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Impresora 3D
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Opciones para comprar o montarte tu propio sistema de impresión 3D

¿Quieres una impresora 3D?

Uno de los reportajes con los que estrenamos esta revista fue, precisamente, sobre impresión 3D. De eso no hace mucho, apenas unos meses. Tiempo en el que no sólo el avance en materiales y sistemas de impresión ha dado pasos de gigante, sino que la disponibilidad y accesibilidad de las impresoras 3D también ha mostrado una interesante evolución. Empresas como HP o Bq anunciaban la comercialización de impresoras 3D domésticas, y una empresa taiwanesa hablaba de una propuesta low cost por apenas 400 euros, en comparación con los cerca de 1.500 euros que podía llegar a costar. Entonces las predicciones anunciaban un futuro en el que la impresión 3D doméstica revolucionaría nuestra forma de relacionarnos con la propia tecnología. Pero, como decimos, eso fue hace unos meses.

Hasta no hace mucho, el “consumidor” ha sido un elemento pasivo dentro del complejo engranaje comercial. Era, simplemente, aquel que abría la boca para tragarse lo que la industria tuviera a bien darle “en atención a sus necesidades”. Eso está cambiando. El antes llamado “consumidor” empieza a tener en sus manos no sólo la personalización de dispositivos electrónicos, también la posibilidad de crearlos él mismo. Algo en lo que el movimiento Linux o Arduino han tenido mucho que ver y que continúa ahora con la fabricación casera de impresoras 3D. Por un precio que va desde 300 a lo que te quieras gastar, si quieres, puedes hacerte con un modelo de deposición fundida.

3D Printer Party de León. Marzo 2014.3D Printer Party de León. Marzo 2014.

Prueba de esta tendencia ha sido la celebración, este pasado fin de semana, de la 3D Printer Party en la ciudad de León. Un evento que no nos podíamos perder y en el que se dieron cita fabricantes, distribuidores y la demostración de que hay que buscarle un nuevo apelativo al “consumidor”. Mientras que la planta inferior del Espacio Vías de León estaba dedicada a dichos fabricantes y distribuidores, la de arriba estaba ocupada por integrantes del proyecto CloneWars, que mostraban las impresoras que ellos mismos habían montado. Si la idea de tener una impresora 3D en casa no te parece descabellada, tienes opciones bastante interesantes a la mano.

Háztela tú mismo

CloneWars conforma una comunidad dentro de otra comunidad, la internacional RepRap, basada en la primera máquina capaz de replicarse a sí misma. Alrededor de esta idea, CloneWars funciona ayudando a sus miembros a generar nuevas impresoras 3D. La lista de miembros, totalmente abierta, comenzó a funcionar en abril de 2011 creando los primeros clones, y ahora cuenta con más de 2.600 personas inscritas. En la Printer Party estuvimos hablando con una de sus integrantes, Nuria Almodóvar, que nos contó un poco más acerca de su funcionamiento.

La lista de correo donde se inscriben quienes quieren formar parte de la comunidad es totalmente abierta. Cualquiera puede registrarse y seguir la lista sin estar dado de alta. También existe una Wiki igualmente abierta, donde se puede entrar libremente, registrarse y comenzar a compartir los contenidos. Una de las secciones de la Wiki, denominada “El imperio de los clones”, permite que cada cual vaya registrando, si quiere, su impresora. En estos momentos son más de 300 las impresoras las que se cuentan. Existe, además, un curioso árbol genealógico que permite seguir, gráficamente, las interconexiones de cada máquina. Dado que el sistema de comunidad de CloneWars facilita que una máquina fabrique las piezas para otra nueva, “la madre de una impresora es aquella que ha impreso las piezas necesarias para que pueda ser construida.”, según explica Nuria Almodóvar.

Robot creado con piezas impresas en 3D.

En un principio, “construirte tu propia impresora empieza siendo un hobby, y el tiempo que tardes en montarla será dependiendo del tiempo que le dediques a este hobby junto con el tiempo que tardes en obtener las piezas necesarias”, cuenta Almodóvar. Las personas que cuentan con pocos medios económicos pueden hacer sus pedidos de material a China, aunque tal y como relata Almodóvar es un sistema más engorroso, que tarda mucho y no ofrece muchas garantías. La única ventaja en este caso es que sale mucho más barato. Otra opción que existe ahora es la de contactar con alguna de las empresas españolas que trabajan estos productos y comprar kits con todas las piezas que hacen falta para construirla y ponerla a funcionar. Es más rápido y cómodo pero, por contra, algo más caro.

