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4º Wearables & Internet of Things Conference en el ICEMD

El IoT tendrá más impacto en la próxima década de lo que ha tenido Internet hasta la fecha

La cuarta conferencia Wearables & Internet of Things desarrollada en el ICEMD, el Instituto de Economía Digital del ESIC, se desarrolló a primeros de junio en las instalaciones del centro académico en Pozuelo de Alarcón. En el encuentro participaron una docena de ponentes a cuál más interesante, y que aportaron una amplia visión de cómo usar las tecnologías “vestibles” y dispositivos IoT en el mundo de la industria, el deporte, la salud, las finanzas o la educación. Y es que hay nuevas aplicaciones mediante estas tecnologías, así como nuevas formas de hacer negocio, aprovechando estos recursos. Y mejoras en la calidad de vida de las personas, además de más eficiencia en industria y todo tipo de negocios.

IoT aplicado a la sanidad

Como indica Jorge Velázquez Moro, Director de Sistemas de Hospitales de Sanitas, IoT no sólo es aplicable a industria pesada y maquinaria. En el campo de la medicina y la salud se esperan grandes avances en cuanto a bioindicadores, que se acoplarán directamente al móvil y suministrarán información detallada acerca del paciente. De esta forma “podemos monitorizar a los individuos en su vida cotidiana en tiempo real”, a la vez que podrán suministrar informes no sólo al personal médico, sino también a los familiares o cuidadores. De hecho, pronostica que habrá una nueva categoría de “salud conectada”. Por el momento reconoce que faltan sensores de garantía clínica que sean asequibles, aunque cree en año y medio a dos años veremos grandes avances en este terreno. Como indica, “en esta sociedad cambiante nos queda mucho camino por recorrer, pero ya estamos andando”. Todo ello nos llevará a contar con los medios para realizar una medicina preventiva, en lugar de reactiva, como hasta ahora, lo que se traduce en menores costes y mayor calidad de vida. Un gran cambio en la sociedad, Y es que desde Sanitas están enfocados en que la gente esté más sana y sea más feliz.

El iot permitirá hace medicina preventiva en lugar de reactiva

Entre las preguntas surgió la preocupación acerca de los datos recopilados por los sensores, cómo se tratan y a quién pertenecen. Jorge Velázquez reconoció que faltan estándares que permitan interconectar los datos que provienen de diversas fuentes, lo que dificulta la interoperabilidad, aunque se va logrando una convergencia en este terreno. En cuanto al tratamiento, indicó claramente que, al menos en el caso de Sanitas, pero fácil que esto sea un tratamiento generalizado, los datos médicos sólo sirven para propósitos médicos y no se pueden trasvasar a otras áreas del negocio, como podría ser seguros. De hecho, aunque bajo un mismo paraguas, la parte de seguros y la de asistencia son compañías separadas, y no pueden intercambiarse datos. Algo que, además está protegido por normativa legal en España. Más rotunda y directa fue la respuesta de a quién pertenecen los datos al contestar que “la información siempre es del paciente”. Si este decide cambiar de compañía de asistencia, podrá solicitar todos los datos que ésta tiene y llevárselos en un soporte de almacenamiento.

Chaleco de seguridad sensorizado

Pedro Diezma, CEO de Zerintia, indicó no sólo que hay sacar provecho de las nuevas tecnologías, sino que tiene muchos riesgos poner todo el énfasis en el hardware. Por ello, en Zerintia han creado una arquitectura modular sobre la cual construyen soluciones. Y es que esta empresa es experta en usar múltiples tipos de dispositivos vestibles, tanto relojes inteligentes o gafas Hololens, como otros elementos IoT y transformarlos en parte de una solución de negocio en procesos comerciales o industriales. Así, por ejemplo, un operario recibe en su reloj las órdenes de trabajo y realiza por el mismo medio la confirmación de las operaciones realizadas, lo que agiliza la tramitación digital tanto de instrucciones o tareas, como de la realización de las mismas. Una importante ayuda tanto en logística como en administración digital, así como en temas de seguridad laboral.

