El comercio electrónico en Francia está en plena expansión, impulsado por tendencias como la moda, la segunda mano y la inteligencia artificial. Según la Federación del Comercio Electrónico y la Venta a Distancia (Fevad), se prevé que las ventas superen los 200 mil millones de euros para 2026.
Un crecimiento robusto en el e-commerce
En 2024, el comercio en línea alcanzó un nuevo hito, generando un ingreso de 175,3 mil millones de euros, con más de 2,6 mil millones de transacciones. Este avance se debe no solo al aumento de los precios, sino, principalmente, a la creciente demanda de productos, en un contexto de desinflación.
El repunte del sector de productos, que subió a 66,9 mil millones de euros tras dos años de retroceso, es un claro indicador de esta tendencia. Por lo tanto, Fevad ya anticipa un hito simbólico de 200 mil millones de euros en ventas para 2026.
Adopción masiva y hábitos de consumo
La compra en línea se ha convertido en una práctica habitual en Francia, con 41,6 millones de franceses realizando al menos un pedido en 2024, un aumento de 2,2 millones en comparación con 2023. Esto representa más del 73 % de la población mayor de 15 años, superando la media europea.
Cada consumidor realizó un promedio de 62 compras durante el año, gastando un total de 4,216 euros. Un notable 83 % de los compradores en línea creen que el e-commerce les permite acceder a productos más adaptados a sus necesidades.
Moda y consumo responsable: las nuevas prioridades
Dentro de las categorías más demandadas, la moda destaca, con casi el 60 % de los compradores en línea adquiriendo artículos relacionados. Este segmento representa el 23 % de la cuota de mercado del e-commerce, generando un ingreso de 7,7 mil millones de euros.
Sin embargo, el crecimiento del sector de la moda, especialmente impulsado por la fast fashion, ha llevado a la implementación de nuevas regulaciones. Un proyecto de ley recientemente aprobado en el Parlamento busca establecer normas para las prácticas comerciales de estas plataformas de bajo costo.
Además, se ha observado un cambio hacia el consumo responsable: más de la mitad de los compradores en línea (51 %) adquirieron productos de segunda mano en 2024, mientras que el 43 % vendieron alguno. Esta transformación refleja una creciente conciencia ambiental entre los consumidores.
Impacto en el empleo y la exportación
En 2024, el número de tiendas en línea activas en Francia creció un 9 %, alcanzando un total de 153,000. Este aumento también se traduce en creación de empleo, con un total de 212,000 trabajadores en el sector, lo que representa un incremento del 8 %.
La innovación sigue siendo un pilar clave para el desarrollo del comercio en línea. Hasta un 82 % de las empresas del sector utilizan inteligencia artificial generativa. La internacionalización también es esencial, con el 73 % de los sitios franceses teniendo presencia fuera de sus fronteras.
«El e-commerce ha evolucionado más que un simple canal de compra: es un motor de crecimiento, inclusión e innovación. Facilita la vida a millones de franceses y muestra un claro compromiso con un futuro integrador y responsable», afirmó Marc Lolivier, Délégué général de la Fevad.












