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La tecnología te puede ayudar a dejar de fumar... siempre que quieras hacerlo

¿Todavía fumas?

Hay verdades a medias, hay cuestiones opinables y hay opiniones para todos los gustos. Pero hay algunos temas, unos pocos, que admiten poca discusión. Y un ejemplo de ello es la imagen que abre este artículo. ¿No te parece asquerosa? ¿Puedes imaginar su textura, su olor? Sabes que sí, y, aunque seas fumador, no es agradable. Es más, a medida que la ves más, te resulta más desagradable y, si estabas fumando al tiempo que me estás leyendo, seguramente habrás mirado tu cenicero de soslayo, pensando en que ya va siendo hora de vaciarlo. Ojo, no creas que te hablo desde el proselitista punto de vista del inmaculado no fumador que te mira por encima del hombro. Hasta hace poco más de un mes, yo solía ver pasar las horas en compañía de mi ordenador, viendo como el cenicero se quedaba pequeño y más pequeño para todo lo que fumaba. Pero ahora ya no, ahora ya no fumo y molo mucho más, me canso mucho menos, puedo subir las escaleras de tres en tres y hasta la mortadela más barata es un disfrute para todos mis sentidos. Ahh, y he dejado de tener arrugas, ojeras, patas de gallo, padrastros y demás afecciones propias de los fumadores. Bueno, en realidad no es para tanto, pero sí que es cierto que ya me he ahorrado un dinero (4,50 euros por paquete, que es más o menos lo que consumía al día, multiplicado por 30 días de un mes, se traducen en 135 euros que dejado de gastarme). También es cierto que he empezado a cuidarme (eso te lo cuento en otro artículo) y que ahora, moverme me cuesta bastante menos que antes. Es más, ahora me apetece hacerlo, mientras que antes era una tortura el pensar en no coger el metro para ir de un lugar a otro. Y eso por no hablar de cualquier calle en pendiente. Subir de un tirón la Cuesta de San Vicente (desde Principe Pío hasta Plaza de España) me hacía sentirme como el mismísimo Edmund Hillary. Por el épico logro y por la falta de oxígeno al hacer cima.

Una ayuda de bolsillo

El caso es que, a diferencia de otras ocasiones en las que había intentado dejar de fumar, en esta ocasión me he apoyado mucho en algunas apps, así como en páginas web con información de lo más interesante. Pero, eso sí, todo complementado con periódicas visitas a Fátima, Gerardo, Marina y Lourdes, los Profesionales (sí, en mayúscula, los cuatro se lo merecen) de mi centro de salud. Es importante, fundamental en realidad, conocer bien tu estado de salud general, antes de acometer un cambio que va a repercutir de manera tan, tan y tan directa en tu metabolismo. Así que supera la pereza (o el temor) que tenemos muchos al pensar en ir al médico, y que te haga las pruebas necesarias para asegurarte de que te encuentras en las condiciones adecuadas para lanzarte a la piscina de dejar de fumar. Y tampoco tengas miedo al posible apoyo basado en medicamentos que te puedan ofrecer. Está claro que muchos fármacos no son totalmente inocuos, pero no es menos cierto que resulta, en cualquier caso, menos nocivos que el propio tabaco. Bueno, ¿estás listo? ¡Pues vamos allá!

Lista

 

Información previa y planificación

Hay algunos aspectos que debes tener claro antes de empezar. El primero y fundamental es que no va a ser fácil, claro, pero tampoco es tan difícil como puedas imaginarte. Por alguna razón, y a diferencia de cualquier otro producto o sustancia adictiva, desde muy pequeños hemos escuchado que dejar de fumar es muy, muy complicado. Tanto que, de manera inconsciente, nos hemos convencido a nosotros mismos de la imposibilidad de dejar de fumar. En serio, el mayor enemigo es, casi siempre, el convencimiento propio de que no serás capaz de hacerlo. Y asumir este punto, lo creas o no, ya supone tener ganada buena parte de esta guerra.

¿Ya? ¿Ya eres consciente de que, si realmente quieres, ya llevas mucho adelantado? Fenomenal, entonces llega uno de los momentos más importantes del proceso: tienes que ponerle fecha. Ojo, no dejes que la vehemente emoción que embarga a todo fumador que ha decidido dejarlo te empuje a gritar ¡YA!, y, tras varios golpes en el pecho, tirar a la basura el paquete de tabaco y el Zippo que compraste de recuerdo en Benidorm. No, las cosas hay que hacerlas de manera ordenada, con unos plazos que te permitan ir adaptándote de manera gradual a los cambios y, sobre todo, afrontar el momento decisivo, el de cortar definitivamente con el tabaco, con todo lo que necesitas para hacerlo de la mejor manera posible. La mayoría de sistemas de ayuda que encontrarás en Internet y en apps, están pensados para personas que se plantean romper su relación con el tabaco en un plazo de entre quince y treinta días. No obstante, ese margen puede variar un poco, así que lo más recomendable es que valores las distintas opciones y, una vez que hayas encontrado la que más satisfactoria te resulte, revises su plan concreto, y adaptes tus fechas al mismo.

