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Un robot muy sencillo pero con muchas posibilidades para iniciar a los niños en la electrónica y la informática

Un mes con Zowi, el robot de BQ para niños

No hay feria de robótica en la que BQ no esté presente. Las propuestas de esta empresa española dibujan un interesante ecosistema de productos como es el caso de la robótica, los smartphones y la impresión 3D. Una más que interesante parte de este ecosistema es el robot Zowi: la aplicación que lo controla sólo está disponible, de momento, para Android, y se le pueden fabricar otras carcasas si se dispone de una impresora 3D.

Como robot educativo, Zowi es una buena propuesta para introducir a los niños en la tecnología, y tenemos que reconocer que nos hemos divertido bastante en casa probándolo. No hay niños (pequeños), pero sí gatos. Fue realmente complicado hacer las pruebas en casa sin que acudieran inmediatamente a curiosear… o a vigilar.

https://www.youtube.com/watch?v=Y_qxfiigPw8

La primera impresión nada más sacarlo de la caja fue de robustez. Cualquier artilugio destinado a las manos de un niño debe ser resistente y bastante estable, y a lo largo de las pruebas pudimos ver que cumplía con ambas. Aunque no hay duda de que cualquier niño será más que capaz de romper lo irrompible, de entrada no es fácil hacerlo. Los materiales son resistentes y está diseñado para que no se desestabilice y caiga al moverse o chocar.

¿Qué se puede hacer con él?

Zowi puede realizar algunas acciones sin necesidad de usar la aplicación. En la parte de atrás de su cabeza tiene tres botones: el de encendido y apagado, el A para bailar y el B para comenzar a caminar y evitar los obstáculos que se le pongan por delante, siempre a la altura de los ojos. Si se pulsan a la vez A y B, además, responde con movimientos y pitidos a palmas, silbido y otros sonidos contundentes (si no no se dará por aludido).

Zowi-trasera

pegatinas

Para explorar mejor todas las posibilidades de Zowi usamos un Aquaris M5 en el que descargamos la aplicación del robot desde la Google Play. Lo siguiente que hay que hacer es encender el robot y emparejar ambos dispositivos por bluetooth. El robot tiene algunas opciones de personalización, como cambiarle el nombre, las expresiones de la boca o colocarle algunas de las pegatinas con las que viene la caja.

Ahora es cuando se puede empezar a controlar el robot y entretenerse con los juegos. Desde la pantalla de inicio se accede a diversas opciones. Todas visualmente muy sencillas de identificar, así que es poco probable que algún niño no se haga con el control del juego mucho antes que tú. Otras acciones requerirán de la ayuda y supervisión de un adulto que sepa del tema, como abrir el robot y trastear con la programación.

Con el GamePad se puede mover el robot adelante, atrás y a los lados, sencillo, pero con lo que se puede pasar un rato bastante divertido con los niños o los gatos. Conforme lo vas manejando se van desbloqueando acciones del robot, que luego se pueden usar en otros juegos.

Inicio

cruzadito

La opción 3, 2, 1 ¡Acción! es muy interesante. Permite encadenar acciones, elegir el tiempo que durarán dichas acciones y encadenarlas en una secuencia. Por ejemplo, si quiero que lo primero que haga Zowi sea levantar el pie derecho y moverlo tres veces rápido, elijo la acción y el número de veces que quiero que se repita y la velocidad. Si acto seguido quiero que camine hacia el frente diez pasos, hago lo mismo en la app. Así puedo ir añadiendo acciones. Cuando lo tengo todo listo en el orden que quiero, sólo hay que darle al play para que Zowi ejecute toda la secuencia. Lo interesante es jugar con él, explorar los movimientos y los comandos, y probar distintas coreografías con él.

secuencias

Repite con Zowi es una especie de juego de memoria. Puede parecer un poco complicado para seres despistados como yo, pero es entretenido. Básicamente hay que fijarse en los movimientos que hace el robot y luego identificarlos en el recuadro para ir ganando puntos. Una parte bien pensada del robot es que pueden ir apareciendo nuevos juegos conforme se usa, por lo que ayuda a mantener el interés de los niños por el juego.

