" />
Alumnos del colegio Agustiniano en Euroscola
ZOOM
GALERÍA
1 COMENTARIO

"Nuestro Mundo. Nuestra Dignidad. Nuestro Futuro" es el lema de este año

Dignidad, valores y tecnología: así se vive el proyecto Euroscola desde dentro

2014 fue un año importante para Europa. Por primera vez en su historia subió la participación ciudadana en las elecciones europeas. Aunque las cifras no eran altas en general, con un 43,09%, era la primera vez que se podía hablar de crecimiento. En España se obtenía un 44,7% de participación que, aunque superaba la media europea, quedaba algo por debajo del 44,9% de las elecciones de 2009. Tres años antes, en el Eurobarómetro Standard 76 el 79% de los españoles afirmaba no estar bien informado acerca de los asuntos europeos. Estas y otras cifras son un reflejo de lo dificultoso que es crear una identidad europea entre los europeos. Las instituciones europeas funcionan y avanzan desde hace más de 20 años, pero el sentimiento de las personas que conforman sus células vitales, la propia ciudadanía, se mantiene aferrada al “euroescepticismo”. Por eso las cifras de 2014 son históricas. El trabajo de fondo para lograr este cambio se desarrolla en diversos frentes, no siempre evidentes, pero sí imprescindibles.

Euroscola mapa Europa

Durante estos 20 años se ha ido conformando una nueva generación de ciudadanos: los que ya han nacido dentro de la UE. Muchos de ellos votaron por primera vez en unas europeas en 2014. Son personas que han vivido desde el inicio de sus vidas en la Europa de la Unión, y han empezado a familiarizarse con las instituciones y proyectos de la UE desde el colegio. El proyecto Euroscola ha sido un discreto puntal de esta transformación desde el principio. Este año se celebra su XXI edición. Veintiún años de trabajo con los más jóvenes, los que poco a poco se han ido sumando al censo electoral y que en unos años más podrían imponer un cambio generacional en las instituciones europeas, incluido el Parlamento. En TnL hemos estado con un grupo de jóvenes del colegio Agustiniano de Madrid que participan, por segunda vez consecutiva, en el proyecto Euroscola. El pasado año ganaron la competición de la Comunidad de Madrid en su versión en inglés, y este repiten por el recuerdo de la gran experiencia que supuso la anterior participación. Los mejores de cada Comunidad compiten por ser los representantes del país. Los ganadores de todos los países ganan un viaje a Estrasburgo para pasar un día en el Parlamento Europeo.

La Euroscola de EuroMadS

“Nuestro Mundo. Nuestra Dignidad. Nuestro Futuro”. Con este lema, la competición de este año tiene como eje central el Año Europeo del Desarrollo. Hay que pensar muy bien las acciones que se van a emprender. Aunque hasta el pasado 19 de enero no comenzó oficialmente la primera fase del concurso, en el Agustiniano ya estaban calentando motores desde octubre. Había que formar un nuevo equipo, pensar las acciones, abrir el perfil de Facebook, el blog, elegir un nombre…

No se puede decir que la participación de los chicos en Euroscola haya sido voluntaria, pero tampoco se puede decir lo contrario. El pasado año Carlos Alvarado, profesor de Fundamentos para la vida, buscaba por Internet actividades que hacer con los alumnos en su asignatura cuando se topó con la página del proyecto Euroscola, destinado a alumnos de 4º de ESO y 1º de Bachillerato. Lo primero fue plantearlo al colegio. Alvarado comenta entre risas que debieron pensar que era “otra de sus cosas”, pero que no tardó en recibir luz verde y se puso en marcha para reclutar voluntarios. Era necesario contar con 10 alumnos y un profesor responsable (evidentemente él como “autor intelectual del delito”). Pidió a los tutores de los cursos de 4º y 1º que valorasen a qué alumnos podría interesarles participar, y de ahí salió un grupo de desconcertados que no sabían muy bien todavía ni lo que iban a vivir ni en qué consistía todo aquello de Euroscola.

Parlamento

Este año prácticamente la mitad del equipo repite. “Veteranos” y “novatos” comparten ahora reuniones y tormentas de ideas por Whastapp hasta horas intempestivas y en días en los que habitualmente no se trabaja. Todos saben ya que Euroscola va a requerir de ellos un nivel de trabajo y compromiso muy alto, soportar grandes dosis de presión y aprender a trabajar en equipo. Puede que la única diferencia entre ellos está en que los nuevos se pueden sentir algo menos perdidos gracias a la experiencia previa de sus compañeros. El proyecto sirve para promocionar las instituciones y trabajo de la UE, pero también (y especialmente), como explica Alvarado, “valores que son universales“. Quizá esta sea la razón fundamental por la que el equipo se siente mucho más implicado. Los chicos comentan que el año pasado les sirvió para conocer muchas cosas diferentes, pero todos coinciden en lo importante que fue “hacer algo bueno por los demás“.

