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Hablamos con Pinout Solutions, una joven empresa que participa en un proyecto Horizon 2020 de la UE

Buscamos que las pymes tengan las mismas herramientas que las grandes empresas

Hablamos con los integrantes de Pinout Solutions, una joven empresa madrileña que participa en un proyecto Horizon 2020 de la UE.

En un mundo que admira a aquellos que alcanzan el éxito de la noche a la mañana gracias a una idea brillante, una venta oportuna, un libro increíble, un braguetazo de oro o cinco minutos de gloria en la tele; donde se busca afanosamente crecer hasta el infinito, cada año más que el anterior, sin pararse a pensar si eso es posible o bueno, afirmar en una entrevista que “la cultura del pelotazo no nos la han inculcado nuestros padres ni creemos en ella“, es casi una herejía.

En la (corta) historia de Pinout Solutions hay dos momentos clave: cuando se creó la empresa basada en hardware hace un año y medio, y cuando la mataron para dedicarse al software hace unos meses. En la primera parte de esta historia estaban Ignacio del Val, director (o CEO, para quien no lo entienda en castellano) y Jorge Fernández, director de tecnología. En la segunda parte se unió Julián Vicente como científico de datos. Los tres conforman ahora el núcleo esencial de Pinout, que en breve pasarán a incorporarse al proyecto Horizon 2020 de la UE como una de las empresas dedicadas al I+D+i de la iniciativa. Hablamos con ellos para conocer más de sus personas y su forma de trabajar.

TNL: Contadme, ¿cómo surge Pinout Solutions?

Empezamos de una manera bastante fuerte, desarrollando sistemas electrónicos. Entonces vimos que era algo mal comprendido en el mercado, porque parece que tiene que ser todo súper barato y súper rápido. Pasaba también que si nos equivocábamos en el diseño al final teníamos pérdidas. Es lo que pasa cuando desarrollas hardware, que lo mandas a fabricar pero, si cuando viene algo no funciona como debe, hay que revisarlo y volver a pedirlo, y eso te puede hacer entrar en pérdidas. Así que decidimos dar el salto al software,  que ahí sí que puedes hacer todas las pruebas que quieras sin que repercuta económicamente.

TNL: ¿Y por qué empezasteis con el hardware?

Era la formación que teníamos, pero vimos que el negocio no era escalable y que tampoco es que estuviera bien pagado, porque en el mercado español el negocio del hardware se lo dividen entre cuatro empresas grandes; hay muy poco espacio para una empresa pequeñita de dos personas y además que empiezan.

Lo que se valora ahora es el servicio

Por eso, cuando incorporamos a Julián, que es doctor en ciencia de datos y es el experto en todo eso, nos decidimos a enfocarnos en un plan B hacia el desarrollo de software y hacia la capa superior, que es en la que tú puedes aportar valor. Para la capa de hardware el mercado chino ya tiene los precios más competitivos; donde realmente puedes aportar más valor es donde estás más cerca del cliente, que es en la parte de programación y en la adecuación de las aplicaciones a lo que él necesita. La parte material del hardware está devaluada, y la que se valora es la parte de servicio o la de programación, de arquitectura y de solución software.

TNL: Entonces ahora, ¿qué es lo que hacéis?

Hemos orientado el negocio a que nuestros clientes tengan la capacidad de encontrar las respuestas de negocio que necesitan cuando las necesitan. Nos movemos en el mundo de la transformación digital, pero eminentemente orientada a datos, con el objetivo de que nuestros clientes cuenten con un sistema sólido de gestión de sus datos de negocio y puedan explotarlos.
BUSCAMOS QUE LAS PYMES TENGAN LAS MISMAS HERRAMIENTAS QUE LAS GRANDES EMPRESAS
Hasta ahora, realmente, las empresas que nosotros hemos visto y con las que tenemos trato, manejan la información de aquella manera, no lo hacen de una manera fluida ni eficiente. Nosotros, lo que queremos, es que nuestros cliente cuenten con las mismas herramientas que tienen las empresas grandes, las cuales están copando el mercado precisamente por esa capacidad de adaptación que les permite tener una gran estructura; es decir, que las pymes cuenten con las mismas herramientas que las grandes y que puedan adaptarlas a sus necesidades conforme empiezan a manejar más datos.