Uno de los desarrollos de Zerintia es un chaleco de seguridad sensorizado. Este chaleco incluye diversos elementos que no sólo garantizan la seguridad del operario, sino que emiten una alarma en casos de accidente o de entrar en una zona con gases. Además de controlar la posición del operario mediante GPS, el chaleco puede, con ayuda de otros elementos, medir el buen estado de saludo del trabajador en una obra, en una instalación industrial o en trabajos de campo. Así, además de incluir el sensor de gas, lleva también un sensor de caídas o golpes, y también un activador manual situado en el hombro. Esta posición del tirador permite manejarlo con cualquiera de las manos, o incluso con la boca, para dar una señal de alerta, en caso de que el operario no pueda moverse y necesite ayuda. Un pequeño sistema inteligente alojado en la espalda se encarga de centralizar la información de los sensores y de comunicarse con el control central. De esta forma se conoce no sólo la posición de cada trabajador, sino que se dispone de alertas si entra en una zona peligrosa o que tenga gases. El propio chaleco cuenta con indicación sonora y visual ante situaciones de peligro, lo que garantiza no sólo el aviso al propio operario, sino su localización en la oscuridad o en ambientes de polvo o humo. Según la configuración, el chaleco también responde a comandos de voz o gestos. Un eficaz sistema para ayudar a la prevención de accidentes y riesgos laborables.

Sin duda este tipo de soluciones ofrecen una mejora en las condiciones de trabajo, al elevar los parámetros de seguridad y reducir el tiempo de reacción antes una incidencia. Pero no siempre son adecuadamente recibidos entre los destinatarios. Para ello, indica Pedro, “hay que eliminar la idea de que buscamos tener al trabajador controlado, a través de elementos wearables, sino que buscamos tener un protocolo de las reacciones adecuadas ante situaciones comunes, o excepcionales”.

Transformación digital en la industria

En uno de los paneles, con participación de varios ponentes en una animada mesa redonda, surgen interesantes ideas y acciones a realizar en el campo de la industria. Entre ellas, una de las primeras indica con amplio consenso que, no solo es un reto, sino que supone una obligación estar adaptados a la transformación digital. Y se ahonda indicando que hay que, impulsados por la tecnología, hay que desarrollar un conjunto de acciones que se muevan en tres ejes: seguridad de las personas, eficiencia en los procesos y calidad de los productos fabricados. Frente a enfoques mucho más complejos y con estudios previos de gran magnitud, se sugiere lanzarse a realizar pruebas de concepto, y, con ello, aprender y analizar los resultados.

Así que lejos de hacer primero el “business case” y comenzar un proyecto en caso de que sea positivo, resulta más aconsejable lanzarse a un gran número de iniciativas, siempre con el mismo enfoque: usar metodologías ágiles, prueba y error e ir aprendiendo. Y ello involucrando a todos los niveles de la empresa, desde la dirección, a los servicios técnicos y los trabajadores. Sin olvidar que estas iniciativas pueden partir de la dirección, pero hay que ser consciente de que el que más sabe de los procesos es el propio operario de la fábrica. En la primera fase se busca la conceptualización, e intervienen tanto la dirección como los trabajadores. En la fase de construcción y desarrollo se llevan las iniciativas a pruebas de concepto, incluso con alcance limitado, y en ocasiones con ayuda de partners especializados. Por último, se realiza una fase de transformación donde se hace el análisis y eventualmente se lleva la iniciativa al resto de fábricas y procesos.

la transformación digital no será un reto para la industria, sino una obligación

Una recomendación que proviene de un experto en industria, pero que resulta aplicable a otros campos, “hay que empezar a probar cosas sencillas y rápidas. Si hacemos demasiado análisis previo posiblemente nos equivoquemos y no comencemos ninguno realmente eficaz”. Se trata de iniciar proyectos “limitados” con duración de 3 a 4 meses y usando metodologías ágiles, en los cuales se busca mejorar y optimizar herramientas y procesos. Algunos de los elementos en los que están trabajando bajo estas premisas son cambiar el control de calidad de manual a automático, así como lograr la total digitalización del almacén. Como indicó uno de los directivos, “no se trata sólo de proyectos de tecnología sino de personas”. Y hay que implicar en ello a todos los departamentos, no sólo de tecnología. Y es que parte de la transformación digital no es sólo mejorar en eficiencia, sino experimentar con nuevos modelos de negocio.