Nuria nos cuenta que, en su caso, “la primera impresora tardó menos de un mes en empezar a imprimir”, pero tuvo que hacer distintos pedidos para cada una de las piezas, y no siempre se recibían cuando los necesitaba. “La segunda impresora me la tomé con más calma, e iba montándola poco a poco según podían ir llegándome las piezas. Tardé algo más, unos 2 meses, pero el SAV no era tan grande ya que era la segunda”, explica, después de aclarar que SAV es la forma en la que denominan el “Síndrome de Ansia Viva”, algo muy prusero que, cuenta, “corre por nuestras venas siempre que estamos impacientes porque lleguen nuestros materiales para poder montar tu impresora cuanto antes, por ejemplo”.

Una vez que tienes la impresora, a menos que quieras usarla de pisapapeles o para fardar ante los amigos, el objetivo es poder imprimir objetos tridimensionales, para lo cual hay que disponer de los correspondientes archivos digitales. Almodóvar explica que, para conseguir archivos hay dos opciones, “puedes buscar el objeto deseado en cualquier repositorio o bien, si no existiera la pieza que se necesita, crearla tú mismo con la variedad de programas de los que disponemos actualmente para el modelado de objetos en 3D: OpenScad, Inventor, SolidWorks, SketchUp…”

Nuria Almodóvar, de CloneWars, con una de las piezas creada con Black Knight.Nuria Almodóvar, de CloneWars, con una de las piezas creada con Black Knight.

En cuanto a esos repositorios, de los mayores y más usados de piezas online está Thingiverse donde “se puede encontrar prácticamente de todo”, señala. “Además, cualquiera es libre de subir sus diseños para compartirlos”. Nuria cuenta que ella ya tiene algunos subidos con el usuario de Black Knight, que es el nombre de su primera impresora. Otros repositorios interesantes son Rascomras que está en español.

Sin embargo, para que esta tecnología no se quede en una mera curiosidad, las posibilidades de impresión no pueden quedarse en jarrones de plástico y reproducciones del maestro Yoda. Una impresora 3D es una herramienta y, como tal, hay que poder sacarle todo el partido que tiene. Si bien las noticias acerca de la pistola Liberator tuvieron una gran repercusión en los medios y sirvieron para sembrar la alarma entre el público, lo cierto es que el mismo día se había usado la impresión 3D para crear una prótesis de mano para niños con malformaciones, algo que se ha extendido dando lugar a todo un movimiento.

“Hay mucha gente que se pregunta para qué sirve una impresora en casa. Yo, una impresora la veo más como una herramienta, ¿Sirve? Sí. ¿Todas las herramientas le sirven a todo el mundo? Pues no, aunque te puede ayudar a crear todo tipo de objetos”, explica Almodóvar, que cuenta también que algunos objetos que usa en su casa y en su trabajo están creados por ella, incluido el diseño, “como por ejemplo el soporte para una estantería del baño, unas piezas para que el mantel de papel no se descoloque (como los que tienen en las terrazas de los bares), un ajedrez, cajoneras, pinzas, cajitas, pendientes, una lámpara… Cualquier cosa que te imagines que pueda ser de plástico, puede ser impresa”, dice.

Una de las impresoras creadas por Nuria Almodóvar.Una de las impresoras creadas por Nuria Almodóvar.

Como comunidad, no sólo fabrican piezas para otras máquinas. CloneWars tiene un proyecto en el que buena parte de sus miembros se vuelca. Se llama “Imprimiendo sonrisas” y lo que tratan de hacer es “imprimir juguetes y cosas que hagan a un niño sonreír. “Solemos hacer campañas y los entregamos luego en las casas de acogida nosotros mismos. En la Printer Party de León estaba muy presente este proyecto, y era el principal objetivo de los que estuvimos allí con nuestras impresoras”, cuenta Almodóvar. La intención ahora es poder difundir todo lo relativo a la Printer Party, y poder llevarla a distintas provincias de España “y así dar a conocer a todo el mundo esta nueva tecnología, que sin duda será la clave del futuro”, concluye.