El proyecto no se convierte sólo en algo exclusivo de los alumnos y el profesor que los tutela. Al final, como explican los alumnos, acabaron implicados otros compañeros, amigos y familiares, aunque estuviesen en otro país y con otro huso horario. A veces ayudando a grabar los vídeos promocionales o para traducir al inglés los textos para el blog… también hacía falta que todo el mundo conocido se movilizara para apoyarles en las redes sociales. Los “like” de Facebook cuentan para el jurado del concurso, al igual que todo el movimiento y difusión que se dé al proyecto en Internet. “Nuestra misión es hacer que la gente apoye el proyecto y darle la máxima visibilidad en redes sociales. Es importante que tengamos seguidores en las redes y en el blog. Para la UE es importante a la hora de calificar el trabajo“, explican.

El nombre del grupo Euroscola del Agustiniano suena un poco a locura: EuroMadS (todas las publicaciones se podrán seguir desde este blog conforme avance el proyecto), y tal vez lo sea. Cuando los “repetidores” hablan del año pasado recuerdan grandes cosas, pero también los meses de desarrollo del concurso, donde pasaban más tiempo en el colegio que en sus casas. Varios meses de trabajo intenso alternando el tiempo para estudiar y hacer los deberes con las exigencias del proyecto. “Cuando pasó la locura de esos meses sólo queríamos poder tener un rato tranquilo para ‘hacer la fotosíntesis’ en el patio“, cuentan entre risas. Cómo no, aprovechando las ventajas de los grupos de Whatsapp pasaron una tarde proponiendo nombres para el equipo. Todos soltaban sus propuestas al azar, hasta que poco a poco fueron afinando en lo que querían transmitir. “Euro” por Europa y el proyecto Euroscola; “Mad” es por Madrid, pero también les pareció divertido que asumiese ese aire de sana locura que caracteriza a la juventud; la “S” final es la Solidaridad, uno de los valores que hay que fomentar durante el trabajo. Así nacieron los “eurolocosolidarios”, capaces de todo. “El año pasado hicimos vídeos que presentamos en una biblioteca del Retiro, hicimos entrevistas por la calle y cometimos un “atraco” en la sede del Parlamento en Madrid, llevándonos todo el material impreso que pudimos para documentarnos y distribuir“, cuentan.

Dentro y fuera. Para nosotros y para los demás

El proyecto abarca una serie de actividades a realizar dentro del centro educativo y otras fuera. En el colegio se dirigirán a los alumnos de primaria para darles a conocer cuáles son y cómo funcionan los proyectos de cooperación propios de la UE. Pero no se quedarán fuera todas esas organizaciones, las ONGs que colaboran en proyectos de Desarrollo en las zonas más desfavorecidas del planeta. Todo lo que hagan tendrá que quedar reflejado en las redes sociales y el blog. Fotos, vídeos, entrevistas, artículos… todo hecho por ellos, gestionado por ellos, movido por ellos y difundido por ellos. “No me di cuenta de que lo estábamos haciendo bien hasta que la gente de la clase comenzó a criticarnos“, comenta uno de ellos. Como decía Quijote: “Ladran Sancho, señal que cabalgamos”.

Es una experiencia enriquecedora para todos por lo que llegamos a conocer de la UE, de nosotros mismos y del trabajo en equipo; también de lo que podemos lograr cuando uno se compromete a algo. Sirve como aprendizaje para saber tomar decisiones y asumir las consecuencias de lo que se hace“, cuentan los chicos. Quizá ahora no lo ven (o quizá ahora ya sí), pero esa es justamente la experiencia que, si aprenden a digerir bien, puede hacer de ellos en el futuro personas valiosas para los demás. Es indudable que personas éticamente mejores son las que hacen un mundo mejor y más ético.

Euroscola en la Fundación Ana Carolina Díez Mahou

Dentro del trabajo del pasado año se estableció contacto con la Fundación Ana Carolina Díez Mahou; trabajaron con ellos de voluntarios, conocieron desde dentro la labor de la fundación ayudando a niños con enfermedades neuromusculares genéticas, dentro de las cuales se encuentran algunas de las llamadas “raras”, que no son menos dolorosas por no afectar a millones de personas. Los chicos del Agustiniano pudieron también probar las bicicletas adaptadas para personas sin extremidades inferiores, que tienen que manejarse con las manos. Todo esto sirvió para que volcaran en su blog cómo la UE apoya la integración deportiva de las personas con discapacidad y para que se creara un vínculo entre la fundación y ellos que dura más allá de Euroscola. Algunos han continuado como voluntarios de esta organización. Es posible que este año vuelvan a contar con ellos… y viceversa. “Fue un éxito personal para nosotros, y la experiencia fue tan buena que seguimos colaborando después del proyecto. Este año buscamos algo diferente, pero sin descartar seguir colaborando con ellos en otro aspecto. Fue una colaboración estupenda“, explican los alumnos.