Los datos los pueden obtener por la web, por los clientes que tienen a través de internet, por el día a día de su empresa…, nos interesa que sean capaces de gestionarlos de manera ágil, en la nube preferiblemente, con soluciones modernas, que puedan explotar la información en tiempo real, y conocer cómo va su negocio en tiempo real, y qué es lo que necesita su negocio en tiempo real, y que puedan incluso hacer predicciones sobre su negocio como cuántas ventas van a tener en el cuarto trimestre.

TNL: ¿Y entrando un poco más en detalle?

El primer servicio que ofrecemos sería la capa más básica: estructurar la información en aplicaciones web para que los empresarios pudieran, directamente en un click desde cualquier dispositivo, acceder a las métricas de su empresa, desde en qué se encuentran sus trabajadores en este momento, de cómo va la economía este mes.

El segundo servicio es la automatización de tareas que sean recurrentes y tediosas como envíos masivos de email, envíos de sms, o tareas que simplemente sean búsquedas masivas, sean direcciones web de cierto contenido. Al final eso es una tarea que aporta muy poco valor a la empresa porque es muy rutinaria y monótona, con lo cual los trabajadores se pueden enfocar en cosas que realmente generen más valor. Nos ponemos bastante en contacto con los empresarios para saber qué tipo de tareas quieren automatizar y se las hacemos a medida.

El tercer servicio que estamos implantando es el de la analítica de datos. Utilizamos herramientas de machine learning y de big data para, al final, obtener respuestas que quizá un ser humano no podría ver directamente sólo contemplando una serie de números, sino que requieren un procesamiento matemático detrás para extraer conclusiones. Conclusiones que luego te puedan ayudar para hacer mejores predicciones de tu negocio o para buscar cliente de una forma que igual no se te había ocurrido.

Nuestra filosofía sería “Encuentra la respuesta que necesitas cuando la necesitas”, eso es lo que articula todo lo que hay detrás de la gestión, de la explotación, de la ciencia de datos y de lo demás, pero adaptado a lo que es una pyme.

TNL: ¿Y realmente las pymes están por la labor de explotar sus datos o aún no hay conciencia de eso?

Es una buena pregunta. Cuando comenzamos a entrar en este mercado pensábamos comenzar ya con la parte analítica, pero nos dimos cuenta de que había que bajar un escalón, y ofrecer primero un tipo de servicio más dedicado a facilitar la incorporación de una serie de datos, para que las pymes tuvieran esos indicadores y que luego pudiéramos usarlos para hacer la analítica y las predicciones más importantes.

A La pyme le cuesta cambiar

Decidimos implantar un primer tipo de servicio que fuera más directamente enfocado a la gestión de datos, a datos en sí. En ese sentido ahora también desarrollamos aplicaciones para que el empresario no sólo pueda tener la información en el momento que quiera, sino que además pudiera explotarla, que la información estuviera completamente ordenada y compartimentada para que luego se pudieran extraer las conclusiones necesarias de esos datos. Entonces sí que es verdad que a la pyme, como decías, le cuesta un poco cambiar la filosofía. Nosotros intentamos suavizar esa entrada ofreciendo soluciones casi desde el primer paso de organización y gestión de datos, para luego poder llegar a sacar conclusiones a través del análisis.

TNL: ¿Cómo?

Vamos con la pedagogía por delante, porque hay que hacer una labor pedagógica para que el empresario entienda que estas herramientas no son un acomodity, sino que le pueden ayudar realmente a ahorrar tiempo y dinero en su negocio; es decir, que las va a pagar con el dinero que se va a ahorrar, y no va a tener que hacer una inversión.