Si no tienes tanta paciencia, cómprala

Aprovechando nuestro paso por la 3D Printer Party de León, nos pusimos en contacto con Jesús Fernández, uno de los componentes de Leon 3D, una empresa leonesa que nace del mismo seno (y desde sus inicios en España) de CloneWars, y que es candidata a la mejor empresa de Conocimiento Abierto de España. Leon 3D se presenta con la ambiciosa (y factible) idea, la de convertir la impresión 3D en una tecnología accesible, tanto que sea posible que haya una de estas impresoras en cada casa, de la misma manera que hay un televisor o una lavadora.

El precio es, justamente, según nos comenta Fernández, uno de los factores que influyen en la popularización de una tecnología. Leon 3D dispone de kits con todos los componentes necesarios desmontados, para que el usuario lo reciba en casa y la monte él mismo. El precio de este kit es de 440 euros (con IVA). Y conforma uno de los modelos más sencillos y actuales que existen (RepRap Prusa i3), con todo el cableado y los componentes al aire, una precisión de 40 micras y un tiempo de montaje aproximado de entre 12 y 14 horas, con todo el software de impresión Open Source ya incluido. El mismo kit, pero con el hotend (fusor-inyector) Leonozzle, diseñado por el español Juan Tendero, y electrónica mejorada Lionheart3D, creada por F. Malpartida y nacida del mismo corazón de CloneWars, se vende por 495 euros IVA incluido.

Sin embargo, para los que no sepan o no quieran hacer de manitas, han diseñado un modelo cerrado, la Lion3D, open & go, lista para empezar a funcionar tal cual sale de la caja. La empresa está trabajando para que esta máquina tenga un precio por debajo de los 1.000 euros lo que, para este tipo de modelos es realmente asequible. La forma de contactar con ello de momento no puede ser a través de web, sino por email (leones3D@gmail.com) o a través de la comunidad que sostienen en Google + (Comunidad: León3D).

La Lion3D se vende ya ensamblada y lista para enchufarla y comenzar a funcionar.La Lion3D se vende ya ensamblada y lista para enchufarla y comenzar a funcionar.

La relación entre Leon 3D y CloneWars es atípica. Mientras que lo (lamentablemente) habitual es que cuando surge una iniciativa comercial de una comunidad abierta, la empresa suele aprovecharse de lo aprendido y desarrollado libremente. En este caso, nos cuenta Fernández, es al contrario. Cada uno de los integrantes de Leon 3D (Jesús Fernández, José Ángel Castaño y Samuel Alfayate) sigue participando, a título personal, con CloneWars. Como empresa colaboran aportando a los miembros su propio conocimiento y apoyando el movimiento asistiendo a ferias como la Printer Party de León, donando material y, nunca, beneficiándose directamente de CloneWars. Lo que se busca es que sea la comunidad la que se vea favorecida en su relación con Leon 3D a través, por ejemplo, del desarrollo distribuido de proyectos. “Algunos miembros de CloneWars proponen proyectos, diseños, etc. y Leon 3D ayuda a impulsarlos, haciendo de catapulta para estos desarrollos. La gente no es consciente de que diseña y crea cosas que pueden ser interesantes para otros”.

Un dato curioso que a nosotros nos llamó la atención fue la recurrente presencia de frascos de laca (de la de peluquería) junto a cada impresora. La razón es que es necesario que la pieza que se está imprimiendo quede totalmente fija a la base y no se mueva durante todo el proceso, para lo que se suele usa cinta Kapton, pero la laca consigue lo mismo más barato. El “daño colateral” de usar laca de pelo es el permanente olor a peluquería, según nos explicaba un integrante de CloneWars. Aunque existe la posibilidad de comprar una laca mucho más específica para la fijación del material a la base de la máquina, la 3DLAC. Leon 3D es el único fabricante que existe en el mundo de este tipo de laca, diseñada en colaboración con los Laboratorios Belloch. La ventaja, además de que se elimina el problema del olor, es que mientra la pieza está caliente, queda más fuertemente adherida. Luego, al enfriarse, se suelta suavemente sin tener que presionar la pieza.

Pieza a pieza

Pieza a piezaLeon 3D vende el kit completo con todas las piezas necesarias para montar, en casa, una impresora 3D. Algunas de esas piezas, como las que se ven en la foto, han sido impresas en 3D por otra impresora. Algo que forma parte de la idea de “robots hechos por robots”.
Pieza a pieza
Las placas de control de la impresora están basadas en Arduino y código Open Source.
Pieza a pieza

Las posibilidades de la impresión 3D son muy diversas. Fernández explica que cualquier objeto, siempre que se pueda moldear en 3D, puede imprimirse. En realidad, para imprimir usando distintos materiales en la misma impresora lo único que se necesita es modificar, a través del software de la máquina, la temperatura de extrusión. De hecho, cualquier material que se venda en rollos de filamento puede usarse en el sistema de la Lion3D, “sólo habría que adaptar la temperatura del fusor”, cuenta Fernández. Estas nuevas impresoras empiezan a ser también mucho más versátiles, y algunas permiten introducir el archivo a imprimir desde una tarjeta SD, sin tener que conectarlas a un ordenador.