 

Herramientas de apoyo

Una de las primeras sorpresas que suele llevarse el fumador al acudir al mundo de Internet y de las apps para dejar de fumar, es que hay muchos más recursos online de lo que puedas imaginar. También es cierto que hay mucho «magufo» que promete ayudarte a dejarlo. ¿Cómo? Con sorprendentes sesiones de hipnosis, imposición de manos en los puntos filosimpáticos del cerebro y bebedizos de no muy fiable procedencia. Todo, claro, pasando por caja. Mi problema es que, de pequeño, me enseñaron a creer sólo en aquello que es demostrable, así que esas paraciencias, que de ciencias tienen nada en absoluto, no tienen cabida en este artículo. En vez de ello, prefiero centrarme en el trabajo de excelentes profesionales, métodos probados y, en resumen, no en vendedores de humo (muy a cuento, dado que esto se trata de romper con el humo.

AECC Respirapp

AECC Respirapp

Estos son los enlaces directos para descargar la app desde tu smartphone o tablet

Si hay una entidad en España que, por derecho propio, se ha ganado la medalla de oro en lo que se refiere a la lucha contra el tabaco, y al apoyo activo a los fumadores que quieren dejar de serlo, sin duda esa es la Organización Española Contra el Cáncer. Mis recuerdos en el plano personal, sitúan a esta ONG en un lugar destacado, así que cuando decidí dejar de fumar (sí, ¿no os he contado ya que ya llevo más de un mes sin fumar?), su página web fue uno de los primeros lugares que visité. Allí encontré un montón de información útil, consejos y recomendaciones para el que, como yo, había tomado la decisión. Y algo que también encontré allí fue una referencia a Respirapp.

Esta aplicación te plantea dejar de fumar como un desafío dividido en cuatro fases. La primera de ellas es la más flexible, ya que tras responder unas preguntas sobre tu perfil como fumador, se te propondrán unos días en los que, para ponerlo todo un poco más fácil, no tendrás que eliminar por completo el consumo, sino sólo reducirlo poco a poco.

Calendario

 

Seguimiento de fases con Respirapp y ExSmokers iCoach

ExSmokers iCoach

Estos son los enlaces directos para descargar la app desde tu smartphone o tablet

Uno de los aspectos que más me han gustado de esta app, que es de las que he utilizado para dejar de fumar (por cierto, ¿te he contado ya que he dejado de fumar?), es que es la propia app la que te va proponiendo las fechas, las cantidades y, lo que es todavía más importante (al menos así lo ha sido para mí), la que te alegra la mañana cada día con un buen mensaje de ánimo. Ojo, que eso no suple el apoyo de los tuyos, pero también influye positivamente.

Cada fase tiene su propia «personalidad», y la actitud del exfumador y los riesgos son distintos. La primera semana de dejarlo, el principal riesgo es el «mono» físico que produce la falta de nicotina. Sin embargo, la segunda semana, en la que puede que experimentes incluso más necesidad de fumar, ya es plenamente psicológica, puesto que en el peor de los casos el cuerpo humano tarda un máximo de una semana en desprenderse de la adicción a la nicotina. La tercera, por su parte, corres el riesgo de confiarte, de pensar que ya lo has superado y… que puedes fumarte uno sólo y seguir sin fumar. Hay que tener mucho cuidado con ello, por lo que Respirapp incluye mucha información al respecto.

Otra alternativa muy interesante para evaluar tu situación de manera constante, y darte la información más adecuada para afrontarlo es la app de la iniciativa de la Comisión Europea, ExSmokers. Esta, en vez de abordar el proceso en fases de duración predeterminada, te permitirá realizar siempre que quieras un test con el que autoevaluarte. Gracias a este sistema, podrás obtener siempre información sobre el punto de tu viaje en el que te encuentras y, de esta manera, obtener recomendaciones y consejos que se ajusten al cien por cien a tu situación concreta. Y puede parecer una tontería, pero créeme cuando te digo que pueden ser de gran ayuda.