Les enseñamos que las herramientas tienen la capacidad de que ellos resuelvan ciertos problemas que, de otro modo, no pueden abordar, y entonces sí que les interesa. Por ejemplo, la semana que viene vamos al CIEMAT a impartir un curso sobre Python.

También hay que manejar mucho el lenguaje, como en todo, porque realmente la gente escucha big data, transformación digital… les suena, y aunque no saben muy bien para qué sirve, se genera una cierta demanda. Para muchos empresarios la transformación digital supone un poco de amenaza.

TNL: Tanto como una amenaza…

Sí, porque la mayoría de las pymes no están tecnificadas y cuentan con pocos recursos. Además, la transformación digital, por mucho que la promuevan desde las altas instancias, no tiene una hoja de ruta para cada empresa, con lo cual se sienten un poco perdidas. Les enseñamos que es algo que pueden abordar, que lo pueden hacer progresivamente y que además no le vas a vender algo y le vas a dejar en la estacada, sino que le vas a hacer una labor de acompañamiento para que ellos realmente vean cómo esa transformación digital puede beneficiarles. Que es algo que les permitirá tener más músculo en un futuro como empresa y para posicionarse por encima de la competencia.

se confunde emprendimiento con autosuperación

Es una labor ardua, de pedagogía, pero que al final, si sabes tratar al cliente acaba aceptándolo. Además, la sociedad cada vez promueve estos términos de transformación digital y big data, y las pymes se miran entre ellas y ven qué herramientas está adoptando su competencia. Es algo lento, pero creo que es un buen momento. No es el momento más dulce para entrar pero es el momento de abordarlo, porque ahora mismo es un mercado que tiene bastante potencial.

Cada vez los empresarios saben con más certeza que si no se adaptan al cambio se van a quedar fuera del mercado. Es lo que ha pasado con internet también, que el que no tiene una web se queda fuera, porque si no lo vende todo el de al lado, que sí que se hizo una web. Pues con esto va a pasar un poco lo mismo.

TNL: ¿Creéis que en Europa se puede llegar a legislar en contra de la neutralidad de la red, como está pasando en EE.UU.?

EE.UU. y Europa tienen culturas, para algunas cosas, muy diferentes. Confiemos en que la barrera del Atlántico impida que eso se implante aquí, pero nunca se sabe. La verdad es que sería una barrera de entrada grande para una empresa pequeña y, en un país como España, donde la pyme tiene tanto peso, tendría que entrar el gobierno de alguna manera a regular algo así, porque el tejido empresarial español está formado en un 90% por pymes eso sería, digamos, la estocada y la sentencia de muerte para muchas.

Precisamente las políticas que se están avivando desde el Gobierno en estos momento van en contra de eso. Estuvimos el otro día en una reunión en el Ministerio de Economía y se tiende a que la pyme entre en un proceso verdadero y rápido de transformación digital, precisamente para no perder competitividad, con lo cual no cuadraba mucho lo que nos contaron con estas medidas que quieren implantar en EE.UU. En principio, las políticas que hay hoy en día para la transformación digital de las pymes, según el Ministerio, van un poco en contra de eso. Pero claro, a nivel político, si se exporta desde EE.UU. esa política, pues a lo mejor no … no me atrevo a pronosticarlo pero…

TNL: Vosotros habéis montado vuestra empresa desde cero.

Sí, desde cero.

TNL: Y habéis pasado por una aceleradora de proyectos, ¿es todo tan fácil como lo pintan?

(Risas) Depende mucho del apoyo que tengas, porque si necesitas urgentemente el dinero para mantener una familia, no emprendas, porque el dinero va a tardar en llegar, las facturas tardan en cobrarse. Depende mucho del entorno en el que te encuentres, de que te veas apoyado por tus familiares y amigos, así que cada uno tiene que medir sus fuerzas antes de emprender.