IoT permite conectar el valor

Aunque los bancos parecen entidades que sólo se ocupan de cuestiones dinero, desde sus filas son conscientes de las ventajas de las nuevas tecnologías, como blockchain o IoT. Y en palabras de José Manuel de la Chica, Global Venture Architect en el BBVA, “los datos son el nuevo oro”, por lo que se necesita incrementar el número de sensores para recoger la información. Según las palabras de John Chambers, CEO de Cisco, en el CES de 2014, IoT tendrá de 5 a 10 veces más impacto en la próxima década que ha tenido Internet hasta la fecha. Una afirmación que suscribe José Manuel. Y eso a pesar de que, según sus datos, sólo se aprovecha el 1% de la información recopilada. Es lo que este directivo denomina “el síndrome de Diógenes de los datos”, es decir, vamos a guardarlo todo que posiblemente nos sirva más adelante.

En general, en los proyectos IoT, este experto considera que el impacto generado es superior a la inversión necesaria. Actualmente, además, hay tecnologías alrededor de IoT que impulsarán el ecosistema. Algo que parece va calando entre las empresas. Un 58% de los CEOs piensan que el IoT es estratégico, mientras que apenas un 20% opinan que sólo es funcional. Desde luego que la banca está entre los primeros, no en vano, ya que se estima que los servicios financieros serán el cuarto sector más impactado por este tipo de tecnología. No sólo de cara a las personas, sino que habrá un progresivo auge de máquinas que dan servicio a otras máquinas y se comunican directamente entre ellas, sin intervención humana. Todo ello lleva a José Manuel a afirmar que no es que el mundo esté cambiando, sino que ya ha cambiado.

el mundo ya ha cambiado, el iot es estratégico

Entre los ejemplos mencionados más notables cabe destacar el de Disney con su sistema de pulsera en los parques de atracciones. Que ha logrado no sólo recortar los gastos en un 20%, sino incrementar los ingresos en un 20%. Y, contar, además, con información más detallada de los movimientos de los usuarios y clientes, incluyendo la aglomeración de gente ante una atracción, para llevar allí más gente, o las horas de mayor consumo en las tiendas. Como la pulsera sirve no sólo de identificación de acceso, sino como medio de pago, el dinero precargado inicialmente tiende a gastarse antes de abandonar el parque. Un sistema redondo de mejorar ingresos y tener información detallada y de calidad sobre comportamiento de los clientes.

Negocio conectado

Desde el Observatorio Industria 4.0, su presidente Bernardo Villazán, indicó lapidariamente “o te transformas digitalmente mañana, o por la tarde estarás muerto”. Y es que en este campo hay tantas oportunidades como inhibidores. No sólo desde el punto de vista de la tecnología, sino que hay que hacer frente a un mundo cambiante, donde los consumidores están más digitalizados y con ello demandan nuevos canales de comunicación, así como productos y servicios innovadores. Y es que, según su opinión, vivimos en un mundo cada vez más volátil, incierto, complejo y ambiguo. Donde se mezclan conceptos tan dispares que “las respuestas llegan antes de tener bien formuladas las preguntas que pretendemos resolver”. Según una reciente encuesta entre los miembros del Observatorio, hay diferentes contribuciones, en áreas diversas de la actividad empresarial. Así, la tecnología hace que la productividad se incremente un 30%, pero su contribución es sólo del 8%, mientras que la seguridad, con una reducción del 10% en cuanto a frecuencia y del 5% en gravedad, tiene una contribución del 60%. Por su parte la eficiencia tiene un aporte del 32%, gracias a reducir casi a la mitad la producción defectuosa y mejorar la eficiencia operativa en un 82%.

la seguridad sigue siendo el gran reto pendiente

En cuanto a los retos a resolver, desde el Observatorio Industria 4.0 indican como principales la necesidad de conectar, securizar, almacenar y actuar. Siendo la seguridad uno de los aspectos fundamentales. Y es que, según los datos de sus afiliados, el ataque de ransomware del pasado 12 de mayo un 19% de las industrias detuvieron los sistemas y pararon la operación. Y eso que en España el ataque no tuvo una gran incidencia real. El problema viene de aquellos casos, que cifra como un 7% del total, en que el resultado fue dramático, precisamente en aquellos sitios donde los sistemas atacados no contaban con copia de seguridad o recursos de emergencia. Pero no sólo son tecnológicos los retos. El foco en el cliente, en las personas y la creación de ecosistemas son aspectos a contemplar a la hora de crear soluciones empresariales de todo tipo. Así que, hablando de forma más genérica, hay que centrarse en analizar, alinear y asegurar.