 

El día D

Anota las tareas en el calendario de tu móvilAnota las tareas en el calendario de tu móvilPoco a poco sientes que el día más importante se avecina. Hasta ahora has reducido la cantidad de cigarrillos, pero en breve llegará el momento de cortar, de manera definitiva, con el tabaco. A este respecto, la página Determined to Quit, web en castellano del Departamento de Salud del Estado de Pensilvania, ofrece algunas interesantes listas sobre como planificar los últimos días antes de la fecha. Básicamente, se resume a recordarte a ti mismo, durante esos últimos días, las razones que te han llevado a fumar. Además, dependiendo del tipo de tabaco que fumes (cigarrillos, tabaco de liar, etcétera), para que hagas la última compra (no tendría sentido comprar un cartón de tabaco dos días antes de dejarlo. Calcula tus hábitos como fumador y, en función de los mismos, ve añadiendo fechas y eventos concretos. Y el día anterior al día D, justo antes de irte a la cama, recuerda retirar ceniceros, tirar el tabaco que te quede y prepararte para un amanecer sin humos. Y no estaría de más que te pusieras, también en el calendario de tu smartphone, un mensaje que te recuerde nada más levantarte, que ya eres un exfumador. Y no estaría de más que te jalearas a ti mismo desde ese primer momento con un enhorabuena, ¡te lo mereces!

Especialmente recomendable es, si utilizas alguna solución de calendario online y/o de escritorio, que te asegures de que está sincronizada con la de tu smartphone, y de que se muestran todas las notificaciones necesarias en todos y cada uno de los dispositivos con los que trabajas. Puede que pienses que recibir la misma notificación diez veces un mismo día es un exceso. Pero el ser humano es un animal de costumbres y de hábitoa inconscientes. Y comprar tabaco y fumar son dos de ellos. Mejor asegurarte de que no compras, que comprar sin darte cuenta cuando has entrado desayunar al bar de siempre.

Y, para ayudarte y animarte, ya que estás anotando eventos relacionados en el calendario. Los plazos de tiempo indicados son con respecto al momento en que dejes de fumar. ¿Listo? Adelante:

  • D + 20 minutos: La tensión arterial y el pulso tienen a normalizarse, pasando los efectos del último cigarrillo.
  • D + 8 horas: El nivel de monóxido de carbono en tu sangre empieza a disminuir.
  • D + 48 horas: El monóxido de carbono y la nicotina han desaparecido por completo.
  • D + 3 días: salvo resfriados, alergias, gripes, etcétera, disminuye el nivel de mucosidad nasal y en garganta, mejora en la capacidad respiratoria.
  • D + 7 días: di adiós al síndrome de abstinencia de la nicotina. A partir de ahora, salvo casos excepcionales, siempre que sientas ganas de fumar serán, exclusivamente, psicológicas, no físicas.
  • D + 7 días: mejora de olfato y gusto. La salud bucal mejora y dicho cambio empieza a ser apreciable.
  • D + 2 semanas: el síndrome de abstinencia físico ya ha desaparecido por completo. Y, con él, disminuye el riesgo de trombosis, un mal habitual en los fumadores.
  • D + 3 semanas: las toses y mucosidad relacionadas con el tabaco empiezan a formar parte del pasado. Como consecuencia, respiras mejor y te cansas menos al realizar cualquier actividad. La resistencia de los pulmones ante cualquier riesgo de infección ya ha mejorado.
  • D + 2 meses: sin hacer absolutamente nada más, tu función pulmonar ya habrá mejorado un cinco por ciento.
  • D + 1 año: el riesgo que, como fumador, corrías de padecer enfermedades cardiovasculares, se divide por la mitad.
  • D + 2 años: los riesgos de sufrir neumonía o gripe son los mismos que los de alguien que no ha fumado nunca. Y los de sufrir ataques al corazón, angina de pecho y cualquier problema cardiovascular siguen en descenso.
  • D + 5 años: el riesgo de sufrir un cáncer de garganta, esófago o vejiga se divide por la mitad.
  • D + 10 años: tu riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o trombosis pasa a ser el mismo que el de quienes no han fumado nunca. Así mismo, el riesgo de sufrir cáncer de pulmón se divide por la mitad.
  • D + 15 años: El riego de sufrir la mayoría de los tipos de cáncer se equipara al de los no fumadores. Sólo en el caso del cáncer de pulmón, tendrás algo más de riesgo que quienes nunca fumaron, pero muy por debajo del que tienen los fumadores.

 

Controla la respiración y relájate...