El gobierno fomenta una política de emprendimiento falsamente optimista

Lo que sí vemos es que desde el Gobierno se está fomentando una política del emprendimiento falsamente optimista. Están fomentando que la gente emprenda, entendemos que por criterios económicos para adelgazar las listas del paro, pero en realidad hay cierto engaño, porque confunden emprendimiento con autosuperación, con capacidad de resistir ante los errores. Están identificando valores con emprendimiento, y creemos que eso es una confusión muy peligrosa, porque están impulsando, casi obligando, a gente que no tiene otra opción a emprender, y el emprendimiento es una cosa que conlleva unos riesgos igual de grandes que a lo mejor trabajar para terceros.

Muchas aceleradoras están en este carro del emprendimiento con sus cursos y sus historias de éxito. Hay que coger todo esto con pinzas. Si tú vas a emprender lo primero que tienes que hacer es una reflexión muy profunda sobre tu negocio, sentarte y escribir 20-30 páginas centrándote en la parte económica: cuánto dinero necesito, en cuánto tiempo y si soy capaz y tengo los recursos para conseguirlo.

Nosotros teníamos una base de ahorro que nos va a permitir esperar hasta enero, que vamos a contratar dos proyectos y vamos a tener un flujo de dinero más estable, pero hay que tener muy claro las posibilidades que tiene cada uno. Hay una máxima que luce en muchos letreros de los viveros que es que “Si quieres puedes”, pero creemos que no, eso es falso porque depende mucho de las circunstancias de cada uno y también de tu propio modelo de negocio, con lo cual nosotros, a las personas que empiezan en la aventura de montar una empresa, lo que les recomendaríamos es que primero midan sus fuerzas.

TNL: ¿Es muy duro?

Sí. Emprender es algo muy duro. El 95% de todas las noticias que recibimos al día son frustrantes, no es que cada día consigamos un hito, y hay muy pocas alegrías y muchas frustraciones y mucha capacidad de resistencia. No es que el empresario o el autónomo sea el campeón de la resistencia, pero sí que tienes que estar hecho de una pasta especial, sobre todo, si no tienes un padrino o empiezas desde cero como ha sido nuestro caso.

Emprender da pocas alegrías y muchas frustraciones

Hemos penado mucho y seguimos haciéndolo, con lo cual no seríamos tan optimistas. Posiblemente toda esa filosofía del emprendimiento está relacionada con que hay mucha gente que se está quedando en el paro, y el Gobierno da ciertas ayudas para intentar que se busquen la vida por su cuenta, en vez de fomentar políticas que sean valientes y que intenten atajar este problema desde otro punto de vista.

Si alguien quiere emprender ahora que no se crea tampoco todas las historias que escucha. Esto es un poco como el iceberg, que sólo te cuentan lo que está en la punta que asoma. Te dicen: “Mira cómo ha llegado ese al éxito”, pero todo el trabajo que hay por debajo no suelen contarlo, y al final es que es eso, que aunque tengas las herramientas que te dan las aceleradoras, los cursos, las metodologías Lean Startup y todo esto, ponerse a trabajar en ello y llograr que asome parte del iceberg por encima del nivel del mar es, vamos…

TNL: Siempre podéis montar una empresa que dé cursos sobre cómo montar empresas

(Risas) Exacto, hay mucha gente que se dedica a eso y tampoco tiene mucho detrás, dan leccionessin tener una historia de emprendimiento, y lo decimos porque conocemos alguno, ¿a que sí? (risas). Esa es la parte más negativa.

