Una reciente encuesta revela que un 60% de los trabajadores se sienten desorientados ante las transformaciones que conlleva la inteligencia artificial. A continuación, exploramos los hallazgos de la investigación de Ipsos realizada para la empresa Jedha, que examina la percepción y el uso de la IA en el entorno laboral.
28% de los trabajadores franceses se sienten «abrumados» por la IA
La investigación indica que los trabajadores franceses no rechazan la inteligencia artificial, pero existe una notable disociación entre dos tipos de usuarios. Por un lado, los “early adopters” (aproximadamente un 11% son usuarios regulares y un 30% son usuarios ocasionales) reconocen beneficios concretos y emplean estas herramientas con regularidad. De hecho, un 62% de los jóvenes de 18 a 34 años y un 94% de los usuarios frecuentes opinan que la IA mejora su eficiencia diaria. Estos perfiles constituyen el 26% que se siente completamente cómodo utilizando la IA.
Por otro lado, una fracción significativa de trabajadores adopta una actitud más cautelosa, admitiendo que les cuesta mantenerse al día. Un 28% declara sentirse superado por los cambios provocados por la IA, siendo esta percepción más común entre empleados de mayor edad.
El impulso por entender la IA: un deseo común entre el 70% de los trabajadores
Un 70% de los encuestados expresa el deseo de comprender mejor la inteligencia artificial. Este interés se acentúa entre los trabajadores de oficina, donde el 74% busca mayor conocimiento, y los ejecutivos de alto nivel, con un 78%. Este querer saber podría estar ligado al impacto visible y anticipado que la IA tiene en los empleos, ya que el 49% de los trabajadores afirma que la IA ya ha transformado o está a punto de transformar su labor.
La IA se establece, y con ella el Shadow IT: el 76% no ha recibido formación en IA
A pesar del creciente uso de la IA, el apoyo institucional es inadecuado: solo un 25% ha recibido algún tipo de formación. Resulta alarmante que el 30% de los empleados indican que su empresa les permite elegir las herramientas que usan, y un 28% afirma utilizar sus propias herramientas sin informar a la organización.
“Este escenario revela una falta de claridad en la gestión de la IA en las empresas, lo que puede acarrear riesgos tanto para la seguridad como para la coherencia de las prácticas,” explica Antoine Krajnc, CEO de Jedha.
La urgente necesidad de formación: el 60% desea capacitarse en IA
Afortunadamente, los trabajadores franceses muestran un notable interés por la capacitación. Un 81% está convencido de que es posible aprender a utilizar mejor la IA, percepción que aumenta entre los ejecutivos, alcanzando el 87%. Además, el 67% considera urgente que las empresas capaciten a sus empleados sobre los desafíos que presenta la IA.
“Este deseo resalta un importante desfase entre las necesidades de los empleados y las acciones implementadas por las empresas,” complementa Antoine Krajnc.
Una sed de aprendizaje limitada por la falta de ofertas adecuadas
Demostrando su deseo de formación, el 43% de los encuestados prefiere que la capacitación se integre en su horario laboral, de forma flexible y en línea. El formato ideal es breve: en promedio, 3 horas y 20 minutos al mes, con un 34% buscando avanzar a su propio ritmo. Muy pocos están dispuestos a interrumpir su empleo para formarse (27%), aunque el 34% de los jóvenes de 18 a 34 años muestran mayor disposición al aprendizaje relacionado con empleos emergentes en IA.
“Los empleados demandan formatos breves, flexibles e integrados en su calendario laboral. La responsabilidad recae en los empleadores y los organismos de formación, ya que hay un alto nivel de motivación”, agrega Antoine Krajnc.
Método:
La encuesta fue realizada a un grupo de 1000 trabajadores franceses (excluyendo a los agricultores) entre 18 y 65 años. La metodología utilizada fue el muestreo por cuotas en función de criterios como sexo, edad y región. Las entrevistas se llevaron a cabo a través de un cuestionario autoadministrado en línea mediante la plataforma Ipsos Digital del 28 de mayo al 2 de junio de 2025. Ipsos señala que los resultados deben interpretarse considerando un margen de error de 0.4 a 1.8 puntos para el total de 1000 encuestados.