Tranquilo, respira…

Breathing Zone

Estos son los enlaces directos para descargar la app desde tu smartphone o tablet

Las cosas como son: vas a acabar harto de que te digan que aprendas a controlar la respiración y a relajarte. Pero es importante, muy importante, que seas capaz de hacerlo. Respiración, relajación, meditación es la trinidad a la que debes conseguir acogerte en todos y cada uno de los momentos de duda. Piensa que la respiración, junto con la autodeterminación, serán tu principal herramienta para enfrentarte a las ganas de fumar un cigarrillo. Y éstas aparecerán, no lo dudes. Buscar distracciones que te ayuden a no pensar en el tabaco es una buena técnica, siempre se fuma más cuando uno está aburrido o sumido en tareas rutinarias. Pero, claro, uno no puede pasar todo el día haciendo cosas divertidas y nada rutinarias que lo aparten del tabaco. Para esos casos, lo mejor que puedes hacer es emplear una app que te guíe en los pasos adecuados para relajarte a partir de la respiración. Por si te estás preguntando cómo es el síndrome de abstinencia del tabaco, lo cierto es que lo conoces muy bien. Sí, es eso que sientes cada vez que, de manera consciente, decides encender un cigarrillo. No pasa de ahí, y eso con la respiración puedes controlarlo. Apps como Breathing Zone, están diseñadas específicamente para que, si sigues la pauta respiratoria que te marquen, poco a poco relajes tu estado gracias a la respiración. Y, bueno, piensa que uno de los efectos de dejar de fumar, a medio plazo, es una leve disminución de tu frecuencia cardiaca, unida a una mejora en la capacidad pulmonar. Por lo tanto, mejorar tus hábitos de respiración, y aprender a utilizarla para relajarte, se convertirá en un bucle retroalimentado, ya que respirarás mejor y a un ritmo más bajo, y esto a su vez te mantendrá más relajado.

 

Cigarrillo electrónico

Parece un cigarrillo pero no es un cigarrillo

De un tiempo a esta parte, se han popularizado mucho los llamados cigarrillos electrónicos, unos curiosos dispositivos que cambian el humo del tabaco por vapor, que es absorbido por el fumador para recrear la sensación de fumar. La densidad y textura del vapor no son similares a las del humo del cigarrillo, pero para quienes echen particularmente de menos el gesto de llevarse el pitillo a la boca, la sensación de «humear» y, por supuesto, tener algo en la mano, sí que puede llegar a resultar muy práctico. Recientemente se han publicado algunas noticias que afirman que el uso de estos dispositivos podría no ser tan inocuo como se pensaba. Por lo tanto, próximamente abordaremos un artículo sobre estos gadgets, en el que intentaremos averiguar todo lo que interesa saber sobre ellos. Entre tanto, eso sí, si te estás planteando usar uno de estos dispositivos, lo que sí que te recomiendo muy encarecidamente, es que no compres productos de dudosa procedencia, y menos todavía en webs tipo Dealextreme. En estos casos, merece la pena gastarse un poco más, a cambio de un aparato (y los líquidos) que haya pasado el mayor nivel de controles de calidad posible. Optar por cigarrillos y líquidos alemanes, por ejemplo, es una opción muy recomendable.

 

Premio

¡Te lo has ganado!

Uno de los mejores consejos que me dio mi compi Celia Valdeolmillos, cuando supo que estaba dejando de fumar, fue que me diera algún premio de cuando en cuando. Dejar de fumar no es fácil, así la primera semana, la segunda semana, el primer mes… hay no pocos momentos en los que celebrar tu éxito haciéndote algún regalo. Puedes, para tal fin, utilizar el contador incluido en Respirapp (la app de la que te hablé anteriormente) para comprobar el dinero que te has ahorrado, y hazte un regalo en consecuencia. Por ejemplo, el primer mes te has ahorrado, por ejemplo, 135 euros (ese ha sido, más o menos, mi caso), ¿por qué no organizar una escapada de fin de semana con tu pareja? ¿O una cena en un restaurante chulo? Seguramente te costará lo mismo o, incluso, un poco menos, y resultará mucho más satisfactorio.

 

¿Y si engordo?

Quienes me conocen de hace tiempo, y saben que hace muchos años que padezco de obesidad (en un grado muy alto hasta hace poco tiempo), se sorprenderán mucho de leer lo que estoy a punto de escribir, pero ahí va: dejar de fumar NO engorda. Lo que engorda es una vida sedentaria y unos malos hábitos alimentarios. Es cierto que, al dejar de fumar, el ritmo metabólico y, por lo tanto, el consumo calórico basal, se reduce un poco. Pero si uno tiene hábitos de vida saludables, ese descenso se puede ver rápidamente compensado por un incremento en la actividad propiciado por el mejor fondo físico. De todos modos, lo del sobrepeso es una historia tan larga y, en mi caso, también tan personal, que te lo contaré próximamente en otro artículo, sobre cómo utilizar los gadgets y la tecnología para adelgazar.

2 Responses to ¿Todavía fumas?

  1. Ricardo 24 enero, 2014 at 14:25 #

    Enhorabuena por dejar el vicio. Con estas ayudas se me haría más facil, y podría pasar de chuflas como el libro de Allen Carr, je, je. Me lo voy a plantear seriamente. Gracias

  2. Diana 31 julio, 2018 at 11:01 #

    ¿Sigues sin fumar?

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