Sobre los materiales que más se usan en estos momentos en impresión 3D, nos explica Jesús Fernández que son los siguientes:

  • ABS o acrilonitrilo butadieno estireno. Es uno de los termoplásticos más usados en la impresión 3D. No es biodegradable, pero es muy tenaz, duro y rígido, con resistencia química y a la abrasión, pero que sufre con la exposición a rayos UV. Es soluble en acetona y su densidad es de 1,05 g/cm3. Requiere una temperatura de cabezal de unos 240ºC y de bandeja de 110ºC. Para hacerse una idea, las piezas de LEGO están hechas de ABS.

  • PLA o ácido poliláctico. Es otro de los filamentos estrella de la impresión 3D. Es biodegradable y normalmente se obtiene de almidón de maíz, por lo que al derretirse huele casi a comida y por eso es apto para uso alimentario como recipiente. La textura de las piezas no queda tan suave como con el ABS, pero sí más brillantes y las esquinas salen mejor. Su densidad es de entre 1,2 y 1,4 g/cm3. La temperatura necesaria para su impresión es de unos 210ºC con la cama a unos 60ºC. Tanto en PLA como en ABS se comercializan todo tipo de colores, desde el crudo natural hasta dorados y plateados. Pero también hay variedades de estos materiales con propiedades especiales como los colores fosforescentes que brillan en la oscuridad, o los fluorescentes, que brillan al exponerlos a la luz UV. También hay materiales que cambian de color según la temperatura y hasta otros con propiedades flexibles o conductoras de la electricidad.

  • HIPS o poliestireno de alto impacto. Es un material muy parecido al ABS, y que requiere los mismos perfiles de temperaturas. Suele usarse en combinación con el ABS para hacer piezas con espacios huecos, usando el HIPS como soporte que luego se eliminará con D-Limoneno, en el que es soluble, mientras que a él la acetona no le afecta. Al igual que el ABS soporta mal la luz UV y su densidad es de 1,04 g/cm3.

  • PET o tereftalato de polietileno. Es uno de los materiales más usados para las botellas y otro tipo de envases. Su principal propiedad es su capacidad de cristalización, generando piezas transparentes con efectos sorprendentes. Es muy fuerte y resistente a los impactos. Su densidad cristalina es de 1,45 g/cm3. Se usan las mismas temperaturas que con el PLA.

  • Laywoo-D3. Es un filamento de madera, uno de los materiales más curiosos desarrollados por el ingeniero alemán Kai Parthy, quien se ha hecho famoso estos últimos meses por sus aportes en el área de materiales para impresión 3D. Laywoo-D3 es en realidad PLA con minúsculas fibras de madera en su interior, pero permite imprimir con acabados muy similares a los de la madera real, incluso con vetas.

  • Ninjaflex. Se trata de un revolucionario elastómero termoplástico (TPE) que permite crear piezas con una flexibilidad sorprendente. En sí, el filamento tiene prácticamente la consistencia de una cuerda de goma, y las piezas resultantes pueden deformarse ampliamente. La temperatura es muy parecida a la del PLA, con el cabezal a 215ºC y la bandeja a 40ºC.
  • Nylon. Este es quizá uno de los materiales más complejos para la impresión 3D. Su principal problema es la falta de adhesión de la pieza a la bandeja, que causa muchos fallos, además de un warping muy difícil de controlar. Además suele coger fácilmente humedad, por lo que previamente a la impresión 3D es necesario secarlo en el horno durante tres o cuatro horas. A cambio de todas estas dificultades, el nylon es un material muy resistente, poco viscoso, que aguanta muy bien las altas temperaturas y con distintas variedades que le aportan flexibilidad, transparencia y otras cualidades.

