El anuncio del presidente Trump sobre pagos de $2,000 financiados por aranceles ha desencadenado un repunte en el mercado de criptomonedas, con el Bitcoin alcanzando los $105,000 y el Ethereum sobrepasando los $3,600. Esta recuperación llega tras un periodo de descenso significativo, aunque los desafíos políticos persisten.
El Bitcoin se consolida cerca de los $105,000 en medio de temores del mercado
El Bitcoin logró superar la barrera de los $105,000 tras el anuncio de los aranceles de Trump, experimentando un incremento del 1.75% que rompió semanas de consolidación en torno al nivel psicológico de los $100,000. Ethereum, por su parte, tuvo un repunte del 7%, alcanzando los $3,631 y sugiriendo que la inquietud institucional ha comenzado a disminuir, al menos de manera temporal.
Solana también se benefició, con un aumento del 6.08% a $167.36, animando a los traders de altcoins que están recuperando la confianza en un ambiente renovado de optimismo. A nivel general, se observa una tendencia de recuperación en el mercado. El BNB presentó un ligero aumento, mientras que el XRP se benefició del buen desempeño del Bitcoin, mejorando el sentimiento de riesgo en todas las criptomonedas.
Un punto clave es que los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin han captado $252 millones en capital fresco, poniendo fin a una sequía de seis días que había hecho dudar a los inversores. Los ETF de Ethereum también añadieron $12.5 millones en el mismo día, sugiriendo que las instituciones están acumulando activos durante la debilidad del mercado.
Sin embargo, es importante señalar que estos no son aumentos espectaculares. Se trata de recuperaciones modestas. El Bitcoin sigue un 5.7% abajo en la semana, y el Ethereum un 7.5%, a pesar de su repunte del domingo. El mercado está luchando por recuperar la confianza tras un descalabro autoinfligido, más que por establecer un nuevo impulso claro.
Una semana de dolor y el camino a seguir
La semana pasada fue dura. El Bitcoin cayó por debajo de los $100,000 por primera vez desde finales de junio, lo que provocó una ola de liquidaciones que destrozó posiciones apalancadas por un valor de $19 mil millones. A su vez, Ethereum también sufrió, mientras los compradores institucionales desaparecieron y los minoristas capitularon.
La razón detrás de esta debacle es clara: la falta de compradores. Las esperanzas de que la Reserva Federal reduzca las tasas para estimular la demanda de criptomonedas no se materializaron, y, en cambio, los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años se mantuvieron por encima del 4%, haciendo que las apuestas especulativas parezcan menos atractivas.
Mientras tanto, la parálisis en el gobierno de EE.UU. ha drenado la liquidez de los mercados financieros, con los legisladores enfrentándose en torno a los presupuestos de gasto. Las perspectivas para la semana dependen crucialmente de la aprobación del plan de aranceles de Trump por parte del Congreso.
Si se aprueba y la Corte Suprema da luz verde, las criptomonedas podrían experimentar flujos de capital sostenidos, ya que los beneficiarios de las medidas de estímulo buscarían protegerse contra la inflación. Sin embargo, este escenario enfrenta grandes incertidumbres. Los expertos ya han advertido que las recaudaciones por aranceles se estiman en solo $90 mil millones tras tener en cuenta las pérdidas fiscales colaterales, cifra muy inferior a los $300 mil millones requeridos para financiar los pagos.
Los traders están, en esencia, apostando por milagros políticos. A menos que algo cambie rápidamente, podríamos ver al Bitcoin probar los niveles de $98,000 a $95,000 si se fractura el soporte en $100,000. Aunque el repunte actual es un alivio, está sustentado más en la esperanza que en fundamentos sólidos.