La automatización crea empleo

Un ejemplo de las ventajas de la automación lo relató Víctor Cantón, responsable de innovación en Continental Automotive Spain y fundador en Borromba. La multinacional, tiene en Rubí, Barcelona, una fábrica en la cual ha desarrollado su labor Víctor. Ante una idea de cómo mejorar la productividad de la fábrica, reduciendo el número de elementos terminados que el control de calidad rechaza al final de la cadena, este inquieto trabajador, miró dentro del grupo a ver si ya había una solución. Y en vista de que no había en ninguna de las restantes 430 plantas repartidas en 55 países, abordó por su cuenta un sistema que reducía notablemente el tiempo necesario para comprobar el producto al final de la cadena, y bajar la tasa de rechazo del producto terminado. Para ello usó un sistema en el cual la persona encargada de la reparación se encargaba de la revisión, en lugar de hacerlo otro trabajador al final de cada una de las cuatro cadenas de fabricación. Ello daba lugar a una reducción global de los costes de producción, pero a la vez eliminada un puesto del trabajador que realizaba de forma manual este proceso de revisión. Sin embargo, este puesto de trabajo “sobrante”, con una persona en cada uno de los 5 turnos, se recolocó, en lugar de simplemente suprimirlo. Y, a la vez, se logró ahorrar unos 15 minutos por cada elemento rechazado y bajar la tasa de falso rechazo más de un 80%.

Como comentaba este responsable, gracias a la eficacia lograda, lograron hacerse con contratos frente a otros competidores en tiempos de crisis. Lo que permitió no sólo mantener sino incrementar la producción. La lección de Víctor es que “gracias a la innovación, ha mejorado la eficiencia. Y con ello no sólo se ha logrado hacer frente a la crisis, sino que hemos pasado en los últimos años, de 300 a 600 empleados en la fábrica de Rubí”. En su opinión “es importante recoger los flujos de información del personal más eficiente y llevarlo a los empleados nuevos o menos eficientes”. Y declara rotundamente que “hay que innovar o innovar, no hay otra”.

Transformar datos en información

Por parte de Libelium, su cofundadora y CEO, Alicia Asín, enfatizó que uno de los grandes problemas de los dispositivos IoT es la interoperabilidad de los mismos. Ello les ha llevado a construir su propia plataforma, donde sea sencillo integrar sensores de todo tipo junto con diferentes protocolos y modos de transmisión. Y es que, desde la experiencia de la empresa zaragozana creada en 2006, se han convertido en un referente mundial en cuanto a integración de sensores, recogida de datos y envío a la nube. Todo ello enfocado a transformar millones de datos en información. Como Alicia mencionó, lejos de haber una convergencia de protocolos y soluciones, cada año se incrementa su número. De igual forma, tampoco hay una solución única en plataforma IoT. Aunque hay cambios sutiles en este campo, con la llegada a la aplicación real de soluciones desarrolladas en los laboratorios, Libelium ha encontrado precisamente su mayor fuerza al resolver problemas de interoperabilidad. Su objetivo es conectar cualquier sensor a cualquier plataforma de datos en la nube, usando virtualmente cualquier tecnología inalámbrica.

asistencia médica de calidad a menor precio

Disponer de información detallada ayuda a mejorar en múltiples áreas de aplicación. Así, en el terreno agrario, saber cuándo y cómo se necesita el agua en un cultivo llega a ahorrar hasta un 70% de su consumo. Traducido no sólo en datos económico, sino ecológicos al gastar menos de un recurso cada vez más escaso y preciado. En el área de Smart Cities, Alicia considera que una “killer App”, será la de control de medio ambiente. Disponiendo de información racional y en tiempo real, se podría informar a los ciudadanos de la situación con antelación, por ejemplo, el nivel de contaminación, antes de que alcance niveles severos. Y, con esta información a mano, proponerles soluciones. Así, con criterios basados en datos actualizados, los ciudadanos podrían votar on-line si prefieren restringir el tráfico u optar por otras medidas. Y estarían avisados para no incrementar el problema.