Desde ahora y hasta que acabe el concurso, todos ellos tendrán que investigar, descubrir e involucrar a la mayor cantidad posible de personas en la idea «Una vida digna para todos: Acabar con la pobreza y dar al mundo un futuro sostenible». Ganen o no, si lo consiguen habremos triunfado todos.

Este año, más tecnología

herramientas empleadas

El blog lo alojaron en Blogger: elevenviews.blogspot.com.es. Entre los aspectos positivos, se encontraron con la posibilidad de colaborar todos al tener cuenta de Google. Lo negativo fue la excesiva simplicidad de las plantillas propias. Este año se han buscado algunas formas gratuitas de tunear la plantilla.

Para edición de vídeos utilizaron Magisto, muy intuitivo y fácil de usar con buenas presentaciones, pero con una versión Premium de pago. También echaron mano de

CamtasiaWeVideo, que tiene la ventaja de poder editarse bien desde el móvil, pero con más complejidad en la versión para PC.

Para publicaciones echaron mano de MadMagz, que permite hacer revistas online fácilmente, pero limitada en la versión gratuita. También contaron con Prezi, versátil pero que les llevó mucho tiempo en diseñar una.

Las redes las controlaron con Tweetdeck.

Las funciones dentro del grupo están repartidas: unos hacen los dibujos y los bocetos, otros gestionan las entrevistas, otros el contacto con las instituciones, hay quien se mete en la tarea de escribir los post… El profesor es el que se ha echado a las espaldas la tarea de montar las redes y el blog, además de todo lo que tiene que ver con la tecnología. Uno de los objetivos del concurso es, precisamente, fomentar el uso de Internet y de las nuevas tecnologías como herramientas educativas.

El acceso a las bases, la información y muchas de las pruebas se hace a través de plataformas online. Al final de todo hay un examen para los equipos que permanezcan en el proyecto. Se trata de un examen online con 10 preguntas en el idioma que se haya inscrito el equipo que tienen que responder en el menor tiempo posible con un límite establecido. Puntúan los aciertos, pero también la rapidez. El día que lo hicieron el pasado año fueron quizá los minutos más intensos y locos de todo el proyecto. Juntos en una de las salas del colegio, proyectando en la pared el examen mientras todos rebuscaban frenéticos las respuestas en sus cabezas.

Aunque estén todos en el mismo colegio y dediquen todos sus recreos a Euroscola, el tiempo no da para coordinar todo lo que hay que hacer y reunirse. Sin duda las herramientas de trabajo en red fueron para ellos el gran aliado. El pasado año se manejaron, entre otras cosas, gracias a Dropbox. Este año, con un poco más de experiencia y sabiendo lo que pueden necesitar, ha elegido Google Drive como plataforma de trabajo. “Al principio había unos jaleos tremendos para trabajar“, dicen, pero una vez supieron cómo manejar esas plataformas todo fue mejor. “Hubiera sido muy complicado que sólo trabajásemos con el email en lugar de poder tenerlo todo en un único lugar al alcance de todos“, explican. El trabajo con las redes sociales también es imprescindible: “¿Si no qué haríamos?, ¿papelitos y carteles?“. Está claro que no.

La mayor parte del peso en este caso recayó sobre Carlos Alvarado, quien tuvo que aprender sobre la marcha cómo se montaba un blog, cómo se editaba un video y todo lo demás que fue necesario hacer para que la exposición del trabajo quedara impecable. “Nos apañábamos con las versiones gratuitas de todo. No podíamos permitirnos que saliera de cualquier manera para el concurso, y que no quedara de forma estética. Y las opciones gratuitas permiten cosas realmente buenas“, nos cuentan.

El esqueleto tecnológico es sólo el soporte de un objetivo mucho más importante. Si el mundo que vemos ahora no nos gusta, la única forma de cambiarlo en cambiando nosotros. Quizá no podamos mover las conciencias de los demás, pero sí las nuestras. Un ejemplo que puede contagiarse y difundirse. EuroMadS y todos los equipos que en toda Europa participan en este proyecto se implican personalmente en la aventura de desarrollar en sí mismos los valores humanos. Los únicos, antes que cualquier economía y descubrimiento científico o tecnológico, que pueden hacer de este mundo un lugar mejor. Por “un futuro más justo, más estable y sostenible para la humanidad”.

¿Quiénes son EuroMadS 2015?: Carlos Alvarado, Jesús García, Laura Jiménez, Álvaro Cobo, Caroline Thorburn, Rocío Sánchez, María Sacristán, Leticia García, Maite Díez y Lucía Gutiérrez.

One Response to Dignidad, valores y tecnología: así se vive el proyecto Euroscola desde dentro

  1. Pierre @ Madmagz 8 Diciembre, 2016 at 18:38 #

    Gracias por amarnos. Hicieron un gran trabajo! 🙂

Deja un comentario