No seguimos la filosofía del crecimiento exponencial

A nosotros, la cultura del pelotazo no nos la han inculcado nuestros padres ni creemos en ella. Además, nuestro modelo de negocio está basado en servicios. No es que se nos haya ocurrido una idea brillante de Sillicon Valley, simplemente nosotros queremos, con todo el bagaje profesional que tenemos, intentar construir algo nuestro, ejemplificar en nuestra empresa, crearla un poco a imagen y semejanza de lo que nosotros creemos que debe ser esta profesión y que, al fin y al cabo, es algo modesto. No tenemos esa filosofía de crecimiento exponencial, nosotros somos más de fuego lento por así decirlo, más tradicionales.

TNL: ¿Cuál fue el primer hito de Pinout?

Fue prácticamente al comienzo. Hace un año y medio, en julio de 2016, tuvimos nuestro primer cliente con una facturación bastante interesante, y fue a raíz de ese primer cliente cuando tuvimos que darnos de alta como autónomos y empezar a rodar.

TNL: ¿Cómo fue esa experiencia?

Estábamos compaginando el máster con el proyecto de Pinout, pensando si podría funcionar o no, y pusimos unos anuncios por internet. Entonces nos llamó este primer cliente pidiéndonos que le diseñáramos un circuito, que era justo como lo que estábamos haciendo en el máster, así que más o menos pudimos compaginarlo.

Pedimos las placas a nuestros proveedores, las soldamos, organizamos unas pruebas con el cliente y parece que todo fue bien, porque le gustó. Él tenía un proyecto en mente de sacar muchísimo producto de golpe,  y nos pidió 100 placas de un mismo diseño, algo súper jugoso para nosotros.

TNL: Pero no debió ser fácil

No, fue bastante complejo de abordar. Visto desde la perspectiva de ahora tuvimos bastante valor para hacerlo, porque era un proyecto que había que ejecutar en paralelo al máster. Además no teníamos despacho, y teníamos que montarlas en mi casa, y ahí estaban, las 100 plaquitas por el suelo y, claro, mi novia flipaba y me decía: “Espero que esto no sea siempre así”. Así fue, pero cuando hicimos la foto final para la página web nos sentimos muy orgullosos, porque ahí es donde pusimos el valor sobre la mesa y dimos ese saltito de atrevernos a hacer algo que estaba un poquito por encima de nuestras posibilidades, pero que luego resultó que lo hicimos muy bien. Eso fue muy gratificante.

nuestro primer proyecto nos hizo ver que éramos capaces de un montón de cosas

Y lo mejor de ese proyecto fue que fomentó mucho la confianza. En ese momento Pinout era sólo dos más otro compañero que ya no está con nosotros, que se fue a hacer otras cosas, pero aquello fomentó mucho la unión entre nosotros en el sentido de confianza y de grupo. Era un proyecto complicado, lo hicimos en unas circunstancias con muy poquito tiempo, y la capacidad de sacrificio y de implicación nació allí, al igual que la admiración mutua por el trabajo del otro. Ese primer proyecto sirvió para solidificar la unión y para saber que éramos capaces de un montón de cosas.

TNL: Y luego se incorporó Julián…

Sí, Julián llega en marzo de 2017. Venía de estar haciendo un postdoctorado en Lisboa, pensando cómo orientarse profesionalmente y justo estábamos viendo que el hardware no era tan escalable como pensábamos al principio y que nuestro modelo de negocio no funcionaba, y queríamos tirar hacia otra cosa pero no sabíamos hacia qué. Al final coincidieron nuestros intereses y decidimos aunar fuerzas, porque sumando lo que hacemos juntos damos mucho más que por separado. La incorporación de Julián supuso un soplo de aire fresco y una inyección de vitaminas para el proyecto, llegó en el momento justo y se ha demostrado que fue un fichaje excelente.

TNL: Se puede decir que habéis nacido dos veces

En realidad sí, es como si hubiésemos emprendido dos veces. Es algo interesante, no enamorarse de la idea inicial, a veces hay que tener mucho valor para empezar, pero hay que tener más para cortar.