En cuanto a salud, considera que “se puede democratizar la asistencia de calidad y llevarla a más personas a un coste menor”. Sin mencionar la mejora en la calidad de vida de los pacientes y la capacidad de actuar de forma preventiva. De hecho, una de sus últimas apuestas en MySignals, una plataforma que aprovecha las capacidades de los elementos IoT para crear una plataforma biométrica en la cual reunir una veintena de parámetros corporales diferentes. Los datos biométricos recogidos son encriptados y enviados a la Libelium Cloud en tiempo real, de forma que puedan ser visualizados por las personas autorizadas. El sistema permite crear fácilmente nuevas soluciones de eSalud, eHealth, con total seguridad y rapidez. Y con ello llevar un alto nivel de asistencia médica a regiones lejanas o de difícil acceso, enviando los datos recogidos remotamente para ser analizados por los especialistas, que no deben trasladarse sobre el terreno.

Otras ponencias

No es fácil hacer un resumen y condensar una mañana tan intensa y con tantos contenidos. Otras ponencias versaron sobre cómo afecta la tecnología al rendimiento deportivo. En este aspecto David Rosa, Director de Innovación en Microsoft Global Sports Innovation Center, con amplia experiencia deportiva citó cómo el análisis de la actuación de un deportista tardaba hace unos años unas tres semanas, ya que se grababa la acción con la cámara, luego se revelaba la película y más tarde se pintaba sobre la película los datos de trayectorias y se calculaban los datos. Más tarde se implementaron sistemas de medida, que era necesario unir con cables y realizar pruebas en laboratorio debido al volumen de los equipos. Ahora, los sensores son tan portátiles que el deportista los lleva encima sin dificultad y los datos son analizados en tiempo real, lo que permite mejorar en los siguientes reintentos. Y la calidad de los sensores se ha incrementado de forma notable. Hay botas que miden no sólo la intensidad del golpeo al balón, sino el punto exacto del pie con el cual se toca el balón, y se puede seguir la velocidad y trayectoria del balón con gran precisión. Uniendo ambos datos se logra relacionar mejor la forma de impulsar el esférico con el punto final alcanzado.

Los avances se aplican también a medicina deportiva, con escayolas que realizan electro estimulación y logran acortar el plazo de recuperación de lesiones, o tratamientos controlados de frío y calor aplicados a la rodilla. El Global Sports Innovation Center impulsado por Microsoft (GSIC) e inaugurado en 2015, es un proyecto colaborativo sin precedentes entre los sectores privado, público y académico para promover la innovación en la industria deportiva en todo el mundo como factor clave para la creación de empleo y crecimiento.

En la parte de análisis de inversiones y startups, Emilio Avilés, CEO & Founder SlashMobility, Managing Partner Bloomium, indicó que la inversión media para una startup se ha reducido hasta los 11.000 € y que el capital para dichas inversiones se ha multiplicado por 5 en los últimos años y alcanza valores cercanos a un billón de euros. Además, no hay que olvidar que las empresas tienen mecanismos de inversión que no sólo es dinero. Cada vez son más las empresas que utilizan startup como mecanismo de innovación corporativa. Resulta más fácil lanzar una idea fuera de una gran empresa, aunque sea con su apoyo, que introducir estos cambios en las corporaciones. Los mecanismos de apoyo cubren no sólo soporte financiero, sino apoyo en tecnología, en conocimiento, en servicios o en mentoring. Con ello el esfuerzo inicial de los emprendedores en menor y se agiliza el camino de la idea a su puesta en práctica. Y recalcó que no son importante las cosas sino las personas. La parte humana de una startup es fundamental, e incluso más importante que la idea en sí. Hay un montón de canales que favorecen el emprendimiento, hasta el punto de afirmar que “los inversores nos estamos reinventando”. Y que este mundo cambiante nos lleva a romper las tradicionales relaciones y convertir en partner a los proveedores. Y es que las empresas, cada vez más, deben adaptarse a las cambiantes situaciones del mercado, las tecnologías y su aplicación en los negocios.

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