Un vistazo al interior

La caja de Zowi viene con las herramientas necesarias para abrir el robot. Una llave allen del largo suficiente para alcanzar los tornillos bajo su cabeza, y una palanca para levantar la carcasa azul y echarle un vistazo a lo que hay dentro. Puede que seas un entendido en electrónica o que no tengas ni idea, da igual, porque junto con las instrucciones hay un plano detallado de lo que es cada cosa, para que sea fácil identificarlas, al igual que la forma adecuada de usar la palanca con la carcasa.

desatornillado

Para acceder bien a los dos tornillos que sujetan la carcasa hay que girar las patas. Son sólo dos, pero como decíamos hay una buena distancia hasta ellos, por lo que no es del todo cómodo acceder a ellos con la llave allen a pesar de su cargo, ni para quitarlos ni para volver a colocarlos. Pero una vez hecho, lo demás es bastante sencillo.

Los usuarios más curiosos, o los conocedores de los intríngulis de la robótica podrán animarse también a desmontar las patas y el resto de los elementos que componen tanto la estructura como la electrónica de Zowi, o lanzarse a reprogramarlo. Al abrir la carcasa se muestra toda su electrónica. En las instrucciones que trae Zowi hay un plano detallado que enseña cómo identificar y reconocer cada uno de sus componente. Pero si quieres más, no te preocupes, que hay mucho más.

proyectos

palanca

BQ dispone de una página específica para el robot con un tutorial en vídeo (en el área de proyectos) para ver cómo desmontarlo por completo y volver a montarlo después. Se tarda realmente poco en completar todo el desmontaje. Si se siguen bien las instrucciones del vídeo, en unos 20-30 minutos está listo.

No podemos olvidar que el objetivo del robot es que los niños tomen contacto con el mundo de la robótica y la programación. Así que lo interesante será que lo hagas junto con tus hijos y, poco a poco, según sus edades, ellos pueda ir haciendo algunos de los procesos. Primero los más sencillos y, después es posible que sean capaces de hacer mucho más por sí mismos. No es nada complicado, pero indudablemente necesitarán la ayuda de un adulto para hacer determinadas cosas.

dentro

Otro aspecto importante que se puede trabajar con Zowi es el de la programación. En la sección de la web dedicada a los proyectos hay dos tutoriales dedicados a Bitbloq, donde se explica paso a paso cómo reprogramar funciones básicas con Arduino, tanto de los actuadores como de los sensores, y hay que tener en cuenta que sólo funciona con Chrome. Y si algo sale mal siempre se pueden restablecer los valores de fábrica o acudir al “Hospital“.

A todos los proyectos se puede acceder también desde la aplicación de Zowi en el móvil.

¡A jugar!

Como decíamos antes fue casi imposible poner en marcha Zowi sin que los gatos de la casa se acercaran inmediatamente a ver quién era aquel intruso. Afortunadamente llegaron pronto a la conclusión de que no era una amenaza y se limitaron a observarlo muy de cerca.

Zowi-Trece

Antes de empezar a manejar el robot desde el móvil empezamos por probar los botones básicos que tiene en la parte trasera. Ponerlo a caminar es bastante entretenido, especialmente si juegas a colocarle obstáculos delante. Siempre que estén a la altura de los ojos, para que pueda verlos. La batería (recargable mediante el cable que trae) dura unas 8 horas en juego y 80 en reposo.

Cuando usas el GamePad se inactiva la función de esquivar obstáculos para poder practicar otros juegos, como el de empujar objetos, y si se tercia, hacer competiciones con otros robots. También puedes jugar a perseguir al gato. En cualquier caso lo divertido es ir descubriendo todos los juegos y posibilidades junto con tus hijos o dejar que lo hagan ellos con cierta supervisión al principio, que es la mejor forma de que aprendan y se inicien en la tecnología.

Imágenes: Tnl

Vídeo: Azucena Ruiz

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