" />
low battery
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

La posición del módulo no le permite recibir suficiente luz solar para recargar sus baterías

La delicada y oscura situación de Philae

Hace unos días medio mundo seguía con expectación el aterrizaje del módulo Philae en el cometa 67P. La comunidad científica celebraba con abrazos y sonrisas la puesta en tierra del módulo. Diez años de viaje en el espacio culminaban. Ya estaban sobre el cometa. Sin embargo, tras la alegría inicial por el descenso de Philae quedaba una sombra de preocupación por el futuro de la misión. El objetivo no era llegar al cometa. Era llegar al cometa para realizar una serie de experimentos y tomas de datos. Si esto último no se podía hacer, la década de vuelo de Rosetta y todos los años previos de preparación del proyecto no habrían servido de mucho.

Antes de posarse, Philae tuvo un fallo en el sistema de anclaje y también rebotó un par de veces en la caída, lo que le alejó del punto de aterrizaje designado. Philae quedó atrapado debajo de una especie de acantilado. Una zona oscura donde, en lugar de las seis horas de luz que debería tener para alimentar los paneles solares y realizar todos los trabajos previstos, sólo dispone de una. Insuficiente.

Mañana sábado, las baterías principales con las que se alimenta desde la separación de Rosetta, y con las que cuenta realizar tareas básicas, empezarán a agotarse. Una de las misiones más cruciales de Philae, la perforación del cometa para tomar una muestra de su interior, no se ha podido realizar todavía. Sólo detectar y analizar algunas de las moléculas de la superficie. Sin otra fuente de energía, los científicos posiblemente decidan poner en hibernación el módulo hasta que las condiciones de luz del cometa permitan que continúe la misión. Antes de llegar a eso tratarán de activar uno de los instrumentos móviles con los que viene equipada Philae, con la esperanza de desplazarla de la zona de penumbra a un lugar donde pueda aprovechar mejor la luz solar. Los científicos tratarán de colocar a Rosetta de manera que pueda fotografiar la posición exacta del Philae antes de tomar una decisión que merme inútilmente las ya escasas reservas de energía.

En todo caso, mientras Philae siga anclado al 67P todavía existe la posibilidad de esperar un poco antes de comenzar con los experimentos. Dentro de unos meses el cometa comenzará su recorrido alrededor del Sol, lo que puede dar al módulo la luz necesaria para alimentar sus baterías. Sin embargo, debido a los fallos en el anclaje, la situación de Philae es doblemente delicada. ¿Aguantará enganchado al cometa hasta que consiga la energía suficiente? Pero de momento, tal y como explica el blog de la ESA, los instrumentos siguen funcionando y estuvieron enviando un buen número de fotos y datos a Rosetta hasta que esta perdió la conexión con Philae, posiblemente por algún tipo de interferencia en la zona. Como decimos, mientras el anclaje actual permanezca fijo y tanto el instrumental como los mecanismos del módulo sigan funcionando bien, existen todavía buenas posibilidades para la misión, a pesar de lo delicado de la situación.

Imagen: Wikimedia Commons: Autor: Mario Roberto Durán Ortíz  

No comments yet.

Deja un comentario