TNL: Lo que suelen llamar los libros de emprendimiento como “ahogar al cachorrito”

Nosotros no leemos mucha literatura de esa, pero sí, algo así. Es importante no enamorarse de la idea, pero la segunda vez tampoco equivocarse por equivocarse, porque entonces lo que estás perdiendo es dinero. Nosotros estamos tirando de ahorros y cada vez tenemos menos y eso es algo serio. Si te vas a equivocar intenta que sea sólo una vez, porque la economía no soporta muchas más equivocaciones. Y en el sentido sí que estamos contentos, porque hemos descubierto que montar algo desde cero es algo muy duro.

la economía no soporta muchas equivocaciones

Es una experiencia que te permite descubrir muchas facetas tuyas, plantarle cara a cara ciertos miedos o limitaciones y obligarte a superarlos. Desde ese punto de vista es un proceso, un viaje no sólo profesional sino también personal hacia mejorar como ser humano.

TNL: ¿Cómo definiríais el momento en el que estáis ahora?

Estamos ante un gran reto porque no estamos del todo consolidados, para qué nos vamos a engañar, pero tenemos ilusión y uno de los hitos más importantes que hemos conseguido este año es formar parte de un proyecto Horizon 2020 de la Comisión Europea, vamos a ser una de las empresas del consorcio, que se llama MASTRO (Intelligent bulk MAterials for a Smart TRanspOrt industries), que irá desde 2018 hasta 2021.

TNL: ¿De qué va el proyecto?

El Horizon 2020 es el máximo mecanismo de financiación de I+D+i de Europa, es la Champion League, por así decirlo, y es uno de los hitos principales de nuestra trayectoria porque vamos a trabajar haciendo lo que sabemos hacer, pero en una capa más de Investigación y desarrollo, con lo cual nos va a aportar conocimiento, imagen de marca y solidez. Es un proyecto bastante selecto, y para una empresa tan pequeñita como la nuestra es un privilegio poder optar a ello.

El proyecto es muy interesante a nivel económico y como desafío técnico, porque vamos a trabajar con las empresas que van a diseñar los materiales del futuro en cuanto a infraestructuras y transporte, vamos a trabajar con Acciona, la Universidad de Sheffield en UK y con Alke, que es una empresa italiana líder de su país en vehículos eléctricos y autónomo, con lo cual va a ser un ecosistema muy interesante para poder hacer cosas grandes.

Queremos que la tecnología ayude a la pyme a ser más competitiva

Lo que la Comisión Europea quiere con todo esto es que toda esta tecnología, que se desarrolla en los proyectos europeos, permee a la industria y a la pyme, para que sea más competitiva en comparación con otros mercados como el americano, el asiático y demás. En ese sentido creemos que tenemos una relación muy vertical con esto porque, por un lado tenemos nuestra base en el apoyo tecnológico a la pyme, pero por otro vamos a subir al escalón de I+D+i  sobre lo último que se está haciendo, y todo eso podremos verterlo hacia lo que nosotros queremos ser. Queremos estar un poco en la tecnología puntera, pero también queremos que la tecnología sea la herramienta de la que se valga la pyme para poder ser más competitiva, con lo cual vemos que cuadra mucho en el modelo nuestro.

TNL: Habláis de pymes pero, ¿a qué tipo de pymes os dirigís?

Fundamentalmente serían pymes con un volumen interesante de empleados, estamos hablando de más de 20-30, que su negocio manejen un volumen de datos que sea interesante de analizar y, además, que los datos explotados puedan generarles a su vez más negocio. Porque vendérselo a todo el mundo no nos parece honesto, porque no. No sé, es como cuando Movistar te intenta vender siempre la televisión, aunque no quieras, “no necesito esta televisión porque no la veo, yo sólo quiero Internet, y no me vendas más milongas”.

TNL: Yo tuve una discusión con un comercial de Movistar por eso mismo

Es que son unos pesaos, y si llaman a las cuatro de la tarde peor, más probabilidad de discutir que hay.

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