  • LayBrick. Está desarrollado también por Kai Parthy. Este filamento tiene una apariencia de arenisca debido a la presencia de componentes parecidos a la tiza. Se imprime entre los 160 – 220C y la temperatura determina si se quiere una superficie más rugosa, como arena, o más lisa, parecida a la piedra. Es ideal para maquetas y esculturas. Se adhiere bien al vidrio y no requiere base calefactada. La desventaja principal es que es bastante quebradizo y que debe dejarse secar unas horas antes de alcanzar su dureza definitiva.

  • BendLay. Es una de las últimas invenciones de Kai Parthy. Se trata de un material flexible y transparente que se asemeja al policarbonato. Es grado “alimento” por lo que se puede usar para imprimir botellas y recipientes de comida. Además es excelente para piezas que requieran buena resistencia a los impactos y que no se marquen al doblar. Además, todas las creaciones de Parthy se pueden adquirir en la tienda alemana Orbi-tech.

En cuanto al futuro “doméstico” de esta tecnología, Fernández considera que todavía el público no percibe que estas máquinas provienen de la ingeniería, creadas para servir a la ingeniería con piezas para otras máquinas o diseños, pero que “irá evolucionando” para adaptarse a las necesidades de los hogares. Sin duda, el avance en el desarrollo de nuevos materiales, los precios más asequibles y la difusión de las inmensas posibilidades de la impresión 3D, facilitarán su llegada al entorno doméstico.

Nuestro paseo por la 3D Printer Party finaliza con una idea que ya nos señaló Nuria Almodóvar y que también se refleja en la conversación con Jesús Fernández. Estamos ante una nueva herramienta. Una nueva forma de entender nuestra relación con las cosas que, poco a poco, se va volviendo más asequible y cercana. Falta, tal vez, la parte más complicada. Un cambio de mentalidad en los usuarios para que descubran ellos mismos cómo una de estas impresoras puede sacarles de más de un apuro en su vida cotidiana, no sólo como objeto curioso. Y también, en un futuro cercano, un cambio en la mentalidad de la industria, para la que suele ser más cómodo tratar de aplastar las iniciativas particulares que adaptarse a todas las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. ¿Impresión 3D? Sí, está aquí.

Imágenes: Fátima Gordillo, TnL 

11 Responses to ¿Quieres una impresora 3D?

  1. Jesus Fernandez 7 Marzo, 2014 at 0:53 #

    Enhorabuena Fátima, has conseguido plasmar el espiritu maker a la perfección.

  2. Nacho Gonzalo 7 Marzo, 2014 at 9:00 #

    Muy interesante el artículo \r\nSe presenta un mundo de oportunidades a partir de la impresión en 3D

  3. Javier 7 Marzo, 2014 at 18:39 #

    Soy maquetista y me impresiona esta maquina, para gente como yo, seria el fin del modelplast y el comienzo de otra etapa, supongo que mucha gente ya esta puesta en este tema, pero a mi, personalmente, me interesaria participar, porfavor, diganme donde puedo inscribirme, saludos

    • León3D 23 Abril, 2014 at 21:20 #

      Estimado Javier, perdona que no hayamos visto esta pregunta. Puedes encontrar cómo contactar con nosotros en http://www.leon-3d.es/politica-de-empresa/contacto\r\n\r\nEstaremos encantados de atender todas tus preguntas. Y sí, para el maquetismo ésto significa poder realizar las piezas que no encuentras, las dedicadas y exclusivas para, por ejemplo, las farolas de una calle concreta de Berlín para un diorama o lo que sea… es una técnica más para ahorrar cierto tiempo y muy, muy interesante!

  4. ALEX DE LA LAMA 13 Marzo, 2014 at 19:29 #

    Excelente informacion, muy completa, clara y precisa, yo soy de la ciudad de Leon, pero de Leon Guanajuato Mexico, me voy a poner en contacto con estas personas de clonewars para seguir la filosofia y que nuestra impresora sea “madre” de otras, Gracias

  5. jose 27 Mayo, 2014 at 17:59 #

    necesitsria hacer un trabajo en impresora 3d, yo no tengo, habra algun lugar donde pueda ir ?\r\n\r\nGracias

  6. Jorge 26 Septiembre, 2014 at 20:39 #

    Me gustaría adquirir un kit de impresora 3D \r\n\r\nDel distribuidor o empresa León 3D

  7. josue 11 Enero, 2015 at 20:39 #

    Hola querria saber que piezas son necesarias para montar mi propia impresora 3D me apeteceria mucho y me hace mucha ilusion montar la mia propia pero carezco de los materiales necesarios necesitaria informacion porfavor.\r\n\r\nGracias.

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