento ya fue de 300%, y según Escolano se ha notado un cambio sustancial en el perfil de los clientes que pueden atender, y mientras el pasado año intermediaban en préstamos de 40.000 euros, ahora están llegando a los 250.000, financian empresas que facturan varios millones de euros y han comenzado a asentarse los inversores profesionales. Buenas noticias para Arboribus, pero también para las pymes.

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