En 2030, un coloso de 24,5 metros de diámetro comenzará a observar el universo desde uno de los cielos más limpios del planeta. Se trata del Telescopio Gigante Magallanes, un proyecto internacional que promete superar con creces las capacidades del Hubble y del James Webb. Su misión va más allá de la exploración: buscará huellas de vida en exoplanetas y desentrañar el origen de los elementos químicos.
El lugar perfecto para mirar más lejos que nunca
Su ubicación no es casualidad. El telescopio se construye en el Observatorio de Las Campanas, en el desierto de Atacama, Chile. Este enclave, a 2.514 metros de altitud y con más de 300 noches despejadas al año, ofrece condiciones únicas para la observación. Desde allí, será posible estudiar el centro de la Vía Láctea, las Nubes de Magallanes y estrellas cercanas como Proxima Centauri.
Un diseño sin precedentes
El corazón del telescopio estará formado por siete espejos primarios de 8,4 metros, dispuestos como si fueran uno solo. Con una superficie total de 368 m², concentrarán la luz con una precisión nunca antes vista. Su sistema óptico adaptativo corregirá las distorsiones provocadas por la atmósfera en tiempo real, logrando imágenes nítidas incluso de los objetos más lejanos.
Entre sus instrumentos estrella destaca el Large Earth Finder, capaz de medir la masa de planetas similares a la Tierra y detectar posibles biosignaturas, como oxígeno en sus atmósferas. También contará con espectrógrafos para analizar múltiples objetos en el espacio profundo y estudiar el infrarrojo cercano.
Una cúpula a la altura de su ambición
Todo el sistema estará protegido por una cúpula del tamaño de un edificio de 22 pisos. Esta estructura, diseñada para abrirse por completo, permitirá al telescopio seguir cualquier objeto en el cielo sin limitaciones. El proyecto, iniciado en 2004, ha reunido a 15 instituciones de investigación y ya tiene listos sus siete espejos, el último terminado en 2023.
El Telescopio Gigante Magallanes será 200 veces más potente que los actuales líderes y marcará un antes y un después en la búsqueda de vida extraterrestre. Desde el desierto de Atacama, promete mostrar un universo que hoy apenas podemos imaginar.












