" />
ZOOM
GALERÍA
0 COMENTARIOS

Rap Genius descubre las consecuencias de enfadar al gigante de las búsquedas

La ira de Google

Había una vez tres muchachitas que estudiaron en la Academia de Policía. Les asignaron misiones muy peligrosas. Pero yo las aparté de todo aquello y ahora trabajan para mí. Yo me llamo Google.

En esta versión, nuestros tres héroes no serán llevados a la gran pantalla por Lucy Liu, Drew Barrymore y Cameron Diaz. Google tampoco les dará los buenos días antes de encomendarles una misión. Mahbod Moghadam, Tom Lehman e Ilan Zeckory,  los fundadores de Rap Genius, tendrán que hacer muchos méritos para recuperar el favor de su jefe antes de que todo en su vida vuelvan a ser sonrisas.

Pero hagamos flashback por un momento. Es octubre de 2012 y los chicos de Rap Genius acaban de completar con éxito una ronda de financiación que ha logrado capitalizar la compañía con nada menos que 15 millones de dólares. La web que desarrollaron, primero como hobby y después para ganar dinero, no es el colmo de la originalidad. En ella, los usuarios pueden explicar y buscar interpretaciones a la letra de canciones. Incluso los autores pueden –y, en ocasiones, lo hacen– comentar sus propias letras.

El nombre de Rap Genius se debe a que en origen estaba centrado en este género musical pero, al olor de los dólares, se fue abriendo hacia el rock e incluso a la interpretación de poemas. Es decir, es un caso claro de contenido generado por los usuarios: el esfuerzo de una minoría por explicar las frases más crípticas de una canción atrae a miles de usuarios cada día. Rap Genius actúa como moderador del servicio que ha creado, y gana dinero a través de la publicidad.

Pie de fotoNi CEO, ni CEA. ¡Abróchate esa camisa ahora mismo!

Todo sería un camino de rosas para nuestros tres protagonistas, una vez que han obtenido la financiación y la popularidad que les sitúa por delante de sus competidores, de no ser porque su actitud les ha servido para ganarse más enemigos que Los ángeles de Charlie. Nada más conseguir que los inversores confiaran en ello, declararon en una entrevista que su web iba a convertirse en «el sitio más grande de todo Internet» en el plazo de un año. El año se ha cumplido y su principal fuente de tráfico les ha penalizado por intentar hacer trampas para seguir creciendo. El impacto en sus visitas ha debido ser brutal.

La trampa que Rap Genius pretendía utilizar es una técnica muy vieja de black hat SEO, consistente en pedir enlaces en sitios de calidad a cambio de visitas. Los enlaces iban a letras de canciones que se encuentran entre las más buscadas de la web: el top 10 de Justin Bieber.

¿un sitio de rap suspirando por justin bieber? ¡Qué poco flow!

El truco fue descubierto por John Marbach, un desarrollador y bloguero, en su blog personal. Interesado por un tweet en el que Rap Genius buscaba sitios donde promocionarse a cambio de recibir tráfico por su parte, le explicaron que la técnica era meter en el blog una lista de enlaces sobre Justin Bieber, sin importar si la referencia llegaba desde webs sobre música o de la Asociación de Aficionados al Macramé de Wisconsin. Al parecer, el artista está entre las principales fuentes de tráfico de Rap Genius y, por supuesto, es una de las búsquedas más populares de Google.

Marbach no sólo se negó a participar en el engaño, también lo destapó. Por ello, o porque Google se enteró por sus propios medios, Rap Genius ha dejado de aparecer en la primera página del buscador… ¡incluso cuando lo que buscas no es el nombre de una canción, sino el de la propia web!

De la experiencia de Rap Genius, a cuyos fundadores se les subió el éxito a la cabeza, podemos sacar varias conclusiones:

  • Precaución, amigo emprendedor: no vayas por ahí diciendo que en un año vas a ser más grande que ninguna otra web. En Google, Amazon o Facebook habrán pasado grandes momentos a raíz de estas declaraciones. No sólo tienen un tráfico prácticamente inalcanzable por nadie en un plazo tan breve, además, su modelo de negocio va mucho más lejos que el de Rap Genius, lo que los convierte en negocios que rentabilizan al máximo a los usuarios que tienen.
  • Si no tienes un mapa, al menos lleva una brújula. Y esa brújula es un plan de negocio: No hace falta que sea uno bueno, es suficiente con que sea realista. Ni se trata de un dogma que sea inmutable más adelante, ni de algo que puedas jactarte de no tener. Y, sí, los chicos de Rap Genius han presumido de ello. Cierto es que han sido lo bastante flexibles a la hora de abrirse a otros géneros creativos y que tienen buenas ideas, pero hace falta una mínima noción de hacia dónde vas.
  • Sé humilde. Tu producto puede ser el mejor del mundo para ti. De hecho, si no lo es, tienes un problema. Pero eso no quiere decir que sea perfecto ni que puedas cerrar los ojos a tus limitaciones y carencias. En una espiral de idiotez Moghadam llegó a decir a Mark Zuckerberg, creador de Facebook, que le «chupase la p***a». Al parecer, un tumor que posteriormente fue extirpado de su cerebro tuvo mucho que ver con los cuatro meses que Moghadam estuvo diciendo este tipo de barbaridades sin que sus socios le pararan los pies. Cuando confundes el dirigir un sitio sobre rap a comportarte al estilo gangsta, sobrepasar el límite de lo aceptable es muy fácil.
  • No pierdas tus valores. Por supuesto, todos queremos tráfico. Rap Genius no es una excepción desde el día en que se convirtió en un negocio para sus creadores. Pero si tu pasión es la música rap y terminas pidiendo «porfa please recubierto de nata» enlaces a tus contenidos sobre Justin Bieber, estás perdiendo el norte.
  • Si Google es importante para ti, no le engañes. Lo mismo se podría decir para cualquier otro servicio, proveedor, cliente o compañero de viaje que sea crítico para tu negocio. Si mientes en los datos que facilitas, si intentas que tus contenidos posicionen mejor de lo que corresponde o, sencillamente, no te comportas de forma ética, antes o después te van a pillar y vas a perder lo que avanzaste tomando atajos. Este consejo se puede aplicar a todo lo demás, a lo que no es crítico. Pero la honestidad forma parte de la ética personal de cada uno así que, si eres un mentiroso, al menos asegúrate de que no mientes a quien puede tirar por tierra tu negocio.

En la actualidad, Google y Rap Genius están discutiendo sobre cómo volver a ser relevantes en el buscador. Seguramente dirán algo del estilo de «Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir» y recuperen su posicionamiento. Sin embargo, la imagen que ellos mismos se han creado no les va a ayudar ni en este caso, ni ante cualquier otra piedra que encuentren en su camino. De no tener un capital invertido por entidades y personas respetadas en el sector de las startup, posiblemente el tirón de orejas habría sido incluso más serio. Una buena oportunidad para que sus fundadores se relajen un poco y se centren en lo bueno que hacen, no en decir lo buenos que son.

Foto de apertura: http://peterbeste.com/

No comments yet.

Deja un comentario